Las plagas que amenazan a tu comercio

Un estudio pone de relieve que un 92% de los supermercados españoles han sufrido incidencias con plagas en sus instalaciones un problema que, además de poner en riesgo la reputación de tu establecimiento, puede ocasionar enfermedades.

Plagas en tu comercio

Según el estudio ‘Principales plagas en supermercados’ elaborado por la compañía especializada en sanidad ambiental Anticimex, el 92% de los supermercados españoles han sufrido incidencias con plagas en sus instalaciones. El porcentaje no es desde luego pequeño y pone en alerta a todos los comerciantes que no quieran añadir aún más problemas a sus ya mermados negocios.

De entre los distintos tipos de establecimientos, el estudio apunta a los supermercados como uno de lo principales focos de atracción de plagas, dado que en sus instalaciones se concentran gran cantidad de productos alimentarios, tanto frescos como envasados. Obviamente, este tipo de establecimientos deben atenerse al cumplimiento de estrictas políticas, reglamentos y leyes técnico-sanitarias para asegurar que los alimentos que ofrecen presenten el máximo nivel de calidad y salubridad posible. 

De aquí que los expertos adviertan de la importancia de cumplir las normas de higiene alimentaria de manera estricta, evitando la contaminación cruzada y asegurando que los productos estén libres de organismos y plagas que puedan causar enfermedades al ser consumidos.

Las plagas más frecuentes

Las plagas más frecuentes que pueden instalarse en un supermercado son las de roedores, cucarachas, moscas e insectos de productos almacenados. Todas ellas constituyen un gran amenaza para los supermercados, no solamente porque su presencia puede conllevar un impacto negativo en la reputación de toda la cadena, sino también debido a que algunas de ellas son transmisoras de microorganismos causantes de enfermedades que pueden ocasionar un problema de salud pública.

Por otro lado, conviene tener en cuenta que hay determinadas zonas en un supermercado más propicias que otras a la presencia de estas plagas. Es el caso de exteriores, obradores, el área de ventas y, de manera especial, en las zonas de pescadería, frutas, verduras y alimentos no envasados, línea de cajas, almacenes, muelles de descarga, falsos techos, etc. Cada una de ellas, dadas las condiciones de calor, humedad, oscuridad, entradas mal selladas y comida disponible, puede llegar a ser un foco potencial de las plagas mencionadas.

Algunas medidas de prevención

Según indican desde Anticimex, es necesario prevenir la aparición de dichas plagas. Algunas de las medidas que recomiendan son:

-Un diseñe adecuado: garantizar un diseño de las instalaciones que permita facilitar su limpieza.

-El control bajo lineales: Inspección y control, extremando la limpieza bajo lineales para evitar que se acumule la comida y sea una fuente de alimentación y cobijo para las plagas. 

-Eliminar las fuentes de agua, tales como grifos o cañerías que goteen y charcos de agua, es sumamente importante. 

-El almacenaje: La comida debe guardarse en cajas o contenedores sellados, separados de la pared y del suelo unos 15cm. 

-Revisiones periódicas. Como medida extra, los procedimientos de revisión por parte de los empleados del supermercado, previamente formados por profesionales del control de plagas, deben ser periódicos. 

-Recurrir a un especialista. Por último, en caso de que finalmente se detecte una plaga en las instalaciones, recomienda contactar con una empresa especializada como Anticimex. Según el director técnico de la compañía, Jordi Tapias, “la asistencia profesional es indispensable a la hora de atacar el problema, ya que una actuación rápida y efectiva puede ser lo que evite tener que cerrar el local”.

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