03 Jun, 2020

¿Qué relación tiene Starbucks con Moby Dick?

Moby Dick no solo es una obra por la lucha entre el bien y el mal sino que evoca otras ideas, que han sido recogidas por Starbucks.

¿Qué relación tiene Starbucks con Moby Dick?

‘Digamos que me llamo Ishmael’, así comenzó a escribir de manera enigmática Herman Melville su novela más famosa, Moby Dick, publicada en 1851. Una novela que ha pasado a formar parte de la estantería de los clásicos literarios. Pero, qué tiene que ver todo esto con Starbucks, una de las firmas más famosas de cafeterías.

¿El misterio de la novela tiene similitudes con la sensación de probar un café de la marca? Eso es lo que debieron pensar tres universitarios de San Francisco en 1971 cuando se decidieron a montar un negocio de venta de granos de café de una calidad superior.

Así, Gordon Bowker, Zev Siegl y Jerry Baldwin ojearon las valiosas páginas de Moby Dick en busca de un nombre para su nueva aventura emprendedora. Un nombre que representara los valores de la compañía. Prestaron atención al gran protagonista del libro, el Capitán Ahab, pero este estaba demasiado obsesionado con capturar a la Ballena Blanca. Sin embargo, había otro personaje más cabal, ese era el primer oficial al mando: Starbuck, sin ‘s’.

Este personaje es la voz de la razón durante toda la aventura. Tiene un respeto saludable por los peligros de la caza de ballenas y los peligros que representan las propias ballenas. Esto lo convierte en lo opuesto al Capitán Ahab, que rara vez muestra signos de razón, y solo quiere vengarse de la ballena, que le hizo perder la pierna hace tantos años.

Pero ¿qué tiene que ver esto con vender granos de café?¿Por qué eligieron este nombre y no otro? ¿Qué vieron los fundadores de la firma en el personaje de la novela para llamar así a su empresa? Tratemos de descifrar este galimatías.

Sin realizar elucubraciones, los fundadores de Starbucks se decantaron por este nombre porque querían evocar el romanticismo del mar y las tradiciones marineras de los primeros comerciantes de café. A Herman Melville se le relaciona con el género literario Romanticismo Oscuro, una corriente mucho más trascendental de la vida. Si has pasado cerca de una cafetería de Starbucks, seguro que has reconocido su inconfundible aroma, no pasarás por su establecimiento sin percatarte de que están ahí.

El romanticismo entiende al ser humano como si estuviera en constante contacto con la naturaleza. La cafetera siempre ha tenido muy presente esta idea: los granos de café de Starbucks son extraídos directamente de la naturaleza. No solo eso, sino que el romanticismo es una corriente muy sensorial, enfocada en los sentidos de las personas. De nuevo la idea del aroma del café en relación con esta corriente.

Incluso si nos fijamos en su logo, una sirena mitológica, que en muchos barcos se tallaba en el mascarón de proa, también es una relación al mar. No solo eso, sino que las sirenas siempre han sido sinónimo de atracción, pero en este sentido, atracción a un producto como es el café.

Quién le iba a decir a Herman Melville, que Moby Dick, una novela que no tuvo gran aceptación en la época, dos siglos después serviría como referencia para poner como nombre de la marca a uno de sus personajes principales, y mucho menos que esa empresa facturaría millones de euros y sería conocida en todo el globo.