¿Tus publicaciones en redes sociales pueden costarte el empleo?

Aunque la actividad en redes sociales del trabajador queda reservada al ámbito privado, existen excepciones que pueden desembocar en despidos procedentes.

¿Tus publicaciones en redes sociales pueden costarte el empleo?

¿Un simple tuit desafortunado puede ser motivo suficiente para despedir a un trabajador? Aunque el contenido que se publica en redes sociales queda de forma habitual reservado al ámbito personal, existen casos en los que la huella digital puede jugar una mala pasada en el trabajo.

El debate sobre el contenido que se publica en redes sociales ha vuelto a ponerse encima de la mesa después de que la actriz Gina Carano fuera despedida del elenco de la serie de Disney+ The Mandalorian. En su caso, la intérprete, firme defensora de Donald Trump, llegó a publicar varios comentarios antisemitas y tránsfobos, algo que la productora de la serie ha calificado como “inaceptables” para justificar su despido.

Aunque en Estados Unidos no es necesario ningún motivo para justificar un despido, en España este tipo de publicaciones en redes sociales podrían ser utilizadas para argumentar la salida de un trabajador. Sin embargo, tal y como explica al diario El País el abogado José Luis Peñín, el cese debe apoyarse en un motivo “necesariamente vinculado al ámbito laboral”.

Sin embargo, aunque todo lo que el trabajador haga fuera de su horario laboral quede reservado a su esfera privada, existen excepciones. Según explican los expertos, estas son, principalmente, que la publicación en redes sociales genere un daño a la imagen y reputación de la compañía; o bien que se pueda llegar a vincular a la persona con la marca.

Un simple post en redes sociales puede ser motivo de despido

A veces, un solo post desafortunado en redes sociales puede ser motivo suficiente para despedir a un trabajador. Ejemplo de ello es el cese de un trabajador en Primark en Palma de Mallorca en 2018, tras burlarse, a través de un meme, de las angustiosas imágenes de la guerra en Siria.

Al identificarse en su biografía como trabajador de la tienda, la compañía despidió de inmediato al empleado, algo que más tarde se confirmó en una sentencia judicial que afirmaba que el trabajador “incumplió sus deberes de fidelidad y lealtad implícitos en toda relación laboral”, tal y como relata El País.

Aunque estos casos son los más llamativos, no son los más comunes. De manera habitual, los despidos relativos a las publicaciones en redes sociales tienen que ver con críticas a la propia compañía vertidas por el trabajador en su perfil. Esta situación, que enfrenta el derecho al honor de las empresas con la libertad de expresión del empleado en su vida privada, suele resolverse de manera individual en los tribunales, debido a la complejidad de cada situación.

Para que la sangre no llegue al río, los expertos recomiendan a las compañías la redacción y difusión entre los trabajadores de manuales y procedimientos en el uso de las redes sociales. En este documento, se recogerían aspectos como la autorización de identificarse como trabajadores de la empresa, la información de carácter confidencial que no puede ser compartida o las repercusiones en caso de incumplimiento de las normas, entre otros puntos centrales.

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