Ten en cuenta estos riesgos si estás pensando en montar alguno de estos 8 tipos de negocio

La idea puede ser brillante y el plan de negocios perfecto, pero nada de ello quita para que, de repente, tu negocio choque con un riesgo que no habías previsto porque nadie te lo había contado. Estos son algunos de los puntos débiles que, dentro de los 8 casos que aquí recogemos, podrían dar al traste con tu proyecto si no los tienes en cuenta.

Claro que el problema de la financiación es una constante y transversal a cualquier negocio. Luego ya, existen peculiaridades específicas dentro de cada área de actividad que si no las contemplas y las prevés antes de montar la empresa, te pueden complicar mucho las cosas. Estos son 8 ejemplos.

Un delivery: los tiempos muertos

Es un negocio con mucha proyección dado el nuevo auge que ha sufrido el reparto a domicilio y el aumento del ecommerce a raíz de la pandemia. Sin embargo, antes de  aventurarte a montar uno hay algunos inconvenientes que deberías tener en cuenta en la planificación. Por ejemplo, Enrique Porta, socio responsable de Digital Business y sector Consumo & Distribución para KPMG en España, refiriéndose a los modelos de reparto de última milla, advertía de que “la entrega en la última milla es cara porque se mueve muy poca mercancía de forma muy capilar”.

Antonio Valenzuela, director de nuevos negocios del Grupo Mox, añade que, en su caso, al tratarse de una empresa de logística de última milla en la que los rider son contratados, el mayor inconveniente son los costes fijos porque los asalariados cobran lo mismo estén en movimiento o en reposo. “Aquí el mercado se mueve por pedidos y es muy complicado acertar con la estimación. Cuantos más clientes tienes, más posibilidades tienes de ajustar el matching entre los empleados que pones a trabajar ese día y la demanda, procurando reducir el máximo los viajes de retorno vacíos de carga. No es fácil. Nosotros nos apoyamos en algoritmos”.

En el retail: cero integración

“Por muy bueno que sea tu servicio, por mucho que intentes convencer al responsable de un retail de que le vas a ayudar a incrementar las ventas con tu ‘chachiproducto’ y que tu solución es sencillísima, aunque todo eso sea cierto, ten en cuenta que no vas a conseguir convencerle si lo que le propones exige un mínimo de esfuerzo, algo que le haga trabajar un minuto más de lo que ya hace. Es lo que se conoce como cero integration, es decir una integración total de lo que le proporcionas en la que el dueño del retail no tenga que hacer nada y tan suave que lo único que note al final es que de verdad le han aumentado las vendas”, declara el emprendedor e inversor en serie Alex Dantart.

Una empresa a éxito: el riesgo de descapitalizarte

Se trata de un modelo muy atractivo para el cliente. El hecho de saber que no tendrá que pagar hasta no ver satisfecha su necesidad, genera mucha confianza, de aquí que algunos negocios se decidan por aplicar esta fórmula. Uno de los más populares es el de Reclamador, una plataforma de reclamaciones online que cobra a éxito. El mismo CEO de la compañía, Pablo Rabanal, explicaba el principal hándicap de este modelo. “Cuando tienes que anticipar el dinero antes de cobrar, corres el riesgo de descapitalizarte. En nuestro caso, los procesos son aún más lentos porque no dependen solo de la eficiencia de nuestros profesionales, que ellos siguen trabajando y cobrando normal, sino también de las resoluciones judiciales y los bloqueos que se producen en los juzgados especiales. Desde que un caso llega a Reclamador hasta que se cierra pueden pasar varios años” . reclamador.es tiene una elevada tasa de éxito, pero pueden tardar 750 días en cobrar un servicio. “Aguantar eso exige disponer de un circulante superior al habitual. Los dos primeros años, hasta que el negocio empezó a adquirir una extensión suficiente, fueron brutales”, recuerda Rabanal.

Empresa Tech: Prepárate a pagar buenos sueldos

Cuenta Javier Andrés, fundador de Ticketea , que montar una empresa tecnológica implica que vas a tener que destinar alrededor del 70% de tus ingresos al pago de las nóminas de los perfiles más tecnológicos. Esto significa también que, en caso de tener que hacer algún reajuste en la empresa o aplicar una política de contención de gastos, vas a tener que empezar precisamente por estos perfiles, por lo que conviene analizarlos muy bien antes de contratar. Eso, claro, si es que consigues captar a alguno porque otro de los obstáculos que apunta Antonio Valenzuela es la dificultad para encontrar talento tecnológico y retenerlo.

En micromovilidad: vandalismo y una regulación cambiante

El sector de la micromovilidad representa un caso paradójico. Ha conseguido millones de usuarios en todo el mundo, se ganó el favor de los inversores, existe un consenso generalizado en cuanto a sus beneficios para la sostenibilidad…pero gran parte de los negocios de este tipo han tenido un corto recorrido. ¿Por qué?

Emilio Froján, CEO y fundador de Velcamotor , sostiene que uno de los principales inconvenientes con el que no contaron muchas empresas de patinetes y bicis eléctricas compartidas fue el vandalismo y los robos, por eso fracasaron. Lo contaba también en otro medio Mario Martín,  fundador de la española UFO: “El índice de robo es enorme en Madrid”. Igual por eso tuvieron que echar el cierre.

A los gastos excesivos de mantenimiento, se suman las normativas municipales de movilidad diferentes en cada ciudad. Ello implica una adaptación legislativa que, por otro lado, está en permanente cambio. 

Un tercer aspecto que debes tener en cuenta es la fuerte competencia que existe en el sector por parte de grandes compañías. La micromovilidad se ha convertido en una rama de grandes operadores de automoción, empresas energéticas y tecnológicas. Valga el caso de Cabify . La empresa de movilidad que se hizo famosa por los coches con conductor, los VTC, acaba de anunciar la apertura de una nueva línea de negocio para la venta de bicicletas y un servicio de suscripción para mantenerlas.

Una ETT: el know how y el aval

Drivers Jobs es una empresa que se encarga de reclutar a repartidores profesionales y riders para otras empresas. Una especie de ETT especializada en este nicho. El valor primordial que observa Antonio Valenzuela, cofundador de Drivers Jobs, para que una empresa de este tipo funcione es el know-how, una base de datos potente y capacidad para detectar talento real en el nicho en el que quieres posicionarte. Otro inconveniente que subraya Valenzuela sobre la creación de este tipo de empresa es que los pagos a Hacienda y a la Seguridad Social deben garantizarse a priori, una garantía que se obtiene mediante el depósito de dinero en efectivo, valores públicos o un aval o fianza prestado por algún banco o entidad o bien consiguiendo una póliza de seguros que cubra los riesgos que vaya a asumir nuestra ETT.

La ley del Ministerio de Trabajo para la creación de este tipo de empresa establece que desde el inicio y durante el primer año de actividad, la garantía deberá alcanzar un importe igual a 25 veces el salario mínimo interprofesional vigente en ese momento, en cómputo anual. Para ejercicios sucesivos, deberá alcanzar un importe igual al 10% de la masa salarial del ejercicio anterior, con el límite mínimo de 25 veces el salario mínimo interprofesional vigente en cada momento, en cómputo anual. Esta garantía responde de las deudas por indemnizaciones, salariales y con la Seguridad Social.

Biotecnológica: juegas en otra liga

Es un mercado que cada vez gana más notoriedad, pero al emprendedor que se anime a adentrarse en este terreno hay que advertirle de que va a jugar en otra liga. En una en la que el juego es más largo, más lento y mucho más caro, dado que requieren de capital intensivo sin olvidar el riesgo de que la investigación resulte finalmente fallida. Los trámites burocráticos y los rigurosos y dilatados procesos de validación por parte de los organismos reguladores y las autoridades públicas correspondientes, son otro freno a tener en cuenta. “Yo creo que el equipo es consciente de que esto es muy difícil, pero si lo conseguimos tiene un impacto muy alto y eso es muy ilusionante”, declaraba la CEO de la empresa biotecnológica Amadix Rocío Arroyo, como posible compensación a un esfuerzo más que notable.

De autónomo a empresa del tipo que sea: la burocracia que no conocías

Numerosos profesionales empiezan ejerciendo una actividad por cuenta propia y, cuando aumentan el volumen de clientes y de facturación, se plantean dar el salto a la empresa. Así le sucede a Carla Mouriño, cofundadora de la agencia de comunicación Dinar, quien observa el cambio radical que supone pasar de autónomo a sociedad. “Nunca imaginé que tendría que pasar por tanto trámite administrativo y tanta burocracia”, afirma. Otro riesgo del que advierte es el difícil encaje entre el aumento de los clientes y las contrataciones. Lo ideal es que vayan apareados, para poder satisfacer la demanda a la vez que amortizas el coste fijo de una nueva contratación. Para ello, hay que estudiar el tipo de clientes que estás captando y su recurrencia.