Muchas empresas recurren a la colaboración de becarios en los meses de verano. Es un apoyo importante, si se plantifica bien, y unaa buena oportunidad para fijarte en aquellos que pueden tener continuidad posterior en la empresa. Una mala planificación puede dar lugar a la clásica imagen del becario haciendo fotocopias y sirviendo cafés. ¿Cómo evitarlo? Atiende a las siguientes pautas.
– Es importante que el becario conozca la empresa, su funcionamiento y organigrama, así como a los directivos. En las grandes empresas, éstos suelen reunirse con los becarios para darles la bienvenida. En las pymes todo es más informal y este proceso puede ser mucho más ágil y sencilla.
– Un becario no tiene experiencia laboral, con lo que es conveniente que cuente con una persona que le ayude y asesore, sobre todo en los primeros días.
– El jefe no debe desentenderse: hay que potenciar que el becario sea proactivo y que no se disperse. Tampoco es conveniente mandarle sólo el trabajo sucio; se sentirá más motivado con tareas de mayor valor añadido.
– Se le deben dar facilidades para que combine estudios y trabajo, como días libres para hacer y preparar sus exámenes.
A quién puedes darle continuidad
Es posible que te des cuenta en estos meses que alguno o algunos de tus becarios tienen un gran potencial y puede que te interese darle continuidad en al empresa. Algunas pautas para seguir este proceso son:
– Identifica los puestos que necesitas cubrir. ¿Qué cualidades y competencias requieren? En general, los puestos de gestión interna o de búsqueda de información son los más adecuados para los becarios.
– ¿Qué becario se adecúa a ese perfil? Valora su evolución a lo largo de los meses de verano, los éxitos que haya logrado en función del trabajo que se haya encomendado y sus capacidades.
– Debes tener siempre claro que un becario es un estudiante, y que, como tal, parte de su tiempo irá dedicado a sus estudios. Probablemente tengas que reducir la jornada o la cargabilidad del puesto. Teniendo esto en cuenta, valora si el becario puede adaptarse al puesto y si tiene posibilidades de progresar en él.
– Fíjate en la motivación personal de cada uno de los becarios. En su primera experiencia laboral, lo normal es que aporten ganas y se encuentren motivados. Si no es así, será difícil que se adapten a un puesto de mayor responsabilidad.