¿Imaginas un equipo de superdotados que resuelva los problemas complejos de tu empresa? Es lo que ofrece Singular Solving

En Singular Solving se presentan, entre otras cosas, como “un grupo de profesionales inadaptados”. Procedentes en su mayoría de Mensa, una asociación internacional de superdotados, ofrecen sus servicios a empresas que necesitan resolver problemas complejos siempre que acepten sus condiciones.

Superdotados para los problemas complejos de tu empresa

Aplicado al mundo de la empresa, entre el personaje del señor Lobo de Tarantino y su forma poco ortodoxa de resolver problemas, y el personaje del médico genial, irónico y sociópata de doctor House, en Singular Solving se identifican más con el segundo. Entre otras cosas porque es capaz de salvar vidas cuando otros facultativos lo han desahuciado, lo mismo que dicen hacer ellos con empresas que atraviesan “problemas complejos”, esto es, situaciones que ponen en riesgo la supervivencia de la compañía ante una situación de incertidumbre absoluta.

El equipo de Singular Solving solo acepta encargos corporativos cuando se reúnen tres condiciones principales: acceso al máximo decisor de la compañía; disposición de dar un salto al vacío; y ausencia de conflictos de agendas entre intereses particulares y corporativos. Solo si se dan estos tres factores asumen el compromiso de acabar con un problema complejo en la empresa.

Qué es un problema complejo

Existe un baremo que se aplica a la hora de determinar un problema y la dificultad de la resolución:

1.-Un problema simple sería aquel que puede resolverse siguiendo una receta altamente experimentada. Basta con seguir las reglas. Valga como ejemplo preparar una tarta.

2.-Un problema complicado aparece cuando el objetivo es más difícil pero ya se ha resuelto en ocasiones precedentes. Es decir, existe literatura previa para inspirar y basar la solución. Un ejemplo: construir un avión. Es un problema difícil cuya solución requiere de la intervención de expertos en distintas disciplinas, pero ya se ha resuelto con anterioridad y sus buenas prácticas y técnicas clásicas se pueden trasladar a la creación de otro nuevo más avanzado.

3.-Un problema complejo surge ante una situación totalmente nueva, un reto que nunca antes se había afrontado y sobre el que no existen ni documentación ni soluciones previas. Ejemplo: una invasión extraterrestre. Existe literatura fantástica sobre como serían y cómo se comportarían, por cierto, bastante ajustados a los cánones terrestres, pero como es una situación que nunca se ha dado, la respuesta a un reto totalmente nuevo empezaría por la observación, seguido por el aprendizaje y la búsqueda de respuestas a base de muchos experimentos de prueba y error.

4.-Caótico: En este tipo de problemas se desconoce del todo la relación causa-efecto de manera que no vale aplicar ninguna de las soluciones estándar experimentadas. La situación sería: «estamos en crisis y necesitamos actuar de inmediato para restablecer cierto orden (sin importar la forma técnica), para luego, fuera del caos, evaluar y aplicar una solución más robusta, de ser necesario». Este es el dominio de la improvisación.

Cuándo surge un problema complejo en la empresa

Dentro de esta categoría, en Singular Solving dicen orientarse solo a los problemas complejos de las compañías, aquellos que no pueden definirse de una forma clara porque hay que ‘viviseccionar’ a toda la organización, hurgar en sus entrañas y dar con el /los problemas ocultos que amenazan de muerte a la compañía. 

“Nosotros somos internistas -afirma Javier G. Recuenco, CEO y cofundador de Singular Solving- no curamos resfriados o problemas de alopecia, somos una especie de cirujanos en campaña que intervenimos en casos graves de vida o muerte de una empresa o de todo un sector”.

En cuanto a las causas que pueden conducir a una organización a ese estado comatoso, son diversas, desde una mala gestión hasta el surgimiento de una tecnología nueva que te envía a la cuneta. Sin embargo, la experiencia le dice a G. Recuenco que hay una causa predominante y que se repite en la inmensa mayoría de los casos: “pensar que lo que es válido para una generación se va a trasladar de forma automática a la siguiente. Se pierde de vista al cliente y se empeñan en seguir aportando al mercado productos y soluciones que ya nadie demandan y se aferran e a propuestas de valor que han caducado”.

Añade a Recuenco a este error el hecho de que los tiempos que transcurren entre la vida y la muerte de las compañías cada vez se comprime más. “Antes era normal encontrar empresas con 50, 100 años de vida, y ahora te encuentras con startups que nacen un año, al año siguiente levantan una ronda de 20 millones, al segundo otra ronda de 200 y al tercer año están en suspensión de pagos”.

Ejemplos para ilustrar sus palabras tampoco le faltan: desde una banca que ha gastado miles de millones de euros en digitalizarse cuando lo que la sociedad pide es acabar con su papel dominante, hasta el juego, la fast fashion o la prensa. “Son modelos que, al estilo clásico, están dejando de funcionar pese a los esfuerzos por hacer pequeñas adaptaciones”.

Cuando no ves al elefante en el ascensor

En cuanto a los síntomas que advierten de la quiebra de una empresa, según Recuenco, la mayoría de las veces son inequívocos. Un indicador claro es el descenso en la facturación, algo a veces se resuelve con la simple sustitución de los ejecutivos.

La mala praxis de manera continuada es otra de las causas que están en el origen de numerosas quiebras y aquí pone como ejemplos el caso de Facebook y el uso indecoroso que hace de los datos. La reducción progresiva de los márgenes o el envejecimiento de los clientes son también señales claras del deterioro. No obstante, insiste en apuntar como mal prevalente la desconexión entre la empresa y la sociedad.

Y si son tan inequívocos ¿por qué cuesta tanto verlos? es la pregunta que le formulados. “Por lo mismo que algunos no ven un elefante en el ascensor, por la sencilla razón de no querer verlo. Preferimos ignorar la evidencia y fingir que el elefante no está ahí. El cerebro odia la incertidumbre. Somos máquinas de cerrar cosas en falso para intentar generar certidumbre en el entorno, en lugar de aprender a gestionarla”.

El equipo de los superdotados y la ciencia del Complex Problems Solving (CPS)

Además de CEO y cofundador de Singular Solving, empresa creada en 2020, Javier G. Recuenco es ingeniero informático, emprendedor en serie, profesor en distintas universidades y escuelas de negocios y presidente de Mensa en España, una asociación internacional de superdotados fundada en Inglaterra el 1 de octubre de 1946. Para pertenecer a Mensa, es necesario estar en el percentil 98 o mayor en una prueba de cociente intelectual, es decir, un 2% superior de la población general.

Gran parte del equipo de las 12 personas que integran Singular Solving proceden de Mensa. Tal vez sea ese el motivo por el que se definan como “un grupo de profesionales inadaptados que han decidido salir al encuentro de líderes empresariales con quienes canalizar la visión expresada por Albert Einstein: No podemos resolver problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usábamos cuando los creamos”.

Explica Recuenco que la expresión “profesionales anadptados” alude al carácter díscolo del equipo, a que no se maleables o dúctiles a lo que el cliente quiere escuchar. Se mantiene, pues, firmes a los principios que dicta la ciencia del Complex Problems Solving (CPS), por la que ellos se rigen a la hora de abordar estos problemas complejos.

Hablamos de una ciencia relativamente nueva en la que se combinan técnicas de disciplinas tan dispares como psicología, filosofía, arte, matemáticas, sociología, ingeniería o informática, entre otras. 

El diagrama

Se trata de aplicar el pensamiento crítico desde distintas posiciones al objeto de abrir nuevas perspectivas en busca de soluciones a problemas todavía sin resolver. Recuento cita cuatro variables básicas que deben tenerse en cuenta en el diagrama a la hora de aplicar el CPS:

1.-Business acumen.  Corresponde a la competencia de entender la industria y el contexto en el que la empresa se mueve y, en función de ello, establecer estrategias que la ayuden a ser competente.

2.-El factor X corresponden a la parte del factor humano. Se trata de comprender la forma que tenemos de comportarnos y por qué hacemos cosas aparentemente absurdas.

3-Macrotendencias tecnológicas. En el contexto actual, en Singular Solving tienen claro que la tecnología no puede aislarse del factor humano ni del mundo corporativo. Tecnologías como la inteligencia artificial, el blockchain, el big data, el IoT…están cambiando de forma radical la forma de entender el mundo y desbancando procesos a marchas forzadas.

4.-Ciencias de la complejidad aplicadas a un entorno inexplorado se recurre a la lógica, sistemas no lineales, pensamiento sistémico y otras disciplinas que ayuden a comprender cada una de las partes de un problema y su interacción.

La solución de Singular Solving

Según Recuenco gran parte de los clientes que les llegan son empresas de tipo familiar, con una facturación de entre 150 y 200 millones de euros, pero en situación prácticamente de desahucio. Lo bueno que tienen es, como dice el CEO, que “la desesperación es el auténtico motor de la innovación”, circunstancia que les permite a ellos entrar en una empresa, ponerla ‘patas arriba’ y destriparla para sajar los males e impurezas mortales que la amenazan.

Bajo esta premisa, dice resolver problemas complejos dentro de las organizaciones aplicando procedimiento que consta de tres fases: 

1.-La del diagnóstico, que se basa en un análisis profundo de la empresa hasta detectar aquello que ha dejado de funcionar. En esta fase Singular Solving asume más del 80% del coste de manera que, según Recuenco, “perdemos dinero”. Se trata de generar confianza en la organización y demostrar que están dispuestos a ayudarla.

2.-Reposicionamiento. Ver los puntos fuertes que conserva la empresa y aprovecharlos para crear una nueva propuesta de valor en cuya obtención deberá canalizarse ahora toda la energía y esfuerzo conjunto de la compañía. Sin egos ni personalismos de ningún tipo.

3.-Diseño de estrategias hasta generar una nueva propuesta de valor capaz de atraer a nuevos clientes.

Otra palabra clave dentro de todo este proceso es “personotecnia”, palabro que definen como “una disciplina que integra tecnología y humanismo en la gestión de las comunicaciones con los clientes, partiendo de la premisa de que lo que no es relevante, será ignorado”. 

Las rigurosas condiciones que imponen ellos para abordar una problemática compleja en una empresa y moverse con absoluta liberta en ella ya se han expuesto al comienzo de este artículo. Y si no se acatan, entonces sí, recurren al señor Lobo y dicen aquello de: “He venido a ayudar. Si mi ayuda no es apreciada que tengan suerte caballeros”.