Twitch, TikTok y Clubhouse, qué pueden ofrecerte si eres una pyme

Analizamos las nuevas redes sociales y su oportunidad para empresas con poco presupuesto

TikTok

Llevamos años ya oyendo hablar de dos nuevas redes sociales: TikTok y Twitch. Y han pasado ya diez meses desde que estalló el boom de Clubhouse, la última en llegar. Tiempo suficiente para que se haya visto una evolución que permita sacar conclusiones realistas sobre lo que son y sobre lo que pueden aportar a una pyme. ¿Merece realmente la pena entrar en ellas si ya tenemos presencia en alguna de las ya consolidadas: Facebook, Instagram, Twitter, Linkedin o Youtube?

La respuesta de quienes mejor las conocen y ya han probado su potencial es un sí unánime: merece la pena, hay oportunidades invirtiendo pocos recursos y un público que no está en las otras plataformas, salvo en Youtube, la única red social que comparte este público potencial pero también la más difícil de monetizar como pyme.

También es unánime la idea de que no hay que apostar por todas ellas y que si hay que sacrificar una, esa es Clubhouse. La red que ha despertado tanto revuelo en los últimos meses, la más joven de todas ellas, hace aguas. Nadie recomienda invertir muchos recursos ahí. “Tuvo un gran pico de interés, hicieron un éxito viral y estuvo en boca de todos pero es una red social muy de nicho. Por el tipo de contenido: streaming de voz que se tiene que consumir en directo; eso complica mucho las cosas. Está muy bien para influencers, para personalidades del mundo digital, pero para una empresa y para hacer negocio es complicadísimo”, apunta Pablo Renaud, director académico de Universidad Ecommerce y embajador de Biocryptology. Que añade: “Es una red que impactó a mucha gente por las posibilidades que ofrece de interactuar con gente como Elon Musk. En las primeras sesiones que yo estuve ahí estaba él, contándonos cosas directamente. Eso es espectacular. Pero de ahí a que eso lo pueda monetizar un negocio…”.

“Clubhouse empezó maravillosamente bien. Llega a España en enero de 2021, en Silicon Valley funcionaba desde 2020, y se mete mucha gente top. Mark Zuckerberg y Elon Musk han tenido salas. En esos momentos se hacen unas salas maravillosas. En mis salas había unas 200-250 personas que participaban activamente y aprendíamos todos juntos. Eran salas de formación sobre cómo utilizar TikTok, por ejemplo. O sobre cómo hablar en público invitando a otros como Luis Piedrahita. ¿El problema? Que las redes sociales las hacen las personas. Entró mucha gente que solo esta ahí para vender productos o para venderse a sí mismo. Mucho vende humo que hizo bajar la calidad y desvirtuó la esencia de la red. Además, en las salas entraba gente para criticar a otros… La gente top empezó a desaparecer y a día de hoy son muy pocos los que quedan de este nivel”, apunta Fátima Martínez, speaker y consultora de Marketing Digital y Redes Sociales.

La función que cumplía Clubhouse la está supliendo ahora mismo Twitter, que ha lanzado Twitter Spaces, aunque el futuro de esta forma de utilizar Twitter está todavía por ver. “Muchos de los que estábamos en Clubhouse nos trasladamos a Twitter Spaces, empezamos a hacer salas, pero es muy distinto. Está mucho menos desarrollado, le faltan muchas cosas, entonces, se están haciendo salas de Twitter Spaces pero es diferente. Creo que hay una oportunidad única en esa línea de las salas porque se demostró que funciona pero no creo que se desarrolle en Clubhouse. Es difícil levantar un muerto. Será posiblemente en otra red. Puede ser Linkedin, que decían que estaba estudiando la posibilidad”, apunta Fátima Martínez.

En la misma línea se pronuncia Rubén Bastón, director de Marketing4eCommerce y director del Master de Ecommerce de Kschool: “Clubhouse solo resiste en EEUU, aquí la fiebre se ha pasado porque enseguida vinieron alternativas. Aquí TikTok sigue subiendo. Twitch va a petarlo y Clubhouse ha creado un modelo que seguramente explotarán otros, como sucedió con Snapchat que inventó el contenido efímero que al final ha explotado Instagram con sus stories”.

Para Bastón, el futuro de las salas de voz “tiene todo el sentido en Spotify, que ha creado Greenhouse, otra copia de Clubhouse, pero dentro de su ecosistema y que entronca bastante más en la estrategia que tiene Spotify de apostar por el mundo podcast. Si de repente en Greenhouse puedes crear tu sala, crear un contenido y dejarlo grabado para que se meta en un podcast… son movimientos que ponen un poco en entredicho el sentido que pueda tener empezar a crearte una comunidad de cero en Clubhouse. Porque al final como en todas las redes sociales, como empresa o como marca personal dependes de que haya un público, y la verdad es que ahora mismo en España eso ha bajado mucho”.

Sea cual sea el lugar donde triunfe ese formato, la forma de monetizarlo está muy clara: “El futuro estaba muy bien pensado: cobrar por entrar en las salas. Si eso hubiera salido bien, la gente podría hacer salas cobrando 5, 10 o 15 euros por entrar, cada uno lo que considere según el prestigio del speaker. Imagínate que cobras diez euros y te entran 250 personas. Pues son 2.500 euros. ¿Se puede rentabilizar el modelo? Sin duda. Y la gente encantada porque aprende muchísimo. El modelo de negocio estaba muy bien pensado, se estropeó por el público y las marcas comerciales empezaron a desaparecer”, comenta Fátima Martínez.

El tirón de los directos

“Vamos cada vez más a un mundo donde el contenido, o lo consumes cuando sale o no lo ves jamás. Y eso para las marcas es un dolor de cabeza, porque si estamos en una batalla completa por la atención de la gente y ni siquiera podemos retener el trabajo que hay detrás o lo podemos retener como máximo 24 horas… Entonces, las marcas se plantean si merece la pena estar en sitios donde el trabajo de los contenidos se pierde.

Clubhouse es como la radio de antes, es voz en streaming, y no se puede descargar”, comenta Jorge García Gómez, fundador de Marketing Paradise. Que añade: “Twitch es diferente. Está pensada también para el streaming, para el directo, para que puedas interactuar con la gente, pero esos directos no tienes por qué perderlos. Los puedes destacar en tu perfil de Twitch y se quedan ahí. Si hago un directo con noticias de actualidad, no tiene sentido que lo conserve. Pero si hago un directo con contenido que no caduca, por ejemplo, sobre mi nueva colección de ropa, que me va a durar medio año, eso no caduca. Y si alguien quiere entrar a ver el directo porque no pudo verlo en directo, pues tiene el vídeo grabado y ve la misma colección que ha visto la gente antes. Todos los contenidos que hagas que no caduquen, son accesibles desde tu perfil de Twitch, si los destacas. Eso en Clubhouse no pasa”.

Twitch y TikTok para llegar a nuevos públicos

Otra duda razonable. ¿Por qué nuevas redes sociales basadas en vídeo y directos si ya tenemos Youtube, lnstagram, etc. que permiten esos formatos? “La gran diferencia que hay entre Instagram y TikTok o Twitch es el público. En Instagram tenemos un público bastante mayor que el de estas redes. El perfil de Twitch al principio era muy de gaming, de gente que quería ver a otros jugar a videojuegos, chavales, etc. Eso está cambiando. Y también TikTok ha empezado a incorporar muchísima gente de más edad. El público antes era de 12 a 16 años y hoy la gente utiliza TikTok para B2B, o para contenidos profesionales que hasta ahora solo estaban también en Instagram. Contenido profesional, ya sea para empresas o para público final, B2B2C, se lo están llevando a TikTok. ¿Por qué? Porque tiene algo que tenía Instagram hace 6 años y que tenía Facebook hace 8, y es que el contenido orgánico funciona muy bien. Todavía no está metido en la dictadura del algoritmo que sufrimos en Facebook e Instagram”, comenta Jorge García Gómez.

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