Las empresas de última milla que pierden decenas de millones cada mes

Las entregas de última milla han llegado a España pisando fuerte, aunque la realidad es que se trata de negocios que pierden decenas de millones de euros cada mes.

Las empresas de última milla que pierden decenas de millones cada mes

Una inversión estratosférica y una política de descuentos sin precedentes. Así podría resumirse la estrategia de las compañías de entregas de última milla que han llegado a España en los últimos meses y que ya dominan un mercado que parece marcar la tendencia en el sector del delivery. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce…

Muchas de estas empresas pierden cientos de millones cada mes debido a sus inexistentes márgenes de beneficio. Así, están basando su sostenibilidad en la entrada de grandes inversores, que les permiten seguir gastando ingentes cantidades de dinero en publicidad y descuentos para atraer al máximo de clientes posibles.

Varios meses después de que las empresas de última milla comenzaran su agresiva expansión en diferentes mercados, el “chollo” podría haberse acabado. Las grandes del segmento están sufriendo para encontrar nueva financiación, lo que podría adelantar el colapso de un sistema que ya a simple vista no era sostenible.

¿Quiénes son las grandes de la última milla que pierden cientos de millones al mes?

Gorillas es la compañía que ha hecho saltar la campana. Después de una agresiva expansión en varios países, entre los que destaca España, la compañía está intentando captar nuevos inversores para conseguir alcanzar una valoración de 5.000 millones de dólares. Sin embargo, el objetivo parece lejos de cumplirse, a pesar de contar con inversores de primer nivel en su accionariado.

También es llamativo el caso de Getir, otra de las empresas de última milla que ha llegado a España en los últimos meses. A pesar de haber cerrado una ronda de financiación de 700 millones que valoró la empresa en 12.000 millones, su modelo de negocio parece condenado al fracaso. Según cuenta Business Insider, la compañía presenta unas pérdidas de más de 60 millones de dólares al mes. O, lo que es lo mismo, más de 720 millones al año.

En la misma línea, otra de las grandes del sector, el grupo alemán Delivery Hero, tampoco pasa por su mejor momento. La compañía fue noticia el pasado enero por comprar el 80% de las acciones de Glovo, el unicornio español de la última milla, por 2.300 millones de euros.

Fundada en 2011 en Alemania, su capitalización bursátil supera los 25.000 millones de euros, y durante el primer semestre de 2021 facturó más de 2.000 millones de euros. Delivery Hero también posee el 8% de Gorillas, aunque su elevada facturación no es para nada un sinónimo de éxito. Sus acciones en Bolsa han perdido el 75% de su valor en los últimos seis meses, lo que podría ser otro indicativo de que el modelo de última milla está condenado al fracaso.

Las ‘dark stores’ con las que las plataformas de última milla operan sin demasiado éxito

El crecimiento de los pedidos online durante la pandemia motivó la aparición del modelo de tiendas fantasma en todo el mundo. Se trata de un sistema que facilita las entregas de última milla, enfocado a mejorar el servicio online, y que las grandes cadenas de distribución comenzaron a probar a principios del año pasado.

Atentos a las tendencias, las plataformas especializadas en el delivery de última milla, como las mencionadas anteriormente, pronto comenzaron a invertir grandes cantidades de dinero en la que parecía una de las tendencias que llegaban para quedarse. Sin embargo, la demanda ha disminuido de forma notable tras el fin de las restricciones, lo que puede complicar la viabilidad de estas empresas.

Pero, ¿en qué consiste exactamente el modelo de las tiendas fantasma? Se trata de tiendas están organizadas de forma muy similar a los supermercados tradicionales, a excepción de la línea de cajas, que desaparece a la vez que los clientes. “Todo está pensando y organizado para facilitar a los empleados que completen los pedidos con la máxima rapidez y atender la demanda que durante el confinamiento se triplicó”, explicaba Diego Sebastián de Erice, director de Ecommerce de Dia, en un artículo de La Vanguardia.

Así, los malos resultados de las plataformas de última milla con este sistema, además de demostrar que se trata de un modelo de negocio de dudosa viabilidad, también pueden dar una valiosa lección a todos los emprendedores. A veces, rizar el rizo con ideas demasiado ambiciosas puede terminar por hundir a una compañía.