Vender en tiempos de COVID sin presencia digital

La redes sociales han sido las principales beneficiadas del crecimiento del consumo en internet durante el confinamiento. La consecuencia ha sido un notable incremento de la inversión publicitaria en ellas que algunos han sabido amortizar muy bien.

“La crisis ha servicio para hacer una transformación digital a empujones”, dice Miguel Ángel Ivars Mas, CEO y cofundador de Adtuo, empresa que, haciendo uso de la inteligencia artificial, ayuda a las pymes a vender de forma más fácil y efectiva en las redes sociales. La startup arrancó el confinamiento con expectativas a la baja. Sin embargo, al final ha visto crecer en cerca de un 30% la entrada de nuevos clientes, muchos de ellos pequeños negocios en busca de ayuda para integrarse en un entorno digital que hasta ese momento despreciaban y consideraban innecesario.

Con un ecommerce mas o menos en funcionamiento, la solución era fácil, pero el problema se complicaba cuando el negocio no tenían previa presencia digital alguna. “Cómo convencer a un pequeño empresario en plena pandemia para que haga un desembolso en un desarrollo web y monte una tienda online”, subraya Ivars Mars. Pero lo cierto es que, si querían seguir vendiendo en el confinamiento y sacar el negocio adelante, no quedaba otra salida que el canal digital. Sobre todo a través de las redes que han sido las grandes protagonistas del consumo online de los meses pasados.

“Durante la crisis ha aumentado la visión de anuncios en redes sociales un 185%; los clics que luego derivaban a las tiendas un 170%; y el retorno de la inversión un 50%”. Estos son los datos que aporta Ivars para avalar la importancia para las pymes que ha cobrado su presencia en las redes durante el confinamiento.

Para facilitar la transición de golpe de esos nativos analógicos, a Adtuo le vino como caída del cielo la herramienta del catálogo de productos para ayudar a sus clientes a vender a través de Facebook, Instagram y Whatsapp. Para utilizarla, no hace falta disponer de una web, basta con que el negocio en cuestión disponga de un excel de toda la vida y lo publique en las redes, agregando la pestaña tienda, en forma de catálogo. Cada producto puede ir acompañado de una imagen, la descripción, un precio y un sitio del negocio donde se culmina el proceso de compra. El perfil que se crea en Facebook puede vincularse a las cuentas de las otras redes sociales y aumentar así los escaparates. Luego ya, en Adtuo, se encargan de que optimices la campaña en redes sociales en función de tus métricas y resultados.

La otra solución reciente lanzada por Mark Zuckerberg para ayudar al comercio electrónico a publicitar productos en las redes sociales es Facebook Shops. Se trata de una herramienta gratuita para las empresas que se podrá aplicar tanto en Facebook como en Instagram. Zuckerberg ha aprovechado la pandemia mundial para acelerar los planes de expansión de Shops impulsando el comercio electrónico a escala global; facilitando la reconstrucción de las economías y, ya de paso, plantar cara a los gigantes del ecommerce, tipo Amazon o Alibaba.

Tampoco la banca se escapa de la ofensiva. Contra ellos está a punto de salir en todo el mundo Facebook pay que facilitará el pago de usuarios a través se sus redes. Operativa ya en Estados Unidos desde el pasado mes de noviembre, se espera su llegada inminente a nuestro país. Facebook Pay llega como un sistema de pago unificado para las aplicaciones de la compañía: Facebook, Messenger, Instagram y WhatsApp y permite la identificación biométrica, bien mediante el reconocimiento de voz bien con la huella dactilar u otros. Se elimina así otra posible fricción a la hora de realizar las compras online, un beneficio que, ahora ya sí, atañe también a los pequeños negocios locales.

“Igual empezar a vender a través de las redes sociales no implica una digitalización del todo real de las empresas, pero sí que a muchos les ha servido de prueba piloto para conectar con el entorno digital, comprobar que tienen ahí otro canal para vender que funciona y dar los pasos necesarios para madurar y profesionalizarse en el futuro digital”, sostiene Miguel Ángel Ivars, convencido de que muchos de los cambios traídos por la COVID-19 se van a quedar, más aún con las continuas amenazas de rebrote.