El teletrabajo dispara las visas digitales. Ahora todos quieren atraer a nómadas y autónomos

Ahora que gran cantidad de equipos de trabajo están deslocalizados, los países aprovechan para atraer a nómadas digitales y autónomos con visas especiales.

Portugal

La pandemia ha obligado al mundo corporativo a abrir las puertas al trabajo en remoto. Algunos no tuvieron que esperar a esta opción laboral porque se la asignaron por su cuenta. Es el caso del colectivo cada vez más amplio de los nómadas digitales, personas que simultanéan el trabajo a distancia con recorrer y conocer el mundo. El problema es que, en ocasiones y dependiendo del país de acogida en el que aterrizaran, se encontraban con un vacío legal derivado del traspaso de la condición del turista (más benévola) a la del trabajador. Contrariamente a lo que piensa la mayoría, ni todos los nómadas digitales son emprendedores en la red ni todos son freelancers. De hecho, muchos de ellos trabajan por cuenta ajena para grandes corporaciones que se avienen a la libertad geográfica.

La pandemia ha propiciado este tipo de situaciones y muchos han visto en ella el momento perfecto para cambiar de residencia buscando bien zonas menos contaminadas, bien un cambio de vida. Algunos han optado por volver a sus lugares de origen mientras que otros han preferido marcharse más lejos.

También algunos países han decidido aprovechar la coyuntura para captar talento, atraer a nuevos profesionales residentes o la instauración de empresas. Da la casualidad de que, gran parte de ellos aprovechan, incluyen en su argumentario una incidencia del Covid inferior a la media. La fórmula preferida para legalizar el desembarco de estos nuevos nómadas ha sido la emisión de visados digitales a través de los cuales se autoriza oficialmente a su titular a trabajar en el país durante un determinado tiempo siempre que lo haga de forma independiente y remota. Es decir, que se permite la residencia oficial en un país y el trabajo virtual en otro.

Tallinn, Estonia.

Países que extienden la visa digital para nómadas

Entre los países, dentro del entorno europeo, que actualmente emiten visados digitales, cada uno con su propia política y regulación, de encuentran:

Estonia: A mediados del año pasado lanzaron la ‘Visa Nómada Digital’ por la que se permite trabajar en Estonia durante 12 meses. Un cupo que incluye 90 días de viaje por Europa.”Una visa para nómada digital fortalece la imagen de Estonia como un estado tecnológico y, por lo tanto, le permite a Estonia tener una voz más efectiva a escala internacional”, declaraba Mert Helme, ministro del Interior con motivo del lanzamiento de la visa, en vigor desde el pasado 1 de agosto de 2020. Si estás interesado en conocer las condiciones o iniciar la tramitación puedes hacerlo a través de este enlace.

Asimismo, y desde el año 2014, Estonia cuenta con el programa e-Residency que permite a cualquier persona convertirse en residente digital en el país, obteniendo una tarjeta de identificación con un certificado. Aunque dicha tarjeta no otorga derecho de residencia ni nacionalidad, si da opción a fundar allí una empresa o a establecerte como trabajador autónomo, con unas condiciones bastante menos gravosas que la que soportan los autónomos en España. Lo mejor de todo es que puedes hacer todos los trámites desde el sofá de tu casa, sin desplazamientos, gracias al alto grado de digitalización administrativa del país.

Georgia. Junto a Estonia, es otra de las pocas repúblicas ex soviéticas que llaman la atención de los nómadas digitales. El nombre del programa para atraer a los nómadas digitales aprobado por el Gobierno es ‘Remotely from Georgia’, anunciado a finales de agosto de 2020 y que, según puede leerse en la página web gubernamental, al fecha de 27 de octubre habría recibido ya 1.100 solicitudes de acogida.

Al programa pueden acceder ciudadanos de 95 países y está diseñado para “autónomos, empleados a tiempo completo o propietarios de negocios que pueden permanecer en Georgia durante al menos 360 días sin una visa según su pasaporte u otro documento de viaje”. Como en la mayoría de los casos, se exige también un seguro médico privado, un periodo de cuarentena por el Covid y ciertas garantías económicas. En el caso de Georgia los aspirantes deberán demostrar que tienen la capacidad financiera para pagar impuestos mientras permanezcan en Georgia y deben tener un salario mínimo mensual de $ 2,000. El formulario de solicitud se puede tramitar a través de este enlace.

La República Checa. Ofrece una visa de negocios especial (visado zivnozivnostenské opravneni) de la que pueden beneficiarse los nómadas digitales. Debe solicitarse en persona en un consulado o embajada checa y los tiempos de procesamiento son significativamente más largos que los de las visas de turista, de 90 a 120 días. Puedes acceder a toda la información de sobre esta y otras visas en este enlace.

Portugal. Es uno de los destinos que resultan más atractivos a los nómadas digitales. Ha diseñado una ‘Visa de Residente Temporal’ que puede ser utilizada por autónomos y empresarios sin límites de nacionalidad. Permite a su titular permanecer en el país durante más de 1 año. Las autoridades lusitanas han diseñado dos tipos de visas para nómadas digitales: una para freelancers y trabajadores autónomos, no atados a un contrato laboral concreto, y otra para propietarios de negocios o emprendedores. 

En el primer supuesto se exige demostrar ganancias mensuales superiores a 580 euros; declaración de alguna autoridad que certifique la competencia profesional de ese freelancer; un seguro de viaje, así como el certificado de antecedentes penales. Para los emprendedores, además de los requisitos anteriores tendrán que presentar un contrato firmado con una incubadora de startups en Portugal, además de mostrar que cuentan con recursos financieros para iniciar el negocio. La visa para los emprendedores recibe el nombre Visa D2 y puedes consultar los principales requisitos en este enlace

Alemania: Fue el país pionero en crear la visa para el nómada digital. También aquí hay dos tipos de visa, una para  trabajadores independientes (freiberufler visas) adecuada para nómadas digitales que puede extenderse durante un periodo de hasta 3 años, y otra denominada visa working holiday de Alemania . Los nómadas digitales deberán registrarse en la oficina tributaria alemana y presentar la documentación necesaria, como el pasaporte o extractos bancarios. Se puede presentar la solicitud desde la embajada o los consulados. 

Croacia: El anuncio de la visa digital croata llegó poco después que la de Estonia aunque la realidad es que el proyecto está todavía en ciernes por lo que no ha entrado en vigor.  También aquí se autorizaría trabajar en remoto residiendo legalmente en Croacia pese a tener contrato con una empresa extranjera o una empresa de Croacia domiciliada fuera de las fronteras de dicho país. Asimismo se contempla la posibilidad de trabajar desde Croacia en modalidad freelance siempre y cuando se cumpla el requisito de contar con un ingreso mensual estable de una cantidad específica que más adelante se acordará dentro de la ley. Por último, abriría también la puerta a trabajar desde Croacia sin pagar directamente impuestos en el país, aunque sin opciones de beneficiarse de los servicios médicos del país salvo contar con una póliza de cobertura privada.

Noruega. Según se informa en la página de ETIAS (el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes) en Noruega tienen una visa única para los nómadas digitales que desean trasladarse al famoso pero caro archipiélago Svalbard. Además, esta visa para nómadas es válida de forma indefinida.

La tarjeta azul. La Unión Europea cuenta con su propio sistema de visado para los trabajadores altamente cualificados. Se trata de la ‘Tarjeta Azul’, un permiso especial que los estados habilitan a empleados de especial valor. La tarjeta azul para trabajar en Europa se introdujo por el Consejo Europeo el 25 de mayo de 2009, y está diseñada para nacionales de terceros países que desean venir a Europa por motivos profesionales. Pueden obtener la tarjeta azul extranjeros no comunitarios que vayan a realizar una actividad laboral para la que se requiera una cualificación de enseñanza superior. La tarjeta azul ha sido diseñada para atraer talento y está destinada a personas capacitadas que desean desarrollarse o trabajar en Europa. Cada país Europeo determina el número de tarjetas azules que otorga cada año así como establecer sus propios requisitos.

Ya fuera del entorno europeo, existen otros países en los que se ha habilitado el visado para nómadas digitales entre los que se encuentran: Argentina, Costa Rica, México Australia, Tailandia, Barbados, Bermudas o algunos estados de EE.UU, como Oklahoma o Alabama. Hay que tener en cuenta que en muchos destinos, además de este visado, siempre hay que solicitar una autorización digital de viaje para poder entrar, como sucede con la eTA Canadá.

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