Museos sonoros de testimonios históricos

Te proponemos editar audioguías con testimonios sonoros históricos reales para ofrecerlas tanto a entidades públicas vinculadas al turismo y a recorridos virtuales, como directamente a clientes a través de descargas en formato MP3.

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¿Y hay ya tecnología para ofrecer este servicio? Sí. El Bluetooth está ya incorporado de forma masiva en los teléfonos móviles.

Escuchar en plena Rambla de Catalunya la crónica del bombardeo de Barcelona durante la Guerra Civil, o tener la oportunidad de oír al escritor Ernest Hemingway en el Congreso de Intelectuales Antifascistas tiene interés para muchos turistas que buscan un valor añadido en sus viajes. Con el despegue de las audioguías turísticas como alternativa a las tradicionales de papel y el desarrollo de nuevas soluciones de movilidad, resucitar a los protagonistas de eventos históricos para aportar contenidos nuevos a estas guías abre una oportunidad de negocio aún por explorar. Nuestra propuesta: convertir las ciudades en museos sonoros callejeros.

Ahí va un argumento de márketing contundente: algo que no podrán hacer nunca las guías en papel es cobrar vida. Y, mucho menos, hablar con la voz original de los protagonistas de la historia. En la industria del turismo editorial ya se ha avanzado en el terreno de la personalización y en la forma en que se distribuyen los contenidos... pero no en los contenidos en sí. Las audioguías, además, han comenzado a ofrecer la misma calidad que las tradicionales de papel –fíjate en las empresa españolas Play & Tour o en los contenidos de la también española Bluguía–. Ahora, las oportunidades de negocio en este campo giran en torno a la sofisticación de los contenidos.

Archivos digitalizados. ¿Y queda constancia digital de las voces de los protagonistas de tal forma que se puedan incorporar como valor añadido a audioguías? La respuesta es sí. Radio Nacional de España (RNE), por ejemplo, tiene digitalizado desde 2002 todo su archivo sonoro: 1.400.000 registros documentales, 190.000 horas de audio, de las que 60.000 son horas de voces. La mayoría de los documentos que ofrece RNE son de producción propia, pero también cuenta con material de intercambio con otras emisoras europeas como la RAI, Radio Moscú, Radio Vaticano o la BBC. RNE cuenta, incluso, con fondos sonoros anteriores al inicio de las emisiones de la radio en España, como testimonios de Thomas Edison (de 1898) o del emperador Guillermo declarando la Primera Guerra Mundial. Y éste es solamente un archivo. Tienes que pensar en este negocio con una proyección internacional.

La principal dificultad de esta propuesta de negocio se encuentra en conseguir acceder a estos archivos (digitalizados y no digitalizados, que tendrás que adaptar) para su posterior distribución –eso sí, la tecnología ya existe–. Una barrera que se puede resolver ofreciendo una colaboración comercial con los licenciatarios de los cortes sonoros, o incluso ofrecerles tu plataforma de venta o de distribución con marca blanca.

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