Innovación con vocación social

¿Qué tienen en común un tejido inteligente para la monitorización cardíaca y unas sábanas con propiedades antibacterianas que previenen enfermedades? Ambas han salido de una pyme de Alcoy (Alicante).

image
De izquierda a derecha, Malena Fabregat, Francisco Ibáñez, Elena Morant y Jaime Gisbert, en las oficinas de Innovatec.

Si tenemos en cuenta que cada año mueren un millón de personas por malaria y que un 40% de la población mundial está expuesta a esta enfermedad, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene mucho sentido investigar cualquier vía para prevenirlo. Un grupo de emprendedores de Alcoy (Alicante) pensó que si ya existe la tecnología para introducir esencias de perfume en las telas para que huelan bien... ¿por qué no aplicar la misma técnica (microencapsulado) para introducir un repelente de mosquito que prevenga enfermedades como la malaria? Éste es sólo uno de los proyectos en los que trabaja Innovatec, una pyme especializada en socio–ingeniería que lleva cerca de tres años investigando aplicaciones clínicas y sanitarias de materiales textiles avanzados. Entre otros proyectos, trabaja también en una prenda inteligente para la monitorización de la frecuencia cardíaca y la respiración (para el seguimiento de ancianos y bebés, por ejemplo) y en prendas ignífugas.

Patentes.
¿Socio–ingeniería? “Nunca abordamos ningún proyecto que no tenga una necesidad social y que no suponga una mejora de la calidad de vida”, apunta Malena Fabregat, fundadora de Innovatec, junto a Francisco Ibáñez y Jaime Gisbert.

La empresa no se ocupa de la comercialización de sus productos, sino de inventar y vender las patentes. Las sábanas, por ejemplo, se probarán en un orfanato de la Fundación Vicente Ferrer en Bangalore. “Huimos de cualquier innovación que no mejore las necesidades sociales”, añade Fabregat. Y no todo el mundo lo coge. “Un diario escribió sobre las sábanas y nos llamaron varios viajeros intrépidos para ver dónde las podían comprar”, comenta.

¿Cómo surgió la idea?
Si te dedicas a la investigación en cualquier campo, a lo mejor te ha ocurrido lo mismo que a los tres emprendedores que pusieron en marcha este negocio: te has sentido frustrado en algún momento al ver que los proyectos de investigación no llegaban a ver la luz. Ahí tienes dos opciones. O sigues trabajando para los archivadores o pones en marcha tu propia empresa para garantizarles, al menos, que tienen una oportunidad.

Publicidad - Sigue leyendo debajo