Caso II: Castañer

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Según Antonio Castañer, la firma dedica a I+D cerca de un 5% de su facturación. En su sector la calidad es más importante que el precio.

  • ¿Su fortaleza?: Su capacidad de innovación..
  • Sede: Gerona.
  • Sector: Calzado.
  • Número de empleados: 150
  • Última facturación: 22 millones de euros
  • Principales clientes: Hermés, Giorgio Armani, DKNY, Coco Chanel, Christian Dior, Tod’s, Loboutin

    Hijo del fundador y actual consejero delegado de la empresa, Antonio Castañer cuenta que hace 30 años su progenitor fue a ver a los que eran responsables de Hermés para hacerles unos zapatos a medida. “Así empezó todo”, rememora. Con el devenir de los años este pequeño taller de alpargatas (la compañía data de 1927) se convirtió en proveedor de las firmas más lujosas y glamourosas. Y todo porque en los años 60 Yves Saint Laurent les encargó una alpargata con tacón, lo nunca hecho antes. Dieron el paso y supieron convertir un zapato de campesinos, que casi estaba llamado a extinguirse por el continuo éxodo de los pueblos, en un artículo de moda. Hoy exportan un 60% de su producción a Japón, EE UU, Suiza, Sudáfrica... Están presentes en las mejores tiendas del mundo y tienen establecimientos propios que empezaron a abrir en 1993 bajo la marca Cristina Castañer. “Las próximas se abrirán en Sevilla y Avignon y en 2010 tenemos previsto lanzar una colección de bolsos”, continúa. ¿Hay alguna diferencia entre las exigencias de los clientes más grandes y los más pequeños? “Los clientes de gran tamaño son muy exigentes en la calidad, incluso más que en el precio”, comenta Antonio. Y un consejo: “Estos procesos llevan tiempo, hay que tener paciencia pero nunca hay que copiar un modelo”.

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