Mentores con acné

Te proponemos una idea de negocio: dale una vuelta de tuerca al mentoring con la organización de programas que aprovechen el conocimiento de los que acaban de llegar a la empresa.

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Un juego de agudeza visual: ¿Quién está transmitiendo conocimiento a quién en esta imagen?

Ya habrás leído sobre el nuevo programa de mentoring ‘democrático’ de IBM: a través de Internet, cualquier empleado en cualquier parte del mundo –piensa que estamos hablando de una multinacional– puede hacer una pregunta a cualquier otro empleado (desde cómo conseguir un ascenso o qué hacer cuando se consigue hasta preguntar dudas sobre cómo abordar un proyecto de innovación). No es nada nuevo. En realidad, así nacieron los weblogs, como un punto de encuentro dentro de la empresa para todos los empleados.

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El caso es que nos hemos puesto a pensar en cuál es la verdadera utilidad de este nuevo sistema y se nos ha ocurrido una nueva fórmula de mentoring. Si partimos de la base de que los empleados más jóvenes que se incorporan a la empresa son los que tienen los conocimientos más frescos –no tanto en el sentido de ‘recientes’ como de ‘más actuales’–... ¿por qué no los comparten con toda la plantilla? En empresas de tecnología, esa actualización constante de los empleados, como el valor, se presupone, pero ¿y en el resto de empresas? ¿Cómo verías desarrollar programas de tutores de savia nueva para empresas...?

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