Tucme se especializa en la electrificación de Vietnam

¿Qué hace una pequeña empresa leridana en Vietnam? Por increíble que parezca, electrificar el país. Al menos ha puesto luz a cuatro de sus islas. ¿Su secreto? La alta especialización y una oferta de servicios cerrados.

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La experiencia adquirida por Josep María Mateu, director general de la compañía, como consultor del Instituto Catalán de la Energía le abrió el mercado vietnamita.

"Nothing is easy. Everything is possible (Nada es fácil. Todo es posible)“. Esta frase que mezcla idealismo y realismo resume la evolución de determinadas empresas que la han adoptado como filosofía de vida. El lema también sirve para que los fundadores de la compañía expliquen la transformación de una pequeña firma de Cubells, una población de poco más de 300 habitantes a 41 kilómetros de la ciudad de Lleida, en una consultora de ingeniería que va camino de electrificar su sexta isla en Vietnam.

La compañía Tecnologías Urbanas de Cataluña Multimega (Tucme) tiene su sede central en Balaguer e inició su actividad en 1996. En aquellos momentos, la firma se dedicaba al diseño de sistemas de control eléctrico de tráfico, seguridad vial, redes de autopistas o puntos negros de carreteras, en países como México, Tailandia y Bolivia.

MÚSCULO INTERNACIONAL

El paso adelante de Tucme se produce en la época en que su director general, Josep María Mateu, ingeniero de telecomunicaciones y experto en energías renovables, empieza a trabajar en Vietnam como responsable del área internacional y consultor del Instituto Catalán de la Energía (Icaen).

Allí emprende la tarea de especializarse en los trabajos de electrificación. En ese proceso, gracias a la adjudicación de diversos contratos promovidos por la Unión Europea, Mateu explica que “Tucme creció como consultora, adquirimos formación en energías renovables y nos atrevimos a diseñar nuestros propios proyectos”. De esta forma, y “por la buena sintonía con el Gobierno de Vietnam”, señala Mateu, la empresa inició los trabajos de electrificación de islas en el país asiático entre los años 2000 y 2004.

Actualmente, se encuentra embarcado en lo que define como “el proyecto mimado”. Con una inversión de seis millones de euros, la empresa está ejecutando la electrificación de la bahía de Cô Tô, también en Vietnam. A partir de una estructura que tiene como base un grupo de gasóleo, Tucme construirá un dique formado por 30 aerogeneradores de 10 kW, un parque solar y unas turbinas que recogen la energía de las olas del mar.

De esta manera, combinando la energía diésel, la eólica, la fotovoltaica y la procedente del mar, “la bahía se puede ahorrar hasta 350.000 euros al año en combustible, ya que al acoplar las energías alternativas al grupo de gasóleo, éstas sustituyen la función del diésel y no se gasta combustible”, añade.

Esta iniciativa, asegura Mateu, es la única en el mundo que utiliza y mezcla tantos sistemas energéticos híbridos. Además, remarca que es “respetuosa con el medio ambiente y con la biodiversidad marina”.

Uno de los secretos del éxito de Tucme es que “somos una empresa que ofrece los servicios cerrados”. Para su director general, la función como consultora en ingeniería radica en “analizar los proyectos, aplicar la tecnología adecuada y buscar los mejores equipos de profesionales que la instalen”. Como ejemplo, Mateu indica que la estructura para montar la electrificación de la bahía de Cô Tô, formada por los aerogeneradores, las turbinas, un centro de computación y las placas fotovoltaicas, procede de cuatro proveedores diferentes.

Además, los contactos de la compañía para abrir nuevas líneas de negocio se producen de forma directa con los departamentos de I+D de las empresas locales y siguiendo la normativa que establece la Federación Internacional de Consultores (Fidic). “En ningún caso, el Gobierno de Vietnam o el de España nos aconsejan cómo debemos diseñar los contratos”, destaca Mateu.

El camino de Tucme se dirige ahora hacia la realización de cuatro proyectos de plantas de biogás en la comarca leridana de la Noguera. El origen de esta iniciativa de negocio nace al comprobar que algunas marcas punteras del sector del automóvil en Alemania han diseñado motores de metano con una autonomía de 48.000 horas. Y es que con Tucme todo es posible. ¡A los hechos nos remitimos!

UN NEGOCIO MUY ENERGÉTICO

A pesar de iniciarse como consultora, la empresa ha ampliado su campo de acción, lo que le ha permitido coordinar los proyectos de electrificación y también ejecutarlos. De forma paralela, al integrar ambos procesos, la facturación pasará de los dos millones de euros en 2008 o los tres previstos para este año, a los 12 que la empresa espera obtener en 2010. Aun así, Mateu insiste en que “lo más importante no es generar los beneficios, sino invertirlos en investigación e innovación para desarrollar nuevos productos y pensar vías de negocio”. Así, se está más cerca del “everything is possible” que preside su página web.

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