Aparcaivola: para no perder ni un segundo

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Jaime Escamilla y sus socios han visto el gran potencial de este mercado para estancias superiores a un día.

Una idea de negocio que nace de una necesidad no cubierta. Jaime Escamilla viaja muy asiduamente a Barcelona. “Mi mujer y yo nos quejábamos de las tarifas del aparcamiento del aeropuerto y que, en ocasiones, nos costaba más que el propio billete de avión”, señala Escamilla. Esta preocupación fue compartida con un grupo de amigos durante una cena y decidieron investigar si existía o no oportunidad de negocio. “Comprobamos que en EEUU había parkings ubicados fuera del aeropuerto”.

12.000 METROS CUADRADOS DE PARKING

Escamilla, junto a cuatro socios (dos funcionarios, una directora comercial y el abogado Juan Carlos Gómez) reunieron 326.000 euros y alquilaron un terreno en El Prat de Llobregat, a un kilómetro del aeropuerto, y habilitaron 600 plazas. Así nació Aparcaivola. “Nuestra tarifa es de 9,95 euros cada 24 horas, lo que supone un 45% de ahorro sobre el parking del aeropuerto. A partir del octavo día, nuestra tarifa se reduce a 5,45 euros. Nuestro servicio de traslado y recogida no funciona con un bus que va haciendo una ruta y que pasa de vez en cuando, sino que es personalizado. Cuando un cliente entra en nuestro parking, no pierde tiempo buscando plaza, ya que es nuestro personal quien aparca. Una furgoneta le espera para llevarle a la terminal que desee. Una vez regrese del viaje y haya recogido las maletas nos llama al teléfono que le indicamos y en pocos minutos estamos esperándole en el mismo sitio donde le dejamos. Cuando el cliente llega, se encuentra que su coche ya está aparcado en el exterior del parking para que lo pueda recoger y marcharse sin perder tiempo”. También ofrecen servicio de limpieza para que el cliente se encuentre a su regreso el coche limpio. Además, han ampliado sus servicios al Puerto de Barcelona (a escasos 10 minutos).

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