A la Carte Maps

De Yuan Yao y de su amigo Jan Gerber se puede decir que son viajeros experimentados. En sus ocho años de amistad han visitado más de un centenar de países y la experiencia adquirida fue lo que les hizo lanzar A la Carte Map, que, a pesar de que sólo lleva operando desde octubre ya se ha hecho un hueco en el atomizado mercado de los viajes.
“La idea la tuve mientras, durante un viaje el año pasado –nos dice Yao–, estaba harta de no encontrar guías que fueran independientes. Era como leerte lo que el editor había encontrado en Google, aunque nunca hubiera estado allí”.
Junto a Gerber, invirtió unos 300.000 euros de recursos propios. Decidieron introducirse en un mercado consolidado, pero obsoleto, que no tenía una oferta para el viajero, al que esta pareja de emprendedores denominan Flash-pack. Como alternativa a las densas guías de bolsillo y a los mapas ininteligibles, A la Carte Map ofrece un mapa diseñado por artistas, con un acabado perfecto, de fácil manejo (42x72 centímetros), elaborado por un guía local de la ciudad en cuestión y escrito a mano. Junto al mapa, una carta de presentación de la ciudad introduce de manera breve pero concienzuda al viajero.

Cuando menos es más
“Una de las cosas que no tiene sentido es la cantidad de información que contienen las guías tradicionales; dejan de ser prácticas”, explica Yao. Para ellos, por ejemplo, una lista de ‘80 mejores restaurantes’ puede convertirse en un quebradero de cabeza cuando sólo se va a pasar un fin de semana en una ciudad. “En nuestros mapas no aceptamos publicidad de manera que nos podemos dedicar o ofrecer los mejores lugares, sin ataduras; un par de recomendaciones para cada categoría”, asegura esta emprendedora. Y como muestra de su actitud alternativa, explica cómo en Shangai, por ejemplo, recomiendan ir a comer a la cafetería de una universidad en vez de a un restaurante del centro.
En cuanto a la empresa, que espera obtener unos ingresos de entre 300.000 y 500.000 euros en 2010 (aunque todavía es pronto para saberlo con certeza, ya que apenas llevan operando cuatro meses), A la Carte Maps le saca el mayor partido a su reducido tamaño: “Esto nos permite ser superflexibles y ajustarnos rápidamente a las necesidades del mercado”, concluye Yao. Además, los fundadores de A la Carte Maps han decidido invertir el 10% de los beneficios generados por la venta de cada mapa en un proyecto social de la ciudad a la que se dedica cada guía editada.

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Jan Gerber y Yuan Yao son viajeros experimentados. En sus ocho años de amistad han visitado más de un centenar de países.

De Yuan Yao y de su amigo Jan Gerber se puede decir que son viajeros experimentados. En sus ocho años de amistad han visitado más de un centenar de países y la experiencia adquirida fue lo que les hizo lanzar A la Carte Map (www.alacartemaps.com), que, a pesar de que sólo lleva operando desde octubre ya se ha hecho un hueco en el atomizado mercado de los viajes.
“La idea la tuve mientras, durante un viaje el año pasado –nos dice Yao–, estaba harta de no encontrar guías que fueran independientes. Era como leerte lo que el editor había encontrado en Google, aunque nunca hubiera estado allí”.
Junto a Gerber, invirtió unos 300.000 euros de recursos propios. Decidieron introducirse en un mercado consolidado, pero obsoleto, que no tenía una oferta para el viajero, al que esta pareja de emprendedores denominan Flash-pack. Como alternativa a las densas guías de bolsillo y a los mapas ininteligibles, A la Carte Map ofrece un mapa diseñado por artistas, con un acabado perfecto, de fácil manejo (42x72 centímetros), elaborado por un guía local de la ciudad en cuestión y escrito a mano. Junto al mapa, una carta de presentación de la ciudad introduce de manera breve pero concienzuda al viajero.

Cuando menos es más
“Una de las cosas que no tiene sentido es la cantidad de información que contienen las guías tradicionales; dejan de ser prácticas”, explica Yao. Para ellos, por ejemplo, una lista de ‘80 mejores restaurantes’ puede convertirse en un quebradero de cabeza cuando sólo se va a pasar un fin de semana en una ciudad. “En nuestros mapas no aceptamos publicidad de manera que nos podemos dedicar o ofrecer los mejores lugares, sin ataduras; un par de recomendaciones para cada categoría”, asegura esta emprendedora. Y como muestra de su actitud alternativa, explica cómo en Shangai, por ejemplo, recomiendan ir a comer a la cafetería de una universidad en vez de a un restaurante del centro.
En cuanto a la empresa, que espera obtener unos ingresos de entre 300.000 y 500.000 euros en 2010 (aunque todavía es pronto para saberlo con certeza, ya que apenas llevan operando cuatro meses), A la Carte Maps le saca el mayor partido a su reducido tamaño: “Esto nos permite ser superflexibles y ajustarnos rápidamente a las necesidades del mercado”, concluye Yao. Además, los fundadores de A la Carte Maps han decidido invertir el 10% de los beneficios generados por la venta de cada mapa en un proyecto social de la ciudad a la que se dedica cada guía editada.

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