Coaching deportivo para adolescentes

No sólo para afianzar valores vinculados al trabajo en equipo, el afán de superación o el esfuerzo, sino también como mecanismo de prevención de problemas que afectan a niños y jóvenes, como la falta de integración o el fracaso escolar.

Dirección de equipos, liderazgo, negociación, afán de logro, gestión de conflictos, planificación y gestión del trabajo diario, comunicación, resolución de problemas y toma de decisiones. Éstos son los principales aspectos que aborda la formación empresarial que utiliza el deporte como referente y como ejemplo de gestión. ¿De verdad son sólo conceptos aplicables al mundo de la empresa? ¿No hay nadie más que se pueda beneficiar del trabajo en equipo, de aprender responsabilidad, a solucionar problemas...? ¿No le vendría bien un coaching de este tipo a niños y adolescentes (entre 8 y 16 años) que tengan problemas de integración en la escuela o estén en riesgo de fracaso escolar?

Te proponemos que evalúes la posibilidad de poner en marcha un centro deportivo en el que distintas actividades deportivas sean la excusa para trasladar valores a niños y jóvenes para desenvolverse en el colegio y en la sociedad a través de técnicas de coaching. Este tipo de entrenamiento se ha aplicado con éxito en el desarrollo de programas para tratar situaciones de exclusión social, pero se nos ocurre que es un servicio que puede interesar también a padres con niños sin problemas, y que se puede enfocar a un segmento de población con un alto poder adquisitivo, dispuesto a pagar por actividades extraescolares de sus hijos con valor añadido.

CLIENTE VERSUS CONSUMIDOR

“En este caso por la tipología de clientela, hay que pensar que el consumidor no es el cliente: lo es el padre o tutor. ¿Y qué buscan? Que su hijo se centre, estudie... En un negocio de este tipo hay que distinguir entre cliente y consumidor”, advierte Javier Celdrán, experto en creación de empresas del Instituto de Fomento de la Región de Murcia.

Puedes ofrecer también tu empresa a programas públicos, por ejemplo, a los Defensores del Menor de distintas comunidades autónomas...

ESTUDIO DE MERCADO

Sustituir a la TV. Según un reciente informe del Defensor del Menor, un tercio de los niños dice pasar ante la pantalla entre una y dos horas diarias, de lunes a viernes; un porcentaje similar supera las dos horas y casi un sexto rebasa las tres horas diarias. Durante los fines de semana, cuatro de cada 10 declaran ver la televisión más de dos horas al día. Hay un porcentaje significativo de menores que asegura ver televisión cinco horas, o más, diarias, entrando en una categoría de hard consumers, que parece más propia de los adultos y, especialmente, de la tercera edad.

Cara a cara. A la generación X le sucede ahora la generación XD, que, se­gún un reciente estudio llevado a cabo con niños españoles con edades entre 8 y 14 años, prefiere el contacto cara a cara (22%) frente a redes sociales (11,9%).

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