Eako: los desechos convertidos en moda

No es un secreto que el mercado de productos ecológicos y amigos del medio ambiente se ha convertido en algo rentable; ahora bien, llegar hasta donde lo han hecho Kresse Wesling y James Henrit es otra historia.
Tras apuntarse a un curso sobre medio ambiente en la brigada de bomberos londinense y visitar el lugar donde se desechaban las mangueras que ya no podían apagar más fuegos, estos emprendedores decidieron que algo se podría hacer con ellas, y lo primero que se les ocurrió fue convertirlas en cinturones. “Vendimos más de 500 en el concierto Live herat de Londres, así que a finales de 2007 decidimos montar las compañía y empezar a mayor escala”, explica Wesling, co-fundadora
y directora de la empresa.
Aunque empezaron sólo con mangueras, ahora también reutilizan sacos de café, paracaídas, velas de barcos e incluso bolsitas de té. Hasta ahora han reutilizado nada menos que 45 toneladas de desechos. Su gama de originales cinturones ha dejado paso a otros productos como bolsos de lujo, llaveros, candelabros…Y todos ellos, como no podía ser menos, se venden con envoltorios también reciclados. “Nuestro producto estrella es la bolsa reusable hecha a partir de bolsas de café. Hemos vendido más de 60.000”, dice orgullosa Wesling que, junto a su colega, ha cerrado un acuerdo de suministro con uno de los principales supermercados del país.
El dinero no es lo importante
“Empezamos sin nada, tan sólo algunas piezas de maquinaria pesada y trabajando durante el primer año totalmente gratis”, dice esta emprendedora, que lograron ventas por valor de 17.000 euros en el primer año y diez veces más en el segundo. “Desde el primer día nos comprometimos a invertir el 50% de los beneficios en diferentes proyectos sin ánimo de lucro que trabajaran para reducir el impacto de la basura y los desechos. Somos una empresa social: existimos para resolver problemas, no para hacer dinero, pero cuanto más dinero logremos, mejores soluciones podemos ofrecer a los problemas”, concluye.
Eako invierte en la Fire Fighter Charity y en
dos proyectos en Nicaragua y Guatemala.

image
Hasta ahora han reutilizado unas 45 toneladas de desechos para fabricar sus productos.

No es un secreto que el mercado de productos ecológicos y amigos del medio ambiente se ha convertido en algo rentable; ahora bien, llegar hasta donde lo han hecho Kresse Wesling y James Henrit es otra historia.

Tras apuntarse a un curso sobre medio ambiente en la brigada de bomberos londinense y visitar el lugar donde se desechaban las mangueras que ya no podían apagar más fuegos, estos emprendedores decidieron que algo se podría hacer con ellas, y lo primero que se les ocurrió fue convertirlas en cinturones. “Vendimos más de 500 en el concierto Live herat de Londres, así que a finales de 2007 decidimos montar las compañía y empezar a mayor escala”, explica Wesling, co-fundadora y directora de la empresa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Aunque empezaron sólo con mangueras, ahora también reutilizan sacos de café, paracaídas, velas de barcos e incluso bolsitas de té. Hasta ahora han reutilizado nada menos que 45 toneladas de desechos. Su gama de originales cinturones ha dejado paso a otros productos como bolsos de lujo, llaveros, candelabros…Y todos ellos, como no podía ser menos, se venden con envoltorios también reciclados. “Nuestro producto estrella es la bolsa reusable hecha a partir de bolsas de café. Hemos vendido más de 60.000”, dice orgullosa Wesling que, junto a su colega, ha cerrado un acuerdo de suministro con uno de los principales supermercados del país.

EL DINERO NO ES LO IMPORTANTE

“Empezamos sin nada, tan sólo algunas piezas de maquinaria pesada y trabajando durante el primer año totalmente gratis”, dice esta emprendedora, que lograron ventas por valor de 17.000 euros en el primer año y diez veces más en el segundo. “Desde el primer día nos comprometimos a invertir el 50% de los beneficios en diferentes proyectos sin ánimo de lucro que trabajaran para reducir el impacto de la basura y los desechos. Somos una empresa social: existimos para resolver problemas, no para hacer dinero, pero cuanto más dinero logremos, mejores soluciones podemos ofrecer a los problemas”, concluye. Eako invierte en la Fire Fighter Charity y en dos proyectos en Nicaragua y Guatemala.

Publicidad - Sigue leyendo debajo