Certificación alimentaria para deportistas de élite

Falsos positivos de dopaje, contaminación de alimentos, intoxicaciones... Auditores profesionales de seguridad alimentaria en el deporte y laboratorios itinerantes aportarían más garantías a deportistas y equipos de élite.

Qué tienen en común el ciclista Alberto Contador, la atleta Josephine Onyia, la nadadora Jessica Hardy, la yudoca Tong Wen o el tenista de mesa Dimitri Ovtcharov? Los cinco han dado positivo por clembuterol (un estimulante incluido en la lista de sustancias prohibidas en el deporte), en los cinco casos la cantidad que se ha encontrado ha sido tan pequeña como para descartar que se haya podido aprovechar su efecto, los cinco se han declarado inocentes, y en todos los casos se ha alegado “comida contaminada”.

De momento, el único que ha salido airoso ha sido Ovtcharov, que ha recibido el perdón de la Federación Alemana de su deporte ya que ésta reconoció “que hay un 20% de posibilidades de comer carne contaminada en China”.

Sin embargo, la Agencia Mundial Antidopaje ha descartado el argumento de Contador de que su positivo por clembuterol fue resultado del consumo de carne contaminada, diciendo que “esta excusa ya se ha utilizado”.

SELLO DE CALIDAD ANTIDOPAJE

Según el ciclista español, el índice de clembuterol encontrado fue debido a la ingesta de un solomillo de ternera, y ha recordado que a diferencia de otros casos, en el suyo, los dos días anteriores pasó los mismos controles, primero de orina y luego de sangre, que el resto y no se halló nada.

De la misma manera que hay normas de certificación de seguridad alimentaria que no son de obligado cumplimiento ni un requisito legal, como la norma SO 22000 o la BRC, constituyen un sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (HACCP) que se podría trasladar al ámbito de la alimentación deportiva. El Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC), no nos lo hemos inventado nosotros, es un estándar internacional que define los requisitos para garantizar la seguridad alimentaria. Consiste en un análisis de peligros alimentarios: biológicos, químicos y físicos (vinculado, en el caso de la idea de negocio que te sugerimos, en el análisis de la presencia de sustancias susceptibles de ser consideradas como dopantes).

Se nos ocurre que podría tener sentido un equipo–laboratorio itinerante que acompañe a deportistas y equipos de élite en sus desplazamientos analizando sus alimentos en busca de sustancias prohibidas para evitar casos como los de Contador, Onyia, Hardy, Wen u Ovtcharov. Como para las autoridades deportivas internacionales además de honrado, hay que parecerlo, tiene sentido una garantía más para ahorrar disgustos (y dinero).

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