Negocios para bebés

Cada año nacen en España medio millón de bebés. Una cifra que permite a este sector pasar de puntillas por la crisis. La innovación, las nuevas tecnologías y la internacionalización son las claves de un mercado en el que todavía hay nichos de negocio por explotar. Conócelos.

Mucho ha llovido desde aquel 1998, annus horribilis para la natalidad en España, cuando la media de nacimientos por mujer se situaba en 1,16. Desde entonces esa propensión tan preocupante para el relevo generacional se ha atenuado. Si bien es cierto que los últimos datos del INE señalan que la natalidad descendió un 5% en 2009 respecto al año anterior (1,40 hijos por madre), se trata, si exceptuamos 2008, de la cifra más elevada de las últimas dos décadas.

Las causas del repunte reproductor no son ajenas a la mayoría de la sociedad: el crecimiento de la inmigración (uno de cada cinco recién nacidos tiene madre extranjera), la llegada a la treintena de los miembros de la generación del baby boom de los años 70, y la bonanza económica que hemos vivido desde finales del siglo pasado son las más significativas. Todas ellas han llevado a España a los puestos intermedios en la tabla coyuntural de fecundidad de la UE, con una tasa superior a países como Italia, Alemania y Reino Unido, y casi 500.000 nuevos ciudadanos en el último año.

Capeando la crisis
Con todo, el descenso del número de alumbramientos en 2009 hace suponer que también en este terreno, el de la natalidad, la crisis se nota, y muchas mujeres prefieren retrasar sus embarazos hasta que vengan tiempos mejores. En el ámbito meramente empresarial, desde los agrupaciones del sector reconocen que la actual coyuntura económica ha tenido consecuencias, como la desaparición de tiendas, la bajada de ventas en algunos artículos, el ajuste severo de las compras y los retrasos en los cobros, “con un mayor incremento de los impagados, por el parón crediticio de las entidades bancarias”, señala Jesús Beltrán, máximo dirigente de Probebé (Asociación para el Fomento y la Promoción de la Puericultura). “Aun así, la moda infantil y la puericultura han capeado bastante bien la crisis gracias a las políticas de internacionalización y promoción, las herramientas de innovación y competitividad y el desarrollo de los valores que caracterizan al producto nacional”, matiza Vicente Mompó, presidente de Asepri (Asociación Española de Productos para la Infancia).

6.000 euros por niño
Recesiones económicas aparte, lo que es indiscutible es que a pesar del descenso de la natalidad del año pasado, el de los bebés resulta un campo lleno de oportunidades de negocios. Cochecitos, cunas, biberones, pañales… muchos son los gastos que se tienen que realizar. De hecho, el primer año de vida de un niño supone un desembolso familiar de unos 6.000 euros. Pero a pesar de que el consumo en los últimos meses haya descendido, los padres prefieren quitarse de otras cosas antes que ahorrar en sus bebés. Baste comprobar, por ejemplo, que en los hogares con niños pequeños el gasto en productos de marca es mayor que en aquellos donde no hay menores de tres años (un 46% frente al 42,8%).
“El mercado de la puericultura es marquista, no sólo porque está de moda, sino por los atributos y los valores que cada marca representa: calidad, fiabilidad, seguridad, servicio post venta, plazo de servicios, rotación de producto… garantías que tiendan a asegurar que se ha realizado una buena compra”, indica Mompó.

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