Innovaciones DisRas

Cuatro años y algo más de 200.000 euros han dedicado al desarrollo de su primer producto, un corrector estético de silicona transparente para combatir las orejas de soplillo.

Su principal arma ha sido la investigación, ya no sólo para el desarrollo de su corrector estético para las orejas despegadas –conocidas comúnmente como orejas de soplillo–, sino también para el diseño de la maquinaria específica que han necesitado crear para la fabricación del producto.

Evitar la cirugía
“La idea surge después de detectar que existe en el mercado un gran número de personas con las orejas despegadas y la única solución a este problema, hasta ese momento, es la otoplastia (una intervención quirúrgica para corregirlo)”, recuerda Francisca Gamero. A partir de ahí, decide trabajar en el desarrollo de la idea. “Consulto con facultativos sanitarios y comienzo un estudio de mercado, de materiales, de diseño del producto, de búsqueda de proveedores, de solicitud de patentes, etc.”.

Conoce a su socia Mª Cristina Barco, que trabaja como agente de empleo y desarrollo local, y juntas se vuelcan en el diseño de un producto que combata ese problema estético. Posteriormente, entra como socio capitalista la empresa pública Fomento de Emprendedores de la Junta de Extremadura, que les aporta apoyo y asesoramiento financiero. Además, cuentan con el apoyo del Gabinete de Iniciativa Joven de la Junta de Extremadura, la Cámara de Comercio de Badajoz y la Universidad de Extremadura, a través de la Facultad de Ingeniería Industrial.

Solución a problemas
“Este proyecto empresarial se basa en la preocupación por los problemas sanitarios y estéticos que afectan a las personas en su vida cotidiana y en la investigación y oferta en el mercado de productos absolutamente nuevos y claramente diferenciados de los de la competencia. Hemos empledo mucho tiempo en investigación, desarrollo y calidad de materiales, diseño de maquinaria, canales de distribución...Fabricamos y comercializamos DisRas Corrector Estético, que es una prótesis de silicona transparente y prácticamente invisible que se fija a la cabeza y a la oreja con adhesivos especiales hipoalergénicos. Su aplicación actual es para adultos y niños a partir de tres años”, explica Gamero.

Cuentan con tres tipos de clientes: profesionales, como farmacias y parafarmacias; distribuidores mayoristas, como cooperativas farmacéuticas; y el cliente final. “Estamos trabajando intensamente en la venta internacional”.

www.disras.com

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