Cómo la robótica ayuda a restaurar neuronas

Un equipo de investigación del Centro de Automática y Robótica (UPM–CSIC) ha diseñado un sistema de neurorehabilitación asistida para hospitales y centros de rehabilitación. ¿Neurorehabilitación asistida? Algo así como una escuela de neuronas para volver a aprender las habilidades motoras perdidas tras un infarto cerebral.

En el fondo, es mucho más sencillo que una escuela de neuronas: se trata de aplicar la última tecnología a las técnicas de neurorehabilitación. Algunas de las que aplica un fisioterapeuta se pueden automatizar, como hace la robótica en la industria, y monitorizar para medir objetivamente la progresión del paciente.

“Para reparar eficazmente el sistema nervioso central, el ejercicio de rehabilitación debe captar toda la atención del paciente. Por ejemplo, no sería posible educar a una clase repleta de niños si mientras se les enseña la lección, ellos están mirando por la ventana. Debemos conseguir captar toda su atención y ser capaces de mantenerla sin que se vuelva algo monótono”, explica Carlos Pérez, investigador al frente del proyecto, que trabaja con médicos del Hospital Reina Sofía de Madrid.

“A través de dispositivos de asistencia al movimiento y juegos interactivos tratamos de optimizar el ejercicio terapéutico para estimular la regeneración de conexiones neuronales y la creación nuevos caminos para las señales nerviosas a través de neuronas que se emplean en otras tareas”, añade.

“Mediante realidad virtual, estimulamos varios aspectos de la mente que favorecen el aprendizaje. Mientras que nuestros dispositivos ayudan al paciente realizar los ejercicios de la terapia. Sin esta asistencia mecánica, el paciente no lograría llevar a cabo por sí mismo los movimientos en toda su amplitud necesaria y esto va en detrimento de la recuperación. Le ayudamos a concluir los movimientos en toda su extensión y, en cierto modo, esto engaña a su cerebro para que asigne más recursos a esa tarea aunque el cerebro no haya sido el responsable directo en su totalidad”.

Y ¿sí?

¿Y si cuando vas a salir al mercado resulta que nace una empresa que se dedica a lo mismo, salida de uno de los centros de investagación más prestigiosos del mundo (MIT)? “La primera lectura es: ¡oh, no!, ya tenemos competencia. La segunda lectura es: si otro centro se lanza a esta misma aventura empresarial, todo lo que hemos trabajado nosotros no va por el mal camino y lo que tenemos que hacer es apretar el acelerador cuanto antes para salir al mercado”.

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