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Jesús Mora dejó un trabajo estable en el Instituto de Robótica de la Universidad Carnegie Mellon para montar, junto a Alberto Abad, una empresa en Murcia.

Seamos sinceros: tienen razón quienes dicen que Internet es para el por no. Si no, que se lo digan a Jesús Mora y Alberto Abad, que trabajaron durante seis meses a través de Skype (les separaban 7.000 kilómetros de distancia: uno en Estados Unidos, trabajando en el Instituto de Robótica de la Universidad de Carnegie Mellon y otro en el CSIC alemán) dándoles forma a una idea de negocio basada, precisamente, en este concepto: por no, así, separado. “En España se pierde mucho dinero por no hacer las cosas con rigor, por no comprar con rigor. Por no comprar con inteligencia; por no almacenar con inteligencia, y por no tener una forma de trabajar inteligente. De ahí que nos hayamos centrado primero en las pymes del sector industrial y en la Administración”, explica Jesús Mora, uno de los dos emprendedores salidos de la Universidad Politécnica de Cartagena detrás de esta empresa murciana que desarrolla ambientes inteligentes para reducir costes e incrementar la productividad a través de tecnología de Identificación por Radiofrecuencia RFID. Bromas aparte, las soluciones en Industria de este negocio consiguen reducir en un 25% el tiempo de trabajo en un almacén, además de bajar en un 99% los costes por sustracciones o pérdidas. Desarrollan soluciones dirigidas a pymes y autónomos en los sectores industrial, educación, salud y administración. “Elegimos estos sectores porque tanto las pymes como la Administración son los que más necesitan aumentar su productividad”, argumenta. “Es increíble, por ejemplo, la cantidad de dinero que se desperdicia en los hospitales en medicamentos que se echan a perder. Hay un medicamento en concreto para el tratamiento del cáncer que tiene un periodo de caducidad de días, no llega al mes. Como no se compra de forma inteligente, ni se lleva un orden, no funciona. Se desperdicia mucho. Sistema para usar con inteligencia los medicamentos”, apunta Mora.

“Empresas que se dediquen a la optimización de fábricas hay muchas... pero es que hay muchas fábricas que optimizar. Y de lo que se trata es de diferenciarse de la competencia. Y nuestra principal fortaleza no es nuestra habilidad comercial, sino nuestra formación: es lo que te permite conocer las reglas del juego desde abajo. Hay muchas empresas que son capaces de integrar soluciones de RFID y otro tipo de sensores, pero ven la tecnología como cajas negras. Nosotros, no. Conocer tú las reglas del juego, te ayuda a cambiarlas si es necesario. Si no las sabes, las puedes aprender, pero no cambiar”. “Nos cansamos de inventar cosas que se quedaran en un repositorio del IQ o a veces ni eso, y pensamos: hemos desarrollado proyectos con los que podemos ganar dinero y que gane dinero nuestro país. Alemania y Estados Unidos, a los que les va muy bien, estaban aprovechando nuestro talento con la que estaba cayendo en España”.

“Hemos desarrollado el concepto de Smart Hospital. Actúa en distintos ambientes: localización de pacientes y activos (radios y cardios, que son productos caros y que están pululando por distintas plantas. No se localizan pacientes porque el hospital no quiere. Localización en tiempo real de pacientes determinados y de activos. Identificación unívoca de pacientes: esto lo hemos comenzado a desarrollar en urgencias. Inventarios hospitalarios de activos, máquinas, camas y también fármacos. Tenemos que hacer más con menos. “

En el ámbito de la Educación, por ejemplo, las herramientas diseñadas facilitan el control de asistencia, enseñanza y evaluación de los estudiantes; permite el control de los integrantes de un grupo durante una excursión, al igual que la monitorización de niños en guarderías para registrar sus entradas o salidas, historiales y el control de activos. Su sistema de identificación y localización también está orientado al entorno de la Administración para la gestión eficiente de bienes fungibles, gestión de archivos, etc.

Estamos desarrollando juguetes interactivos para las edades más tempranas. Para combatir el síndrome de falta de atención. Ayuda a enfocar la atención. Pequeños juguetes que le ayudan a hacer relaciones: jugar con formas, combinaciones de palabras. Esto ayuda a que aprenda jugando, pero también ayuda a evaluar al alumno y medir su progreso automáticamente. Ya lo decía Einstein: la inteligencia tiene dos componentes: la que se puede cambiar y la que no se puede cambiar. Y la que se puede cambiar, lo que más le afecta es la atención”.

Además, STEL ha desarrollado un novedoso sistema de “Ventanilla Inteligente” que reduce notablemente los tiempos de espera en cola en las ventanillas públicas. “También estamos desarrollando un sistema que optimiza la tramitación de expedientes de desempleo para la dirección provincial del INEM”.

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