Pastillas Juanola

Las Pastillas Juanola cumplen a la perfección las características de marca vintage: se han relanzado aprovechando el lugar que ocupaban en la mente del consumidor.

image
Más allá del envase y la publicidad, Pastillas Juanola ha vuelto a sus atributos básicos.

En 1998, próximas a cumplir 100 años en el mercado (empezaron a fabricarse en 1906 en Barcelona), el grupo italiano Angelini adquirió el laboratorio en el que se fabricaban. “Se fue muy cuidadoso en mantener la esencia de la marca y dejar intacto todo lo que significaba: sus orígenes, su vínculo con la farmacia, sus productos, su método de fabricación… Por ello se mantuvo la fábrica y las personas que en ella trabajaban; y las extensiones de línea se desarrollaron meticulosamente. Juanola era (y no ha dejado de ser) una marca local muy arraigada en todo el territorio nacional y se quería mantener esta esencia”, explica Eduard Sabat, responsable de Marketing de la marca. “De hecho, el objetivo de la adquisición no fue desarrollar la marca si no dotar a la empresa de un producto fuerte para presentarnos a los consumidores y a las farmacias. Éramos conscientes de la fortaleza de la marca que permitiría su desarrollo”.

A partir de aquí, y basando las estrategias en esta fortaleza, vino la reinvención: en los años anteriores a su compra, el consumo de las míticas pastillas había disminuido lentamente. “Fue, entre otras cosas, por la poca promoción y por el aumento de la competencia”. Así que Angelini, “ensalzando la vinculación de la marca con esos 105 años de historia que la preceden”, reforzó su presencia en farmacias, las introdujo residualmente en quioscos, gasolineras y estancos, empezó a publicitarse en televisión (en 1999 lanza su primer spot) y, ya en 2005, cambió el packaging. “Siempre se ha mantenido la identidad de Juanola, reflejada en los elementos gráficos y emocionales, como el tono de la comunicación y el mensaje”, apunta Sabat.

Publicidad - Sigue leyendo debajo