Wave Garden

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Las playas artificiales de surf que ha desarrollado Josema Odriozola se dirigen tanto a principiantes como a expertos en la práctica de este deporte.

No exageramos cuando decimos que la innovación que la empresa guipuzcoana Wave Garden aporta al mercado podría ser comparable a la que en su momento hizo la empresa sevillana Xtraice, con su hielo ecológico, y que ahora está vendiendo en medio mundo. “Somos una ingeniería que ha desarrollado una tecnología para hacer olas artificiales para la práctica del surf en entornos naturales”, descifra su fundador Josema Odriozola, que empezó con este proyecto hace ocho años y lleva en el mercado desde el pasado mes de febrero. “Mi mujer y yo teníamos una empresa que se dedicaba a hacer instalaciones deportivas y teníamos relación con el mundo del surf, porque ofrecíamos algunos servicios de marketing deportivo a empresas relacionadas con esta práctica. Vimos que el surf es uno de los pocos deportes que no tiene un lugar artificial para su práctica, además es un deporte que está creciendo mucho y que tiene mucho potencial. Estábamos convencidos de que quien consiguiera crear este tipo de instalación iba a tener mercado. La clave estaba en solventar el problema tecnológico”. Empezaron haciendo análisis teóricos del entendimiento de la física y de la mecánica de una ola y luego estudiaron cómo generar lagos artificiales, y a partir de ahí, “empezamos a construir nuestros prototipos con lo que pensábamos que era la forma más eficiente de generar una ola”.

Vieron que había una empresa que generaba olas artificiales, “pero no reúne los requisitos necesarios para hacer una explotación orientada al surf. La inversión inicial, el coste energético y el mantenimiento son excesivamente altos y la calidad de la ola no es suficientemente alta para la práctica de este deporte. En nuestro caso, hemos conseguido una calidad de ola no alcanzada hasta ahora. El consumo y la inversión inicial son suficientemente bajos como para hacer una explotación rentable. Y otra ventaja es que podermos instalar los wave garden en entornos naturales, es decir, no es necesario hacer una gran piscina de hormigón con paredes verticales para acumular el agua y dejarla caer de golpe, que es como generan las olas los sistemas actuales, sino que sólo necesitamos una fina lámina de agua para generar olas. En nuestro caso, la obra civil es relativamente sencilla y su impacto sobre el medio ambiente y el entorno donde se ubica es muy bajo, ya que las orillas pueden ser tendidas como las de una playa”.

Con el objetivo de crear playas perfectas para el aprendizaje y la práctica del surf para todo tipo de edades y conocimientos relacionados con este deporte, Wave Garden se dirige desde la administración pública, hasta inversores privados, resort, aquapark, empresas relacionadas con la distribución de material de surf que quieran crear su centro de surf, centros comerciales, etc. “De momento, hemos recibido varios miles de email solicitando información. Sorprende mucho y las expectativas a nivel comercial son muy buenas. El mercado lo estaba pidiendo. Por ejemplo, en Alemania, donde hay el mismo número de practicantes de surf que en España, para practicar este deporte tienen que desplazarse lejos y poder tener un lugar donde practicarlo cerca es un sueño para muchos de ellos”.

Cuentan con distribuidores estratégicos para la fabricación y montaje y también con varios socios que han cubierto parte de la inversión necesaria para el desarrollo, que ha sido de algo más de millón y medio de euros.

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