Glottex

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Parte del equipo de Glottex. De izquierda a derecha, Rafael Martínez, Victoria Rodellar, Agustín Álvarez, Víctor Nieto y Luis Miguel Mazaira.

Imagina que con tu firma vocal, emitiendo un sencillo “Aaaaaa” se pudiera inferir, como si fuera un 'electrocardiograma' de tus cuerdas vocales, si tienes un pólipo. O que se pudiera llevar a cabo una detección precoz de una enfermedad neurodegenerativa. O que cuando llamas a un call center ese día estás de mal humor y más le vale a la empresa que te atiende pasarte a un senior experto en lidiar con clientes difícil antes que a un junior de una subcontrata de una subcontrata de una subcontrata. Un software desarrollado por el Grupo de Investigación GIAPSI de la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid después de 20 años de trabajo que da el salto ahora al mundo no–académico de la empresa hace todo esto, y más cosas –como aplicaciones en investigación forense, un terreno en el que ya trabajan más empresas, aunque con soluciones diferentes–, posible.

“El núcleo para la parte más complicada de la aplicación, el motor para la extracción de la firma vocal, ya está hecho. Piensa que existiera un motor multifuncional para vehículos y lo pudieras utilizar para un coche pequeño, para un utilitario familiar, para también para una Vespa, para un camión... sólo hay que cambiarle la carrocería”, explica Victoria Rodellar, una de las investigadoras y emprendedoras que están detrás del proyecto. La tecnología se basa en la onda glótica, una onda cuyo estudio temporal y de perfil permite conocer la biomecánica de la laringe: posibilita estimar el modo en el que se mueven los pliegues vocales, su masa, su tensión, estudiar la calidad de la mucosa, la presencia de lesiones e incluso extraer la firma vocal. “Hablamos de firma vocal, ojo, no de huella vocal. La huella vocal está basada en la longitud de las cuerdas vocales, etc, etc... pero puede cambiar con el tiempo y puede alterarse si lo tienes inflamado. La firma, no”, matiza. La diferencia con otras tecnologías es que no se ve afectada por la impostación o imitación de la voz. Esto hace que esta tecnología ofrezca una mayor seguridad y fiabilidad en tareas como: identificación biométrica del locutor, acústica forense y sistemas de seguridad. Piensa en banca...

Pero lo mejor de esta empresa no es el avance tecnológico y su campo de aplicación, sino cómo le han dado forma al modelo de negocio. “Necesitas el feedback de tus clientes. A lo mejor incorporar un detalle a la herramienta, que a ti no te cuesta nada incorporar a la herramienta, te abre un mercado que tú no habías visto. En términos generales, durante el desarrollo del producto, hemos estado en contacto con todos nuestros campos potenciales y hemos obtenido feedback”, explica Rodellar.

¿Cómo consiguen esto, fuera ya del campo de investigación? “Ofrecemos licencias con una caducidad reducida con un precio reducido para que la gente comience a utilizar el producto. Es una estrategia de marketing. Te cedo una licencia tres-cuatro meses, te cobro un precio simbólico, doy un training a un perfil, mira a ver si es útil, devuélveme feedback de estas betas: problemas, qué puedo mejorar... Esto nos ayuda a mejorar la herramienta. Les decimos: usa nuestra herramienta, machácala, entiéndela, mira a ver si es útil, devuélveme un feedback de lo que podría mejorar, de los problemas que hayas encontrado, yo te voy a dar una licencia por tres meses por un precio simbólico. Es una licencia reducida en capacidad, con una caducidad, pero también con un precio reducido”, apunta.

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