3 startups que están revolucionando los avances en el sector de la salud

Forman parte de nuestra tercera ‘Lista Emprendedores’, con las mejores startups innovadoras que ya están triunfando o lo van a hacer a corto plazo

Surgeon examining MRI (Magnetic Resonance Imaging) scans of brain
Ben EdwardsGetty Images

Forman parte de nuestra apuesta personal: la tercera 'Lista Emprendedores'. Todas ellas son startups innovadoras que ya están triunfando o lo van a hacer a corto plazo y que trabajan o han desarrollado ya tecnologías de alto valor competitivo.

Transplant Biomedicals

Para preservar y proteger los órganos para trasplante

En el trasplante de órganos, es vital reducir los tiempos de espera y conseguir la mayor calidad en el transporte. Transplant Biomedicals lleva innovando en este campo desde hace varios años.

Sus investigadores, con Carmen Peralta a la cabeza, han desarrollado un nuevo sistema de transporte de órganos para trasplante. "Hemos empezado con el transporte de riñones y seguiremos con el de hígados. Y luego, muy probablemente, pasaremos a órganos torácicos como el corazón", apunta Peralta.

Frente a los tradicionales sistemas de transporte de órganos (neveras tipo picnic), "nuestro dispositivo preserva y protege los órganos durante su transporte y evita que haya un fallo o disfunción postoperatoria después de trasplantado".

Hasta ahora, el transporte de este tipo de órganos se hace a través de las neveras tipo picnic, donde el órgano se transporta mantenido en solución de preservación junto a hielo. "Este sistema, para los órganos que son estándar, es decir, que no son de edad avanzada, y que no tienen diabetes, ni hipertensión elevada…, funciona bien. Pero, cuando son órganos procedentes de donantes con criterio extendido, no responden bien al proceso de isquemia-reperfusión, asociado al trasplante. Con nuestro desarrollo, conseguimos que los órganos que se trasplantan tengan mejores resultados postoperatorios. Actuamos a dos niveles. Por un lado, mejoramos los resultados postoperatorios de los órganos que se trasplantan. Y, por otro, aumentamos el número de órganos disponibles para trasplante, ya que nos permitirá utilizar órganos que en esos momentos no son aptos para trasplante, por sus condiciones patológicas. De esta manera, ayudamos a reducir las listas de espera", detalla Peralta.

La competencia directa del sistema desarrollado por Transplant Biomedicals son las máquinas de perfusión. "Estas máquinas sí mejoran la calidad de los órganos con respecto a las neveras de tipo picnic, pero la reproducibilidad está en cuestión, la usabilidad y logística es complicada y el coste es muy elevado para muchos centros".

Precisamente, en este tipo de traslados es vital el tiempo y la forma de transportar los órganos en vehículos como ambulancias y/o helicópteros, donde las máquinas de perfusión no caben, también es una ventaja competitiva para Transplant Biomedicals. "Además, nosotros trabajamos en reducir las lesiones que se producen durante prolongados tiempos de isquemia de los órganos [falta de riego sanguíneo al órgano] que se transportan para trasplante. En nuestro caso, conseguimos que los órganos que se someten a tiempos de isquemia muy prolongados, por el tiempo de transporte, respondan mejor a las condiciones actuales que ofrecen las neveras de tipo picnic. Y respeto a la logística de las máquinas de perfusión, es complicada y su funcionamiento es muy complicado: requiere de personal experto para su manejo y para solucionar posibles fallos, si los hubiera, sobre la presión del oxígeno o sobre las conexiones".

La idea surge dentro del centro de investigación IDIBAPS del Hospital Clínico de Barcelona, "a raíz de una problemática que teníamos relacionada con la muerte cerebral", recuerda Peralta.

"Para simular un trasplante en la práctica clínica, trabajamos con modelos experimentales, tanto en paro cardíaco como en modelos de muerte cerebral. Y lo que veíamos es que cuando teníamos una muerte cerebral, esos órganos no se lavaban bien, es decir, no sacábamos toda la sangre de estos órganos para luego implantarlos en el receptor. Ese mal lavado de los órganos forma coágulos y cuando se va implantar no hay una buena reperfusión idónea. ¿Qué hicimos? Cuando sacamos el órgano del donante y antes de implantarlo en el receptor, aplicábamos una tecnología que facilitaba el intercambio interior-exterior del órgano y vimos que los órganos se lavaban bien y conseguíamos mejoras post-trasplante. Analizamos qué investigaciones en esa línea se habían reportado en la literatura. Y a partir de ese momento, nos pusimos a trabajar conjuntamente con el equipo de la Universidad Politécnica de Valencia para 'montar' unas pruebas de concepto que nos permitieran demostrar que la aplicación de la tecnología mejoraba las condiciones de los órganos durante el transporte".

Con este proyecto, en 2013, participaron en el programa de BioEmprendedor XXI. "Además de esta tecnología, en el equipo ya contábamos con otras patentes relacionadas con soluciones de preservación. Y creímos conveniente crear una spin-off para dar salida a un producto que pudiera satisfacer las necesidades del trasplante de órganos. La empresa la fundamos en el año 2014. Los fundadores fueron Josep Lluis Falcó, que fue mi tutor en el programa de BioEmprendedor XXI, Ignasi Heras, Ana Novials y Jordi Gracia".

Un año más tarde, consiguieron una ronda de financiación de 1,5 millones de euros con Caixa Capital Risc, Kereon Partners y varios inversores privados. Además, el Ministerio de Economía les concedió un proyecto Retos, de 700.000 euros. En 2017, consiguieron una segunda ronda de 2,5 millones de euros también de Caixa Capital Risc y de Kereon Partners. Y este año han obtenido un préstamo de 2 millones de la Generalitat de Cataluña.


Iomed

Inteligencia artificial para el análisis eficiente de datos clínicos

Su objetivo es generar valor de la información clínica que se almacena en los hospitales, "es decir, ser capaces de reutilizar la información que los hospitales recogen de sus pacientes, tratarla y sacar valor de ella", explica Javier de Oca, fundador, junto a Gabriel de Maeztu y Álvaro Abella, de Iomed.

Con ese objetivo estratégico, "nuestra labor ha sido desarrollar herramientas de software que, utilizando diversas tecnologías disponibles, primero, extraen, luego, almacenan y, después, analizan la información clínica que hay contenida en los historiales médicos".

La tecnología de Iomed, acelerada por Cuatrecasas, valoriza esa información en tres fases. "Primero, utilizamos el procesamiento del lenguaje natural para leer masivamente todos los historiales clínicos de un centro y extraer los conceptos que son clínicamente relevantes. En una segunda fase, almacenamos esos conceptos, ya como dato codificado en una base de datos. Y finalmente, sobre esa base de datos, desarrollamos herramientas que realizan analítica sobre esos datos. Y ahí ya entramos en analítica predictiva".

Ya han instalado su tecnología en el Hospital Vall d’Hebron, de Barcelona, y están cerrando acuerdos comerciales. "Nuestros clientes son las tecnológicas que proveen los sistemas a los hospitales".

Hasta llegar hasta aquí, la idea sufrió cambios y adaptaciones a las necesidades y exigencias del mercado. "El inicio fue complejo –confiesa De Oca–, porque es una herramienta muy enfocada a un nicho de profesionales muy concreto. De inicio, partíamos de una idea distinta de lo que es ahora. Esa idea tenía que ver con la interfaz y planteábamos comercializarla a través de médicos o consultas privadas. Y en ese primer testeo de mercado nos 'acercamos' a médicos de nuestro entorno. La acogida en las presentaciones que hicimos tuvo buena acogida, pero cuando lo hicimos en entornos más de negocio nos dimos cuenta que lo que era muy útil y deseado por los médicos, es decir, la interfaz, no lo era tanto y el valor real residía en los datos que éramos capaces de estructurar detrás de la interfaz. El médico nos pedía una herramienta de trabajo y el gestor nos pedía una herramienta que no cambiara los procesos internos de un centro hospitalario y cuya implementación fuera sencilla. Esta última respuesta es la que nos 'obligó' a decantarnos donde estamos ahora".

En enero de 2017, cerraron su primera ronda de financiación, de algo más de 120.000 euros, gracias al apoyo de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de inversores particulares. En diciembre de ese año, también consiguieron un Enisa de 'Jóvenes Emprendedores'. Y en julio de este año, cerró una ronda de 500.000 euros, de la mano de EASO Ventures (fondo gestionado por Inveready Technology Investment Group), el fondo de capital riesgo austriaco, Pioneers Ventures y otros business angels.

Para el próximo año, Iomed, que se encuentra bajo el paraguas de IQS Tech Factory (aceleradora de startups industriales), tiene planes para incorporar más profesionales al equipo "y buscar otra ronda más grande, con el objetivo de ser capaces de replicar el procesamiento de lenguaje natural que tenemos ahora en castellano en otros idiomas de alcance mundial".


Tbiom (Técnicas Biomédicas para la Salud)

Mejora de la apnea del sueño

La apnea del sueño es una anomalía que afecta en el mundo occidental a un 10 por ciento de la población. En Europa, hay unos 100 millones de personas que la padecen. Esta dolencia puede contribuir a la aparición de otras patologías como somnolencia nocturna, diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos depresivos, TDHA y Alzheimer, entre otras.

La apnea consiste en interrupciones respiratorias al relajarse el paladar cuando entramos en sueño profundo. Y el tratamiento más utilizado es aplicar presión de aire por las vías respiratorias. Para ello, se utiliza un dispositivo llamado CPAP, que se tiene que renovar, más o menos, cada cinco años. Este dispositivo insufla aire de forma continuada a la laringe para que permanezca abierta durante el sueño y no se produzcan apneas.

Jaume Palou, ingeniero diagnosticado con apnea del sueño y usuario de CPAP, quería ir de vacaciones con su familia a Tailandia. La aparatosidad y volumen de estos aparatos, con una unidad de sobremesa y un tubo conectado a una mascarilla que se coloca en la cara, así como su falta de autonomía (tienen que estar conectados a la corriente eléctrica), le hicieron pensar en la posibilidad de desarrollar un CPAP autónomo (se puede conectar a una batería powerbank, a través de un USB), sin tubo, ligero, silencioso, y con tecnología eHealth, que permitiera a los usuarios de estos dispositivos poder viajar sin que sus CPAPs fueran un problema.

Palou, junto a Francesc Martínez, con un background muy destacado en el desarrollo de diferentes innovaciones, se pusieron a trabajar en ese desarrollo y, de ahí, nació Airmony by Tbiom, un dispositivo médico portátil y autónomo de impulsión de aire que proporciona ventilación asistida. "Nuestro CPAP es el más pequeño del mercado y el único que no lleva tubo, sino que va directamente enganchado a la mascarilla, con un peso de entre 150 y 160 gramos", subraya Martínez.

Tbiom ha participado en el programa de aceleración Empenta de ACCIÓ en EsadeCreapolis, siendo reconocida como una de las tres startups más prometedoras del Forum de Inversión de Acció y ha recibido el sello de excelencia del programa Horizon 2020, de la Comisión Europea.

Tras una campaña de crowdfunding exitosa en Capital Cell, con la que captaron más de 187.000 euros de 51 inversores, hace poco más de un mes cerraron otra en Crowdcube UK, de algo más de 246,500 euros, procedente de 222 inversores, que destinarán a la fabricación en serie del producto y su lanzamiento al mercado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo