Ideas para crear una empresa eléctrica: el caso práctico de PODO

La eléctrica se llama PODO y ha sido creada por los mismos fundadores de ONO. Están ahora dispuestos a habituar a los consumidores a cambiar de comercializadora de la luz como hacen con la operadora móvil.

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PODO

Podrían buscarse semejanzas entre los nombres de la primera marca que crearon, ONO, en el segmento de las telecomunicaciones, y la nueva, PODO, en el sector de las eléctricas. Sin embargo sus creadores aluden a razones de puro marketing. “No la podemos asociar a un significado concreto si bien ejemplifica la sencillez y agilidad de cuatro letras, fáciles de pronunciar en casi cualquier idioma y con fuerza. La misma sencillez que trasmite nuestro negocio como comercializadora de electricidad y gas independiente”. Luego ya en internet se posicionan como “la compañía de luz y gas más barata del mercado”.

Con operativa íntegra en cloud, el uso del big data y de la Inteligencia Artificial (IA), PODO dice haber creado una nueva forma de contratar y gestionar la energía, transformando el concepto que tenemos de la luz y el gas como suministros básicos. “Esta tecnología tiene como fin hacer la vida de los usuarios más fácil, permitiéndoles entre otras cosas hacer un seguimiento diario de su consumo, agrupar todos sus datos y facturas en un área de clientes o recibir un informe de eficiencia energética trimestral con recomendaciones para optimizar su consumo”, declara Jorge Capilla, director general de la compañía.

Como valores que les separan de la competencia citan: “ser la primera compañía” en su segmento que opera y se gestiona íntegramente en la nube. Disponen, así mismo, de un algoritmo propio que les permite calcular cuál será el consumo de la luz en un hogar por espacio de un año, “con una precisión superior al 99,5%, y cuál será el ahorro en la factura respecto a su proveedor actual”. Todo ello les permite ofrecer tarifas personalizadas conforme a las estimaciones de consumo de cada cliente “y mejor servicio gracias a la tecnología”.

El modelo de negocio y la “visión transformadora” de PODO guardan mucha relación con quiénes son sus fundadores e inversores: Eugenio Galdón y Joaquín Coronado (consejero delegado), los mismos que sacudieron el sector de las telecomunicaciones en 1998 lanzando ONO.

La cuestión que se plantearon a la hora de montar PODO fue similar a la que se formularon en su momento con el sector de las telecomunicaciones. ¿Cómo era posible que 13 años después de la liberalización del sector, las eléctricas de toda la vida siguieran manteniendo cerca del 90% de cuota a pesar de que los análisis de mercado indicaban que sólo un 15% de sus clientes estaban lo suficientemente satisfechos como para declararse fieles a su compañía eléctrica? La conclusión a la que llegaron es que “en España muchos clientes no saben que se pueden cambiar de comercializadora de electricidad, y que los que lo saben piensan que se trata de un proceso complicado en el que su suministro puede verse afectado. Además, la mayor parte cree que si se cambian no van a conseguir ahorros y que el servicio de todas las comercializadoras es más o menos igual”.

Para dar respuesta a esos usuarios insatisfechos y acabar con incertidumbres lanzan PODO en 2016 con el propósito de “hacer más ágil y competitivo el mercado eléctrico e impulsar una nueva forma de contratar y consumir energía a precios justos y con servicios honestos y transparentes”.

No obstante, a día de hoy reconocen los responsables que uno de los principales problemas que están teniendo es “cambiar la percepción de que la luz, como suministro básico, es un servicio que el consumidor debe entender y ser capaz de “gestionar” como lo hace con sus proveedores de telecomunicaciones”, es decir, “transformar el rol pasivo del proveedor tradicional de energía hacia un operador activo que vigila para que el consumidor no consuma más de lo que necesita y ajuste su factura”. Para darse a conocer, colaboran con comparadores y buscadores de tarifas energéticas reforzando la estrategia comercial con sus propias acciones de marketing digital.

En lo que llevan de recorrido, PODO ha conseguido cerrar el año con más de 30.000 clientes cifrando el objetivo para 2019 en 50.000. En cuanto al tipo de usuarios -de momento todos nacionales- los reparten entre particulares y pymes. Algunos pueden considerar el avance lento, pero los pasos que dan son seguros. En marzo de 2018 Podo empezó a ofrecer paquetes combinados de luz y gas, gracias a un acuerdo estratégico con Galp que se sumo al proyecto tras adquirir el 25% del capital social. En julio de ese mismo año firmaron un acuerdo con la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía (AGREMIA) y meses después, en septiembre, lanzaron un servicio de mantenimiento y reparación de las instalaciones de gas, diseñado ex profeso con un acuerdo con HomeServe, al objeto de garantizar a los clientes el mantenimiento.

Con estas mimbres confían en convertir a PODO en el tracto de cambio que propicie una nueva manera de consumir energía. “El objetivo de PODO es seguir cumpliendo con su máxima de mejorar la satisfacción del consumidor ofreciéndole el mayor número de opciones posibles para gestionar sus necesidades energéticas de forma eficaz, confiable y transparente”, afirman.

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