Plan de negocio para montar un centro de día para personas mayores

El aumento de la esperanza de vida y el descenso de la natalidad han convertido a nuestro país en uno de los más envejecidos del continente.

Girls playing bowling with senior women in rest home
Niedring/DrentwettGetty Images

En la España de hoy, el 19,2% de la población - 8,9 millones de personas- supera los 65 años. Y el deterioro de la salud que acompaña al envejecimiento es una realidad: un tercio de los mayores presentan algún grado de dependencia para desarrollar sus actividades diarias.

Poner en marcha un centro de día es una buena opción para dar respuesta a esta creciente demanda. Además se trata de un recurso todavía poco conocido en nuestra sociedad, con mayor potencial de desarrollo frente a otras fórmulas ya consolidadas, como las residencias y los servicios de asistencia domiciliaria (SAD). En el frente de los competidores, se encuentran también los centros sociales, los clubes de personas mayores, las viviendas tuteladas, la teleasistencia y por supuesto, el cuidado por parte de familiares (“cuidadores informales”).

En esencia, un centro de día permite envejecer de la forma más autónoma posible y dar un respiro al cuidador principal. Las personas mayores que necesitan de cuidados continuados y especializados, pasan en ello un determinado número de horas y vuelven a casa a dormir, con lo que mantienen su relación con el entorno habitual o la convivencia con su familia. También se dirige a personas frágiles que viven solas y cuentan con cierta autonomía. Asimismo hay psicogeriátricos (centros de día especializados en personas con alteraciones psíquicas (Alzheimer, por ejemplo) . El 74% de los usuarios de los centros de día son mujeres y el 69% del total de usuarios tienen más de 80 años.

Según el último “Informe 2016. Las personas mayores en España” del Imserso, el número de centros de día para mayores asciende a 3.387, con capacidad de 90.577 plazas. El 57% de ellos es de titularidad privada. El 60% de las plazas reciben financiación pública y son gestionadas por el propio sector público o por el sector privado bajo el sistema de concertación. El precio público medio anual asciende a 8.674,62 € y el precio de concertación medio anual a 9.164,00 €. El resto de las plazas son pagadas en su totalidad por el usuario a precio de mercado.

Qué servicios ofrecer

Lejos de ser guarderías de personas mayores o salas de espera hasta la obtención de una plaza residencial, los centros de día habitualmente cuentan con los servicios de: información, orientación y tramitación (pensiones y prestaciones, reconocimiento de minusvalía, relación con otros organismos, etc.), transporte adaptado, cafetería, comedor, peluquería, podología, biblioteca, hemeroteca, sala de T.V/cine. Y por supuesto, con actividades.

Las que se realizan con mayor frecuencia son: culturales (charlas, exposiciones, concursos, visitas a museos y exposiciones, cineforum, etc.), recreativas (bailes, juegos de mesa, excursiones, etc.) y ocupacionales (manualidades, teatro, música, gerontogimnasia, cocina, informática, etc.).

Los trámites

Las Comunidades Autónomas son las encargadas de vigilar que los centros de día cumplan con las condiciones necesarias para garantizar una asistencia adecuada. Regulan los servicios imprescindibles (restauración, atención básica, estimulación de capacidades funcionales, terapia ocupacional, atención psicosocial y dinamización sociocultural) y los mínimos obligatorios en las instalaciones: baño geriátrico, comedor compartido, sala de actividades y sala de rehabilitación.

Para abrir un centro de día es necesario obtener la correspondiente autorización de la Consejería competente de la Comunidad Autónoma de referencia. Es necesario aportar: memoria explicativa, certificados acreditativos, licencia municipal de apertura, contratos tipo y tarifas, reglamento de régimen interior, póliza de seguro de responsabilidad civil, certificado técnico sobre cumplimiento de la reglamentación de las instalaciones y medios de protección contra incendios, contratos de desinfección, desratización y desodorización, menús visados por un médico colegiado y acreditación del pago de la tasa correspondiente. Tras la autorización administrativa, es preciso inscribirse en el Registro de entidades, centros y servicios sociales.

Transcurridos al menos 6 meses desde la puesta en funcionamiento, es posible solicitar la acreditación para contratar con la Administración y poder ofertar plazas públicas. Para esto es necesario cumplir una serie de requisitos de calidad en los recursos materiales y equipamientos, en la accesibilidad de los centros, en la capacitación, cualificación y número de los profesionales que presten los servicios.

El equipo humano

Las normativas de cada Comunidad Autónoma determinan los perfiles y ratios de personal exigidos. Por lo general: médico general y/o médico geriatra, servicio de enfermería, auxiliares de enfermería o técnicos de atención socio-sanitaria –lo ideal es que no haya más de 5 mayores por cuidador-, terapeuta ocupacional, fisioterapeuta, trabajador social así como otro tipo de trabajadores que pueden complementar los servicios básicos que el centro ofrece (animadores socioculturales, educadores, psicólogos, etc.).


PERFIL DEL NEGOCIO: BALANCE INICIAL

Una médico geriatra y un terapeuta ocupacional van a poner en marcha un centro de día en las afueras de Albacete. El local, de 320 m2, contará con: sala de actividades, sala de estar (para lectura y televisión), salón comedor, despacho, sala de fisioterapia equipada, 2 baños, 2 baños geriátricos adaptados, pequeño almacén.

Se prevén las siguientes inversiones en inmovilizado material: reforma y acondicionamiento (28.500 €); mobiliario (mesas y sillas) y decoración (17.000 €); material para ejercicios y actividades (3.500 €); equipo informático (ordenador, impresora, teléfono) (1.800 €). También se comprará un vehículo adaptado de segunda mano, de 9 plazas (o 6 plazas y dos sillas de ruedas), por importe de 12.000 euros. En el inmovilizado financiero se recogen las fianzas correspondientes a dos meses de alquiler del local (3.600 €). También se recogen en el Activo las inversiones en gastos de primer establecimiento (3.500 €) para la constitución de la sociedad, la publicidad de lanzamiento, el proyecto técnico y la licencia de obra.

La tesorería inicial asciende a 10.000 € y la inversión en existencias iniciales a 1.500 € (materiales de primeros auxilios, snacks, leche, etc. – para la comida se utilizará un catering externo-). En el Activo se refleja también el IVA Soportado (“Hacienda Pública Deudora por IVA” por importe de 14.217 euros). Esta cantidad se irá compensando en las liquidaciones trimestrales de IVA. También se puede solicitar a Hacienda su devolución al comienzo de la actividad.

La inversión necesaria asciende a 95.517 €. Los emprendedores aportan un capital social de 50.000 € y reciben una subvención de 9.500 euros. El resto (36.017 €) se financia mediante un préstamo bancario a largo plazo (6 años), al 4% de interés nominal anual, que se devolverá mediante cuotas mensuales constantes de 563 € (formadas por intereses y devolución del capital). En el Pasivo del Balance se diferencian la parte que se debe pagar dentro del año (exigible a corto plazo o pasivo corriente) y la parte del préstamo con vencimiento superior a un año (se recoge en el pasivo no corriente o exigible a largo plazo).

Cuanto mayores sean los fondos propios, mayor se considera la solvencia de la empresa. El capital inicial constituye una garantía frente a los acreedores, y aunque pueda ser el mínimo exigible por ley (3.006 € para una sociedad limitada), la prudencia recomienda que la cantidad de recursos propios esté cercana al 50% del pasivo total, algo que suele agradar a los bancos a la hora de conceder financiación, puesto que demuestra compromiso por parte del promotor. También es muy importante lograr un equilibrio estable entre la autofinanciación y el endeudamiento bancario. Las deudas bancarias generan gastos financieros que reducen el BAI (beneficio antes de impuestos) en la cuenta de resultados.

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BALANCE DE SITUACIÓN


PERFIL DEL NEGOCIO: CUENTA DE RESULTADOS

La cuenta de resultados registra todos los ingresos y gastos realizados a lo largo del año (sin IVA).

Gastos. Los principales gastos en los que incurre un centro de día son:

-gastos de personal. Los dos emprendedores han constituido una sociedad y pagan la tarifa mensual de autónomos societarios de 364,20 € cada uno. Se asignan un sueldo inicial de 900 mensuales. La Médico Geriatra asume además las tareas de directora gerente del centro, mientras que el terapeuta ocupacional se encargará también de las labores de marketing. Contratan a dos ayudantes técnicos sanitarios diplomados en enfermería (ATS/DUE) – el segundo a partir del mes de abril -, a un gerocultor y, a tiempo parcial, a un auxiliar administrativo y a un conductor para el vehículo. Los costes de personal de un centro de día oscilan entre el 50% y el 70% de los costes totales. Además, están fijados por ley los ratios mínimos de plazas por trabajador.

-alquiler del local (1.300 €/mes)

-suministros: agua, luz, teléfono, conexión a Internet. Este coste se ha calculado en función de las estadísticas del sector por metro cuadrado y se le ha añadido el coste de combustible para el vehículo de transporte, por un total de 3.500 €/año.

-gastos de publicidad, por un total de 3.600 €/año (folletos, buzoneo, radio local, cine, publicidad en redes sociales).

-servicios de profesionales independientes: asesoría fiscal y servicio de prevención de riesgos laborales (180 €/mes)

-material de oficina y para actividades (1.200 €/año)

-seguros: de responsabilidad civil y del vehículo (2.500 €/año)

-servicios de limpieza, mantenimiento y reparaciones (del local, vehículo e informáticas) (2.910 €/año)

-gastos financieros del préstamo obtenido para financiar la inversión (1.342 € anuales).

-amortizaciones del inmovilizado (7.992 € anuales). Las cuotas de amortización suponen un gasto anual para la empresa, que permite generar un fondo para disponer de los recursos financieros necesarios para reponer los bienes una vez que haya finalizado su vida útil.

Ventas. Para la fijación de los precios se ha analizado la competencia y la situación del mercado. Los precios en los centros de día privados varían en función del nivel de dependencia del anciano y de los días y horarios contratados de asistencia, y oscilan entre los 30 y los 50 euros diarios. Nuestro centro prestará sus servicios de 8 a 20 de lunes a viernes y estimamos en 570 euros el precio de venta medio mensual por usuario, incluyendo el uso del transporte por parte de la mitad de los usuarios. Con una media prevista de 21 usuarios (que corresponde a la mitad de la capacidad del centro) e incluyendo las comisiones de profesionales externos que realizan puntualmente sus servicios en el centro (podología, peluquería, fisioterapia), estimamos alcanzar el primer año 147.639 euros de facturación. El número de usuarios se irá incrementando gradualmente, por efecto de las recomendaciones y de la publicidad que se vaya realizando.

Los costes variables de venta (que dependerán del volumen de ocupación del centro) engloban: el coste de manutención (catering del almuerzo, snacks y meriendas, por un total estimado de 4 €/plaza), material sanitario para pequeñas curas y material de higiene personal y limpieza.

En nuestro centro de día el punto de equilibrio (en el que no se tienen ni pérdidas ni beneficios), se sitúa en 170.445 euros de facturación. Se calcula sumando los gastos fijos (de explotación) y los gastos financieros, dividido por 0,84 (margen bruto sobre venta: 84,2%). El margen bruto es la diferencia entre las ventas y los costes variables asociados. Los expertos coinciden en que estamos ante un negocio que puede ser rentable a medio y largo plazo, y en el que no deben entrar aquellos emprendedores que esperen un temprano retorno de la inversión o amplios beneficios por cliente.

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CUENTA DE PÉRDIDAS Y GANANCIAS
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