Negocios que creías desaparecidos pero que vuelven a estar de moda

Ascensorista, sereno, operadora de centralita telefónica, pregonero…son oficios presentes en España hasta hace unos años y hoy desaparecidos. Sin embargo, cada vez son más los emprendedores que ven oportunidad de negocio en oficios que parecían en extinción. Estos son algunos

Henar Iglesias
Gianfranco Tripodo

Limpiabotas

Hace años que Roberto Orquera llegó a España procedente de Ecuador. Empezó a ganarse la vida como cualquier limpiabotas tradicional, recorriendo hoteles, restaurantes, barberías e instalándose en las calles más concurridas de Madrid. Así hasta que le llegó la oportunidad de emplazarse en el Centro Comercial Jardín Serrano. Aquí permaneció hasta que cerró el centro, circunstancia que le obligó a trasladar el negocio a la Ciudad Financiera, a rebufo del Grupo Santander. Ahora hace ya seis años que tiene alquilado un local en la calle Villanueva, en plena Milla de Oro de Madrid, donde sigue manteniendo el servicio de limpiabotas al precio de 7€ el par, a cuya limpieza dedican un mínimo de 15-20 minutos.

Sin embargo los 50 encargos que, aproximadamente, recibe a diario para realizar una limpieza del calzado, no darían para sustentar el negocio que tiene y en el que emplea a 7 personas. Para incrementar los ingresos ha ido añadiendo distintas líneas de negocio que van desde la recogida de zapatos a domicilio hasta servicio de reparación, la venta de productos auxiliares y la creación de su propia marca de calzado, Orquera. El foco en todo lo que hace lo pone en el trabajo realizado en forma artesanal.

Plañideras profesionales

Esto es lo que ofrece la empresa británica Rent a Mourner . Son profesionales, preferiblemente mujeres, que se encargan de llorar a los difuntos de otros durante el velatorio, el funeral y el entierro. “Tenemos una cantidad significativa de dolientes a los que recurrir cuando surge la necesidad”, puede leerse en la página web. Por necesidad, en este caso, hay que entender la previsión de escasa asistencia a las honras funerarias.

Las barberías

De ser un oficio ‘viejuno’ a ponerse de moda. El negocio de las barberías ha sufrido una verdadera eclosión en España durante los últimos 2-3 años, tanto que ha obligado a la reconversión de algunas antiguas cadenas de peluquería. La moda hipster hizo su importante contribución recuperando no solo al hombre barbudo sino también accesorios como los sombreros de ala o los estampados a lunares. Pero Fernando Navarro, barbero profesional al que algunos llaman el peluquero de las estrellas de la Liga, está convencido de que la costumbre de atusarse la barba llega para quedarse. No obstante, con el tiempo prevé una especie de selección natural en el sector cuyo despegue súbito atribuye a la ausencia de barreras dado que no se pide titulación ni trayectoria alguna para montar una barbería. “Yo creo que con el tiempo quedarán solo los verdaderos profesionales, pero a los buenos les auguro un largo recorrido. El concepto de las barberías ha cambiado la forma de entender la peluquería masculina y cuidarse la barba es como un servicio premium igual que puede ser un afeitado. El hombre cada vez se preocupa más por su imagen y la barbería nos ha dado mucho juego”, afirma.

El arte plumario

Las plumas de las aves han fascinado al hombre a lo largo de la historia y de todas las culturas. Hubo un tiempo en el que no solo las plumas se usaban como elemento decorativo para sombreros y tocados sino que también se incorporaba al animal disecado. A día de hoy esto es inconcebible. Ni la industria ni la sociedad estarían dispuestos a pagar el coste ecológico, pero ello no quita para que las plumas sigan ejerciendo un efecto cautivador.

En este terreno es en el que se mueve Henar Iglesias, experta en el arte plumario. La pasión por las plumas le llega por dos lados. Por la parte paterna, ser hija de mexicano la llevó a interesarse por el arte de los amantecas (antiguos artesanos que ataviaban con plumas de quetzal, garza, loro o águila a los guerreros). Sin embargo fue su madre, Charo Iglesias, sombrerera profesional, quien la inculcó el amor por las plumas aplicado al arte sombrerero.

Así que, a día de hoy, mientras que Charo Iglesias sigue haciendo sombreros y formando a cerca de 300 jóvenes de toda España en este arte, la hija se ha convertido en la mayor especialista nacional en realizar piezas de plumas que tanto adornan espacios como alegran la indumentaria. La labor de los amantecas se valora en función de su capacidad para trabajar la pluma sin que apenas se perciba. Eso es lo que intenta Henar Iglesias cuando realiza algún artículo de decoración, sobre todo esculturas y mosaicos. Lo mismo hace con sus pajaritas de plumas para hombre que vende al precio de entre 200-250 euros. Mucho más valorado su trabajo fuera que dentro de España, Henar Iglesias no pretende poner de moda el uso de la pluma, aunque ella se vale solo de las que pierde el ave en la muda. Se conforma con dar continuidad a un oficio artesanal veterano. “Espero no ser la última, sino la primera que se reengancha después de un periodo en el que estuvo olvidado”, declara.

Mosaicos hidráulicos tradicionales

Iván Alvarado es el fundador de Mosaísta, una fábrica en pleno barrio de Las Letras de Madrid en la que se dedican a fabricar, diseñar y restaurar baldosas hidráulicas. Hijo del diseñador Antonio Alvarado, Iván tomó como maestro a Miguel Adrover, un artesano de Menorca de quien aprendió la técnica de prensado hidráulico artesanal para la producción de baldosas y mosaicos.

Se trata de una técnica que arraigó con el modernismo en la zona del Levante español. Con el tiempo esta técnica se fue abandonando en beneficio de la producción industrial a costes más baratos. Iván Alvarado se ha propuesto recuperarlo y poner en valor un oficio a punto de desaparecer. Para compensar un sistema de producción limitado y hacer el negocio rentable, aplica innovadores diseños artísticos a las baldosas que produce una a una. “Desde hace unos años vivimos un renacimiento del mosaico hidráulico en nuestro país y dicha demanda se ve reflejada en las posibilidades que ofrece tan noble elemento decorativo”, afirma.

Asimismo, para preservar el oficio y formar a nuevos talentos dentro del mosaico hidráulico, imparten cursos especializados en el taller durante los fines de semana.

Alpargaterías

Una vez que empieza la primavera y hasta que acaba el verano se ven en la calle Toledo, en el centro de Madrid, largas colas esperando para entrar en Casa Hernanz, un establecimiento más bien pequeño donde venden alpargatas desde el año 1845. Entonces trabajaban, sobre todo, para gente del campo pero fue en 1970 cuando, según algunos, Yves Saint Laurent puso de moda la alpargatas llevándolas por las pasarelas de todo el mundo.

Actualmente, poco tiene que ver el concepto de calzado humilde original, con las alpargatas que pueden adquirirse hasta por más de 200€ el par. Y eso que atrás quedan los procesos artesanos de elaboración y el uso del esparto o cáñamo.

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