La marca de zapatillas que ha vendido 16.000 pares en más de 60 países por 'crowdfunding'

Wado Playgreen ha conseguido en su primer año 1,5 millones de euros

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Damian Augustyniak, Marta Llaquet y Lizzie Sabin, fundadores de Wado.

Damian Augustyniak, Marta Llaquet y Lizzie Sabin (en la foto superior, de izquierda a derecha) decidieron un buen día convocar a un grupo de amigos y familiares a una fiesta privada para lanzar una campaña de crowdfunding, primero, en la plataforma Kickstarter y, posteriormente, en Indiegogo.

En la primera campaña, captaron 363.761 euros, y en la segunda, ya han superado 1,5 millones de euros, y aún les queda hasta finales de este mes para seguir recabando apoyos. "Desde entonces, no hemos dejado de sumar clientes de todas partes del mundo. En Bélgica, por ejemplo, hemos vendido 3.500 pares mientras en Alemania, 3.300. Son países donde la sensibilidad y el compromiso por la sostenibilidad son muy fuertes", asegura Llaquet.

Y es que las cifras de la firma de zapatillas sostenibles Wado, solo en su primer año, asustan, porque en Kickstarter vendieron 5.000 pares, en Indiegogo ya llevan otras 11.000 y en retail, de momento unas 700, y subiendo. Y eso en más de 60 países.

Wado se caracteriza por un diseño unisex, inspirado en la moda de los años ochenta y un proceso de producción respetuoso con el medio ambiente. "Además de haber eliminado el uso del cromo en la producción –un componente químico peligroso que hace que la piel de la zapatilla no sea biodegradable–, hemos plantado más de 30.800 árboles en las zonas más deforestadas del planeta –14.000 en India y más de 16.800 en Zambia– a través de la ONG We Forest [ya que, por cada par de zapatillas vendidas, Wado planta dos árboles]", explica Llaquet.

Producción sostenible

La producción de sus zapatillas se hace en un hub de calzado que se ha creado en los alrededores de Oporto (Portugal), donde los fundadores supervisan la producción y se aseguran de que hay igualdad de género en las fábricas de Portugal y que los salarios son justos, "diferenciándonos así del 90% de las marcas de calzado que fabrican en Asia, donde los trabajadores cobran muy poco y las condiciones laborales no son éticas".

Llaquet sostiene que "todo el mundo puede ser un gamechanger, alguien que, mediante pequeñas acciones contribuye a un mundo mejor. Alguien que, de manera más o menos consciente, quiere empezar la transición hacia un estilo de vida más sostenible. Nuestra misión es inspirar a consumidores y otras marcas a unirse a esta revolución". Como símbolo de esta actividad de reforestación, Wado ha incluido un detalle de corcho en la lengüeta de su primer modelo y ha hecho un rebranding de su línea gráfica, donde Playgreen gana peso.

Wado planea lanzar su propio ecommerce (en el segundo trimestre de este año) y una nueva línea de sneakers con materiales reciclados y orgánicos.

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