Chargy: El salvavidas de las baterías que soluciona la nomofobia

5% de batería. Tu corazón empieza a palpitar a mayor velocidad. Necesitas hacer una llamada urgente, enviar un correo de extrema necesidad, recibir un mensaje muy relevante. Tu teléfono se apaga y sientes que te acaban de quitar un órgano de tu cuerpo. Diagnóstico: nomofobia, miedo a quedarnos sin batería.

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Gema Checa HEARST

Laura Lozano estaba en un restaurante con su mejor amigo Javi cuando se le ocurrió la idea de fundar Chargy . “Javi me pidió que le dejará el cargador para cargar su móvil, que estaba sin batería. Ninguno de los dos teníamos un cargador, así que tuvo que irse a la barra del restaurante a pedirlo. Esto generó que el camarero tuviera que dejarle un enchufe para cargarlo y el consiguiente temor de que se lo robe alguien por dejarlo lejos de tu alcance”, explica Lozano. En ese momento su cerebro hizo clic y pensó: “Con lo fácil que sería cargar el móvil aquí, en la mesa. Miré a mi alrededor y vi que los demás clientes tenían el teléfono encima de la mesa y que este problema era común a todos. Entonces tenía que hacer lo que fuera para conseguir cargar delante de ti”.

Para hacer realidad esta idea, Lozano se buscó a un socio: Héctor Morell. La historia de los dos fundadores es particular. Ambos trabajaban juntos en otro negocio, en el que Morell ostentaba un alto cargo. La empresa hizo un reajuste de personal y Morell se vio obligado a despedir al equipo de marketing, del que también formaba parte Lozano.

“Yo sabía que los emprendedores cuando emprenden por primera vez fracasan. Me pareció una idea demasiado buena que por el hecho de que fuera solamente mía fracasara. Pero Héctor había tenido éxitos y fracasos, y me llevaba fenomenal con él a pesar de que me hubiera despedido. Se lo conté y dejó absolutamente todo por venir aquí”, aclara Lozano. Así comenzó Chargy en 2017.

La carga como modelo de negocio

Pero, ¿cuál es realmente el modelo de negocio de la startup? Chargy se encarga de vender cargadores inalámbricos inteligentes para permitir a los usuarios estar siempre conectados a un mundo cada vez más digital y evitar así problemas como la nomofobia, miedo a quedarte sin batería. “Hay muchos aparatos que te permiten cargar, pero en la mayoría de los casos tienes que estar de pie o te cobran por ello. La gente no quiere pagar por una carga o estar a una gran distancia de su teléfono”, explica Morell.

El negocio no acaba aquí, ya que si Chargy se encarga únicamente de vender su tecnología tarde o temprano dejaría de monetizar. “Se me ocurrió que la corriente de los cargadores estuviera cortada y la única forma de habilitarla fuera interactuando con una aplicación y respondiendo a una encuesta, sería un intercambio. Aquí nace el término ‘Social Chargy’ aplicado a la batería”, desvela Lozano.

La startup actúa como un canal de comunicación entre las empresas y sus clientes. Si una persona en la encuesta se queja de que le han atendido mal los camareros, la empresa puede contactar con ese cliente y preguntarle qué ha pasado. “Puedes convertir una mala experiencia en una buena”, explica Morell. En paralelo, Chargy también mejora la experiencia de usuario, por ejemplo, la empresa podrá preguntar en la encuesta cuál es tu canción favorita. “Cuando contestas esa pregunta, los responsables del local te ponen esa misma canción. Te hacen sentir especial”, cuenta Lozano.

La aplicación, disponible tanto para IOS como para Android, cuenta con un gestor centralizado de las respuestas de los usuarios. “Las empresas que contratan una encuesta pueden analizar los datos en tiempo real a través de nuestra plataforma”, añade. Pero no solo conseguirán los datos de la encuesta sino también el trackeo de las ubicaciones donde ha cargado el usuario, su sistema operativo del dispositivo y la hora a la que cargan los usuarios.

Las ventajas de posicionar un cargador Chargy en tu local, van mucho más allá de las encuestas. La aplicación móvil dispone de una brújula que te indica el sitio más cercano para encontrar una carga. “Para las marcas es muy interesante porque hay un flujo de personas que a lo mejor no tendría en mente entrar a tu establecimiento, pero nosotros los dirigimos hasta ahí. Mientras los clientes están cargando el móvil puedes animar a esas personas a comprar en tu local”, explica Lozano.

Cargadores inteligentes

Chargy tiene patentados dos tipos de cargadores. El primero, con el que salió al mercado la startup, es el dispositivo de sobremesa de inducción, pensado para oficinas, restaurantes y demás espacios. El segundo utiliza una tecnología enfocada para ser utilizada por grandes retails. “Nos llegaron las grandes empresas de moda y nos dijeron que no querían una carga fija, ya que eso mantendría a la gente cautiva en un punto y no verían sus productos. Entonces diseñamos otro concepto de carga inalámbrica que solamente se carga con la base”, detalla Morell.

Este modelo dispone de todas las clavijas del mercado para que cualquier teléfono sea compatible. Además, el cable está anclado a la batería para que la gente no los robe. Y te preguntarás: ¿Aunque el cable esté anclado a la batería no me lo podré llevar el conjunto igualmente conmigo? Por supuesto, pero este modelo funciona como una prenda de ropa más, es decir, si te la llevas de la tienda sonará la alarma de los arcos de seguridad como si fuera un producto de la tienda. Para restaurantes tiene una mecánica similar: los camareros te cobrarán en la cuenta el cargador si decides llevártelo.

Chargy en el mundo

Al igual que el Imperio de Felipe II, los cargadores de Chargy no ven el sol ponerse. Chargy tiene cargadores en más de 50 países del mundo, en los que se encuentran: Emiratos Árabes, Israel, Vietnam, China y México. ¿Cómo ha conseguido llegar a tantos lugares del globo?

Tras ganar el concurso Yuzz (actualmente Explorer - Jovenes con ideas) del Banco Santander, Laura Lozano se acercó con osadía a uno de los clientes del Banco Santander a promocionar su proyecto únicamente con un Power Point. “En la vida o ganas o empatas, el ‘no’ ya lo tienes. A él le encantó el proyecto y le produjo mucha simpatía el morro que le eché. Fui la única emprendedora que se acercó a hablar con él de todos los que estábamos allí. Se convirtió en nuestro padrino tanto profesional como personal, lo que nos abrió un campo de oportunidades tremendas”, relata Lozano.

Así, los fundadores de Chargy fueron haciendo contactos que le dieron la posibilidad de abrir su negocio a más mercados. Aunque todavía falta uno: Estados Unidos, que de momento están barajando las posibilidades en este país.

Datos destacados

-Alrededor de 1000 usuarios
-14 Grandes clientes
-Facturación 2018: 150.000 euros
-Previsión facturación 2019: 800.000
-1.000.000 euros-10 empleados

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