Tres ideas de negocio sorprendentes

Oportunidades en innovaciones que pueden cambiarnos la vida

image
Anthony Harvie

Traducciones en tiempo real en plataformas como Line o WeChat

Con tecnología como esta, las horas que invertimos en aprender idiomas pueden acabar en algo del pasado. Kotozna ha desarrollado una solución capaz de traducir al instante cualquier conversación entre personas que hablan distintos idiomas. O mejor dicho, cualquier conversación escrita en plataformas de mensajería como LINE, Facebook Messenger o WhatsApp. Está pensada especialmente para el turismo y en concreto para resolver los problemas que suelen tener los viajeros japoneses (de donde es esta startup) para comunicarse cuando salen fuera de su país. Así, un empresario hotelero español, por ejemplo, que necesite resolver algún problema con un cliente japonés puede escribir en español y comunicarse en su propio idioma con el cliente japonés, que también escribirá en su idioma. Y la plataforma se encarga de traducir a uno y otro lado al idioma de cada una de las partes.

La plataforma que lee las neuronas

Mindmaze ha creado una plataforma que combina neurociencia, realidad mixta e inteligencia artificial para leer y representar lo que pasa en nuestros cerebros. Una plataforma de realidad virtual neuronal que tiene muchas aplicaciones. Por ejemplo, en medicina, para ayudar a los pacientes con enfermedades cerebrovasculares, tras sufrir un accidente (les sirve de motivación al ver representadas las mejoras de su recuperación cerebral). O en deportes, para leer lo que sucede en la mente de los deportistas durante un torneo. De hecho, este unicornio europeo va a leer la mente de Fernando Alonso en la próxima Indianapolis 500 gracias a un acuerdo de colaboración entre esta startup y McLaren. La idea es recopilar datos para medir su rendimiento en esta carrera.

Una plataforma para co-crear productos

Braineet es una plataforma francesa que ayuda a las marcas a que sus clientes participen en procesos de co-creación de productos y servicios. El proceso se basa en la gamificación ya que los usuarios son valorados y recompensados por su participación y sus ideas. Una forma de facilitar a las marcas dónde y cómo pueden mejorar sus productos y servicios de cara a sus consumidores. También está pensada para fomentar la participación de empleados en las empresas y para crear “reuniones” virtuales de brainstorming.

Publicidad - Sigue leyendo debajo