Colvin: El 'ecommerce' que cuenta historias vendiendo flores

Forma parte de nuestra cuarta 'Lista Emprendedores', con las startups españolas más innovadoras

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De izda. a dcha., Marc Olmedillo, Sergi Bastardas y Andrés Cester.

Lo de vender hielo a los esquimales siempre se ha utilizado como ejemplo de ser un vendedor excelente, y ¿vender flores en Holanda, el mercado por antonomasia de este producto? ¿qué? ¿cómo te quedas? Pues, Sergi Bastardas, Andrés Cester y Marc Olmedillo lo han conseguido, pero no solo en este mercado, sino también en España, Italia, Portugal y Alemania.

“La reciente ampliación de dos millones de euros adicionales a una ronda anterior, de la mano de MIP y Mediaset Italia, ha acelerado el proceso de expansión internacional de Colvin hacia el norte de Europa. Desde nuestro nacimiento, hemos levantado ya más de 11 millones de euros en operaciones financieras de inversores como el italiano P101 o Samaipata, entre otros”, asegura Olmedillo.

Colvin, que es una de las 50 startups españolas que forman parte de nuestra cuarta 'Lista Emprendedores', nació con el objetivo de revolucionar la industria de las flores en el sector online, “aunque somos unos románticos y nos gusta decir que nos dedicamos a contar historias a través de las flores".

Experiencia de usuario

Su valor diferencial está en el producto y el servicio que ofrecen. "Buscamos siempre las flores de mayor calidad, innovamos con diseños de temporada y cuidamos muchísimo la experiencia del usuario con la marca. Desde el principio, pensamos que un servicio con un producto tan delicado como son las flores tenía que mantener la esencia y cercanía de una tienda tradicional y la tecnología nos podía ayudar a mejorar aspectos tan importantes como la inmediatez, el precio o la calidad”, subraya este emprendedor.

Los tres fundadores, que ya gestionan un equipo de 65 personas, habían hecho ‘sus pinitos’ durante la universidad: “En aquella época, vendíamos rosas para tener algo de dinero para nuestras cosas. Llegamos a tener una red de más de 300 paradas en toda Barcelona. Aprendimos muchísimo del funcionamiento del sector, de las necesidades del producto y, sobre todo, de las cosas que podíamos y queríamos mejorar”.

Desintermediar la cadena de suministro

Cuando se pusieron ‘en serio’, la venta de flores por Internet ya existía, pero quisieron darle una vuelta más: “Es un mercado muy intermediado, con una cadena de suministro, generalmente, ineficiente, y eso afecta al precio y a la calidad del producto. Nuestra apuesta ha sido invertir en tecnología y desarrollo para ofrecer una solución a este contexto, desintermediando la cadena de suministro".

En Colvin, van del agricultor al cliente final, "lo que nos permite ser más competitivos en precio y poder ofrecer una mayor durabilidad de la flor, ya que no pasan días y días en cámaras frigoríficas, ni haciendo miles de kilómetros, por lo que un ramo Colvin puede durar perfecto en casa más de 15 días”.

Olmedillo asegura que el perfil de sus usuarios es muy variado. "Si bien es cierto que, mayoritariamente, son mujeres, nuestro target cada vez es más amplio. Las flores son un producto estacional que, tradicionalmente, suele estar asociado a momentos de celebración o para regalos especiales, pero hay países en los que las flores tienen un papel destacado en el día a día, en la oficina, en el trabajo, en casa… En definitiva, las flores no son sólo un producto; son un estilo de vida y ese es nuestro objetivo".

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