Productos para españoles nostálgicos fuera de casa

¿Dicen la verdad los entrevistados en los programas de compatriotas por el mundo cuando aseguran que añoran la comida?

Nuestro radar se activa de las formas más inverosímiles. El mes pasado entrevistamos a Isabel Ortiz, fundadora de Mumumío, plataforma de alimentación ecológica, directa del productor y gourmet online, quien nos contaba que habían recibido pedidos de Estados Unidos, pero que no podían atenderlos por la distancia. Lógico, al vender productos frescos y ecológicos directamente del productor, pero ¿y si al que compra (y al que vende) no le importa tanto que sea ecológico como que le recuerde los sabores de casa? Nos gustaría decir que se nos encedió ahí la bombilla y se nos puso la cara de House cuando resuelve un caso, pero no.

Pensamos que si algún español quiere productos patrios, se los lleva la familia cuando va de visita.

No fue hasta que nos llegó a la Redacción una nota de la Oficina Económica y Comercial de España en Washington que comenzamos a atar cabos. ¿Que qué ponía esa nota? Nada menos que “los envíos personales por correo de productos cárnicos –como jamón o embutidos–, frutas y verduras frescas o refrigeradas y productos españoles que los contengan con destino a Estados Unidos no están permitidos”. ¿Cómo que no están permitidos? ¿Qué le van a poner pegas a mi madre para enviarme un chorizo patatero a Toledo, Ohio?

Aviso previo. Seguimos leyendo y nos alivia encontrar este párrafo: “El envío puede realizarse siguiendo un procedimiento, que se conoce como notificación o aviso previo a través de la Food and Drug Administration que para un particular puede resultar bastante complicado”. Fue leer esto último y el radar comenzó a activarse y, ahora sí, como House, nos dimos cuenta de que el paciente en cuestión tenía lupus, vamos que había una idea de negocio potencial.

Ya existen en Estados Unidos, como asegura la Oficina Comercial, empresas que ofrecen productos tradicionales españoles, pero ¿y si el envío te lo quiere hacer un familiar? Supón que tu madre quiere enviarte, eso, un chorizo patatero extremeño mientras tú estudias en la Eladio Business School of Michigan State, ¿qué hace? O si tus padres quieren enviarte una paletilla por tu cumpleaños mientras trabajas en el bufete Flywheel, Shyster & Flywheel en Nueva York. ¿Qué haces? Alguien debería facilitar los envíos de comida a familiares, no sólo en EE UU... ¿no crees?

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