Startups que reinventan el negocio de la música

La fusión de tecnología y música (musitech) transforma el modo de encontrar nuevos talentos, crear canciones, conectar con los fans...

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Devon Strong

Vinilos bajo pedido

El formato MP3 está acabando con la venta de CDs pero no con los vinilos, que se han convertido en un formato fetiche para los amantes de la música. Y no se alimentan precisamente del mercado de segunda mano, sino que gastan su dinero en comprar los lanzamientos de sus grupos favoritos. Ha surgido un Mercado nuevo que Diggers Factory quiere explotar a través de los grupos y artistas de pequeño formato, o mejor dicho, los que se quedan fuera del alcance de las grandes discográficas. Su propuesta es una oferta de vinilos bajo pedido que se producen a través de campañas de crowdfunding organizadas por los propios artistas, para que haya una cantidad mínima en la producción y no hay problemas con los derechos de autor.

Música creada con IA

Si en la famosa sala de subastas Christie ya se ha vendido por una suma cuantiosa una obra de arte creada por Inteligencia Artificial no resulta nada raro que esta tecnología pueda crear también música. La idea es que los contenidos que produzca Amper Music se puedan utilizar en series de televisión, vídeojuegos y otros escenarios en los que los productores quieran ahorrarse buena parte del coste de los derechos de autor. Dicen que el resultado todavía no es tan “humano” como quisieran, pero que en unos años no seremos capaces de diferenciar las creaciones hechas por máquinas de las realizadas por personas. En esa misma línea está trabajando la startup Popgun, mientras que la británica AI Music ha diseñado un DJ basado en IA, la aplica para mezclar canciones.

Evitar la reventa de entradas

Gut Tickets se ha propuesto acabar con uno de los mayores quebraderos de cabeza de los organizadores de eventos musicales: la reventa de las entradas. En conciertos muy deseados desaparecen en unas horas y generan un negocio paralelo para los profesionales de un mercado negro que perjudica a los organizadores y a los fans. Para acabar con esta lacra Gut Tickets propone tecnología blockchain aplicada a la venta de entradas. Una tecnología perfecta, ya que por un lado ofrece la confiabilidad para vender online las entradas (sin riesgo a no sean autenticas) y por otro genera un rastro inalterable del camino que recorren esas entradas (su trazabilidad), lo que permite detectar quién está detrás de la reventa.

Monetizar a artistas independientes

Otro problema que resuelve la tecnología blockchain: la monetización del trabajo de los pequeños grupos independientes. Esa es la propuesta de Voise, una plataforma descentralizada de descarga de música basada en Ethereum, perfecta para que los grupos con menos recursos puedan poner su música en el mercado y recibir sus honorarios sin problemas. Igual que con las entradas, la cadena de bloques permite trazar quién se descarga la música, y ofrece la seguridad para gestionar los pagos.

Una plataforma para identificar talento

Amuse es algo así como una plataforma de estudios de mercado enfocada a la música, pero con un modelo de negocio enfocado exclusivamente a detectar a las nuevas estrellas de la música. Se alimenta de las creaciones que suben gratuitamente los grupos y músicos noveles que quieran distribuir su trabajo a través de ella (sin pagar nada, como sucede en plataformas como Spotify o iTunes) y las monitorea para conocer cuánto y cómo se consume cada contenido. El objetivo es sacar a la luz potenciales talentos antes de que se conviertan en famosos y ayudarles, gracias a la información de la que disponen y por medio de acuerdos comerciales a mejorar su fama. Es también una herramienta útil para los propios artistas, ya que la plataforma comparte con ellos toda esa información y les permite conocer cuáles de sus creaciones están teniendo una mayor aceptación para enfocarse en esa línea y cuáles no funcionan, para no malgastar su tiempo con ellas.

Contenidos adaptados a nuestro estado de ánimo

Endel es una aplicación que nos genera contenido personalizado en función del momento del día y de la actividad que estemos realizando. O dicho de otro modo, se sirve de la lectura de nuestro ritmo cardíaco, la hora del día, el clima y la temperatura para componer música de relajación y concentración o contenido más “cañero”. Y cuidado porque hemos dicho componer, no combinar canciones de otros. Que los contenidos son buenos no nos queda la menor duda a juzgar por la credibilidad que le da Warner Music, con la que ha firmado un contrato para distribuir creaciones basadas en estados de ánimo y momentos del día con títulos como “para una tarde soleada”, “para pasear”, “para hacer deporte”, etc. Dicen que su inteligencia es tal que puede diferenciar entre el estado de relajación de estar meditando, paseando o a punto de irse a dormir, afinando al máximo con los sonidos más adecuados.

Monitorear el éxito de los artistas

Otra plataforma para hacer estudios de mercado musicales, pero en este caso enfocada a monitorizar la actividad de los artistas en redes sociales, blogs, etc. Fortunes analiza quién y cómo consume la música para ayudar a los artistas a diseñar campañas que les ayuden a tener más notoriedad. Puede detectar influencers y fans que generan contenido con las creaciones, localizar donde se concentra su principal audiencia, lo que dicen los oyentes de las canciones… En definitiva, un análisis de oportunidades y amenazas para artistas y productores de música.

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