Taxis voladores y acuáticos

Dos ideas extravagantes para la movilidad del futuro que serán realidad en muy poco tiempo

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Lilium

Un taxi volador cuatro veces más rápido que los tradicionales y que no contamina

Sí, has leído bien. La startup Lilium GmbH propone como solución a los problemas de tráfico y control del medio ambiente un taxi volador eléctrico, cuatro veces más rápido que un taxi, cero contaminante y a un precio de “carrera” bastante competitivo. La idea se materializó en una empresa de Múnich en 2015, dos años más tarde lanzaron un prototipo y para 2025 esperan que sus taxis estén operativos en varias de las principales ciudades del mundo. Es un jet de 5 plazas, provisto de un nuevo dispositivo eléctrico para realizar el despegue y el aterrizaje del aparato en vertical (eVTOL). Está impulsado por 36 motores a reacción y puede alcanzar una velocidad de hasta 300 kilómetros por hora. Además, dicen que el diseño del aparato (sin hélices, sin timón, sin cola…) lo hace extremadamente seguro.

Aspiran a dominar una oportunidad de negocio de billones de dólares que podría cambiar la forma en la que nos movemos, conectándonos no sólo con barrios de la misma ciudad sino con otras ciudades “a una fracción del costo de la infraestructura de alta velocidad convencional, como carreteras y ferrocarriles”.

Para que tal visión sea factible, cuenta con el apoyo de más de cien millones de dólares procedentes de fondos como Atomico, Tencent, LGT, Freigeist y Obvious Ventures. En el proyecto trabajan más de 300 personas, ubicadas en un centro de alta tecnología para la movilidad.

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FRANCIS DEMANGE

Un taxi que se desliza casi sin tocar el agua

La otra propuesta llega de Francia, se llama SeaBubbles y se basa también en la movilidad aérea, o semi aérea, ya que estos taxis acuáticos “vuelan” sobre el agua y lo que pretenden es sustituir a los barcos que surcan las aguas del Sena y otros ríos. ¿Su ventaja? Que son 100% eléctricos, no contaminan y apenas provocan movimientos de agua en el río. Son respetuosos también con la contaminación acústica ya que apenas hacen ruido y pueden alcanzar una velocidad de 50 kilómetros por hora. En su diseño han participado ingenieros de la Copa América. Fundada en 2015, en mayo de 2018 la firma probó su primer vuelo en París y ahora se enfrenta al reto de realizar la producción masiva para comercializarlos a un coste de 140.000 euros.

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