Aprovechar lo bueno del B2B para disparar tu negocio B2C

Jobin empezó siendo una plataforma para ayudar a la gente con algún problema o avería en el hogar a encontrar a profesionales de confianza. Sin embargo, lo que empezó siendo un B2C empieza a virar hacia un B2B que les está disparando las ventas.

Jorge Oliveros, CEO de Jobin
Jobin

Jobin es una plataforma surgida a finales de 2015 para ayudar a la gente que tiene algún problema en su hogar a encontrar a profesionales de confianza y que, además, permita la transparencia en el pago y la seguridad de contratación. Abarcan todo lo relacionado con servicios del hogar, desde reparaciones hasta reformas, jardinería o limpieza. El servicio tiene su origen en una aplicación móvil pero ahora son omnicanal dado que están desarrollando productos para compañías como aseguradoras o retailers.

Cuenta Jorge Oliveros, CEO y fundador de Jobin, que el acierto de la compañía ha sido darse cuenta de una realidad. “Empezamos a detectar que con nuestro marketplace la captación de clientes para un modelo de negocio B2C resultaba cada vez más cara. A medida que vas creciendo, el coste de inversión en redes se dispara sin que nadie te garantice que si metes más dinero vayas a obtener la parte proporcional en nuevos clientes. Es complicado escalarlo. Pensamos entonces que igual no estábamos haciendo todo lo posible y que tal vez convendría explorar otros canales”.

Bajo esta perspectiva, empezaron a indagar la posibilidad de trasladar una solución nativa digital, basada en una app, al entorno offline. Tras muchas reuniones, Jorge Oliveros consiguió suscribir un acuerdo con la prestigiosa cadena de Brico Depôt y a día de hoy se han convertido en proveedores del gran retailer. Actualmente, Jobin está en 6 establecimientos de los más de 30 que Brico Depôt tiene repartidos por España y la intención es estar en el 100% de sus tiendas antes de que finalice el año.

Lo hacen a través de corners que atienden comerciales propios y donde Jobin luce su imagen corporativa . Así es como han conseguido llamar la atención de las miles de personas que pasan a diario por el espacio y llegar a una masa crítica que les ha permitido crecer “una barbaridad”.

Duplicar la facturación en un año

Los datos que avalan las afirmaciones de Oliveros son los 2 o 3 empleados nuevos que contratan ahora cada mes -la plantilla actual la integran cerca de 30- y las cifras de facturación. El año pasado cerraron el ejercicio con 2 millones de euros facturados y esta cantidad ya estaban cerca de superarla en julio por lo que confían en duplicar la facturación en 2019. No está mal para una organización donde la media de sus tres fundadores no supera los 26 años de edad.

“Realmente hemos dado con una fuente de crecimiento increíble -continúa Oliveros- Verdad que hemos dedicado personal, espacio y tiempo pero la gente llega directamente al corner de Jobin y esto nos está poniendo a otro nivel”.

Advertir, no obstante, que aunque Jobin haya acertado con la tecla en el B2B no tiene intención de posicionarse en esta línea, sino que la intención es integrar en la solución online de cara a los más de 17.000 profesionales registrados y al cliente final todo lo que están aprendiendo en el offline.

En cuanto a la tipología del ‘jober’, que es como llaman ellos a sus profesionales ‘manitas’, predominan los autónomos ,muchos de ellos latinos y de la Europa del Este, que quieren ampliar su red de clientes o darse a conocer a través de la plataforma. La entrada en el B2B les ha obligado a validarlos dado que, cuando solo funcionaban con la app, eran los mismos usuarios los encargados de dar fe online de su buen hacer. También han empezado a transaccionar las operaciones de las que, hasta ahora, se mantenían al margen. “Ahora la responsabilidad que asumimos es mayor, pero también estamos accediendo a un mercado muy tocho que nadie, con una estructura de marketplace, puede alcanzar”.

Como el hombre de Ikea

La empresa ofrece 22 tipos de servicios diferentes que han ido añadiendo conforme consolidaban los anteriores. Pero no han sido las ventas la única vía del crecimiento. Jobin ha levantado hasta la fecha más de 1.200.000 euros de inversores y están pendientes de cerrar otra en septiembre. Y eso que Jorge Oliveros de muestra bastante crítico con las startups que entran en la dinámica de las rondas. “Bueno, esto es como cuando sales de la droga, que luego te dedicas a dar charlas para que los demás no caigan en ella- bromea- pero hay que avisar de que vas a dedicarle a eso mucho tiempo, mucha energía, mucho trabajo y que aprender a conservar la buena cara después de oír muchos noes”.

Pero no parece la falta de entusiasmo el problema de este graduado en ADE y Derecho. De hecho, Jobin es el tercer proyecto empresarial de Jorge Oliveros después de montar un primero, que aún confía en retomar algún día, a la edad de 19 años. Las maneras las empezó a apuntar mucho más joven, “un día que fui con mi madre a Ikea, tendría yo 8 años o así, y me impresionó tanto que le dije a mi madre que yo algún día quería ser el hombre de Ikea”.

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