"Los consejos que me dio Amancio Ortega para montar mi negocio"

Antes de fundar Eurocoinpay, Heminio Fernández montó otros negocios, entre ellos un restaurante en León. Aquí dice que recibió en una ocasión la visita de Amancio Ortega y que le facilitó las claves del éxito.

Herminio Fernández, fundador de Eurocoinpay 
Eurocoinpay

Cuenta Herminio Fernández de Blas que el día que vio a Amancio Ortega atravesar la puerta de su restaurante fue uno de los más felices de su vida “porque le admiro muchísimo”. Tras pensárselo un rato se acercó, le felicitó por su éxito empresarial y le dijo: “Yo he montado un montón de negocios y todavía no he ganado dinero y usted, con uno solo y empezando con una bicicleta…¿Cuál es la clave?”, y entonces es cuando el fundador de Inditex le facilitó no una, sino tres claves: visión, gestión y control. Al día siguiente quiso Herminio Fernández agradecer la lección al ‘maestro’ con un obsequio de su pueblo, una jarra trampa, de esas que tienen varios pitorros aunque solo puede beberse por uno, y se llevó otra enseñanza. “Examinó primero la jarra y luego dijo: mira, hay muchas cosas que no sé hacer y si no sé, no las hago. Y la apartó”.

Tal vez ahora que Fernández de Blas dispone de las directrices exactas logre, por fin, el éxito definitivo con la que es su “séptima u octava empresa”, Eurocoinpay , una solución con la que se propone dar usabilidad a las criptomonedas de la misma manera que lo es el dinero de curso legal (fiat).

La visión

Si algo tiene claro Fernández de Blas es que los sectores se agotan. No es que lo haya leído, lo sabe por experiencia y por las múltiples reinvenciones profesionales que ha tenido que afrontar. Hijo de una familia sencilla de cinco hermanos, abandonó joven su pueblo natal, Jimenez de Jamuz (León) y se fue a Bilbao para estudiar lo que entonces era maestría electrónica. Regresó más adelante a su tierra y montó un negocio para reparar televisores y vídeos. Cuando vio que la actividad empezaba a decaer decidió diversificar y se hizo promotor de conciertos musicales. Montó luego su propia discográfica con la que lanzó al grupo Bentos, los de ‘España quiere caña’. Cuando la gente dejó de comprar música por culpa de la piratería, sustituyó el negocio por una discoteca, y cuando empezaron a expandirse los pubs y los botellones, dio el salto al sector de la restauración.

A esto es a lo que se refiere Fernández de Blas cuando habla de visión, bueno, también lo llama “salvar los muebles”, algo que consiste en detectar una oportunidad de negocio en un momento determinado, desarrollarlo y explotarlo y, cuando empiezas a recibir señales de que eso no va como debería, tener la valentía suficiente de no empecinarte con tu querida idea y pasar a otra cosa.

A Fernández de Blas ni los años ni el sector se le ponen por delante. Ahora, con 66 años, ha decido dar otro salto con un nuevo negocio radicalmente distintos a los anteriores. Convencido de que el dinero físico va a desaparecer en breve (la visión) ha fundado junto a su mujer, Marisa de la Fuente, Eurocoinpay. Se trata de una plataforma de pagos y cobros tanto en criptomonedas como en moneda regular cuya app, disponible para Android y Apple, permite pagar y cobrar en cualquier establecimiento con una de las más de 20 criptomonedas operativas en la plataforma. La inversión inicial para arrancar la empresa ha sido de 1.5 millones de euros procedentes de recursos propios.

El modelo de negocio cuenta con cuatro líneas digitales. Está, por un lado, la pasarela de pago tanto en criptomonedas como con dinero Fiat. La segunda es la creación de un token propio nativo para canjear criptomonedas o fiat y pagar en comercios y empresas de todo el mundo que utilizan la plataforma. La tercera línea es la creación de su propio banco virtual, Exchange, que posibilita la compra/venta de criptomonedas y hacer transferencias globales; la última es la que permite cambiar cualquier activo digital por monedas en curso de manera inmediata y ser cargados en tarjetas bancarias para efectuar compras. La app cuenta con un sistema de búsqueda y localización de los comercios donde aceptan Eurocoinpay.

Es a lo que se refiere cuando dice que su propósito es dar usabilidad a las criptomonedas vistas, hasta ahora, más como un activo especulativo que como una moneda normal. “Yo doy herramientas a la comunidad cripto para hacer uso del dinero y que hagan transacciones normales, les damos la tecnología necesaria". Los ingresos proceden de las comisiones que perciben por cada transacción que abonan los comercios, “una comisión 3.000 veces más barata que la que cobran ahora cualquier pasarela de pago”. Las previsiones, de aquí a tres años, es transaccionar al menos 40 millones de euros.

El otro objetivo intrínseco a la normalización de las criptomonedas es “dotar de servicios financieros a más de 2.000 millones de personas que viven en países sin desarrollar y sin acceso a los servicios bancarios. Con esto llevan el banco en el bolsillo”, afirma

La gestión

Experiencia en montar negocios ya se ha dicho que no le falta. De lo que sí carecía era de conocimientos especializados en el ecosistema cripto. Ahora ya está formado. Desde que regresó en 2013 de una conferencia en EE.UU hablando del futuro de las criptomonedas, ha vivido obsesionado con ese mundo y no ha parado hasta entender su funcionamiento a la perfección. Aún así hay cosas que no sabe hacer, como programar y, como Amancio Ortega, deja que las hagan los que saben. Tampoco le importa que le llamen ignorante por carecer de estudios superiores. Cuando recibe alguna crítica en este sentido, se remite a la anécdota de otro grande, Henry Ford, el día que se defendió en un juicio por esta misma causa argumentando: “permítame recordarle que en mi escritorio tengo una hilera de botones y que, apretando el adecuado, puedo llamar en mi auxilio a hombres capaces de responder cualquier pregunta que quiera hacerles en lo que concierne al negocio al que he dedicado casi todos mis esfuerzos”.

Herminio Fernández tiene 17 'botones' en la oficina, uno por cada empleado que integra la plantilla actual, cinco de ellos los programadores que han desarrollado la plataforma y a quienes compara con “hacedores de sueños”.

El control

Aquí es donde llegamos al punto débil del negocio, y no porque Fernández de Blas crea haber dejado cabos sueltos, sino porque el uso de las criptomonedas en nuestro país sigue pendiente de una legislación que dote al sector de la seguridad jurídica necesaria. Esto es lo que no para de reivindicar al legislador porque, de ello, va a depender el avance de un negocio “muy disruptivo, pionero a escala global y que puede generar mucha riqueza y empleo en nuestro país”.

El sueño

Eurocoinpay nace en 2017, con sede en León. No cree Herminio Fernández que en la actualidad sea necesario montar una empresa en Silicon Valley para tener un impacto mundial. Además, le apetecía estar cerca de los suyos y en su tierra, el pueblecito de menos de mil habitantes en el que tiene previsto dejar su principal legado: una residencia geriátrica gratuita por todo lo alto. “Ese es el sueño que verdaderamente me hace feliz”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo