¿Una oportunidad de negocio en los datos que revela nuestra basura?

Tekntrash quiere convertir esta información en un valor estratégico para fabricantes y comercios

image
peeterv

“Somos el Facebook de la basura. Lo que hacemos es capturar datos de la basura”. Así resume Álvaro Costa, CEO de Tekntrash, lo que hace su empresa. ¿Para qué sirven los datos de la basura y por qué es esto un negocio? “Son datos que interesan a los fabricantes de productos y a los comercios. Hacemos la trazabilidad de los productos. Un fabricante, por ejemplo, nos puede pedir información sobre cuántos de sus productos van a parar a cada centro de reciclado para conocer con cierta garantía de qué contenedor vino porque a partir de ahí se pueden identificar oportunidades. Si en la zona hay gente consumiendo productos similares al suyo y él no los tiene en ese punto de venta está perdiendo clientes. Y de cara al comercio, puede detectar que hay clientes que compran productos que él no tiene y eso significa que se están yendo a comprar esos productos a otro sitio que queda lejos… Está perdiendo ventas porque si los clientes se marchan a comprar un producto que él no tiene seguramente hacen el resto de la compra”, comenta Costa.

Más usos. “Otra oportunidad, dentro de la ecología, es que a lo mejor descubre que su producto se consume en dos días. Si se consume siempre en dos días no hay necesidad de usar plástico como paquete. Si descubre que el 100% de las veces el producto se consume en dos días, a lo mejor puede usar papel u otra cosa más ecológica”.

“Todos los días se nos ocurren nuevos ejemplos. La idea es capturar datos de la basura y hacer un conjunto de métricas para los fabricantes e incluso para el sector de sanidad. Lo bueno de buscar datos en la basura es que no tenemos problemas de privacidad. Se puede analizar sin más”, comenta el CEO Tekntrash, que rápidamente añade otra ventaja: “Podemos analizar las métricas de consumo de una persona de dos maneras. La primera es viendo las entradas, lo que está comprando. Saber qué compra en el supermercado A, en la tienda B, pero esto es muy complejo porque hay muchos puntos de venta en el barrio. Si vamos a la basura, tenemos un solo punto que analizar”.

Esa es la teoría. En la práctica hay, además, una tecnología basada en machine learning “porque la identificación en los puntos de reciclaje es muy compleja. Los productos llegan rotos, sucios… son difíciles de identificar. Hemos creado una tecnología que puede recuperar los datos perdidos, reconstruir el producto que está por la mitad para identificarlo”.

Un estímulo para reciclar

En España, el modelo es sacar los datos de la basura sin más, pero en otros países quieren desarrollar un método de extracción de datos que implique al consumidor. “En los países nórdicos y en Portugal existe una legislación que pone un impuesto a los envases. Si los devuelves, se te devuelve el impuesto que has pagado. Hay unas máquinas que hacen ese proceso. Pones la botella y te dan un céntimo. En este modelo nosotros podemos dar dinero a las personas que lleven sus envases y reciclen correctamente porque nuestro modelo son los datos y los datos valen más que los productos reciclados. Se dan de alta en una app, van a la máquina a poner sus envases, le identificas y le das un beneficio a cambio. Puede ser una fuente de ingresos importante para muchas personas”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo