Freepik Company: La startup malagueña que 'domina' el mundo de los microstocks de ilustraciones

Con casi 6 millones de recursos, 18 millones de usuarios únicos y 100 millones de descargas mensuales, factura más de 17 millones de euros

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De izda. a dcha., Pablo Blanes, Alejandro Blanes y Joaquín Cuenca.

Las cifras de la startup malagueña Freepik Company asustan a propios y extraños: 165 empleados, 18 millones de usuarios únicos, 50 millones de páginas vistas, 100 millones de descargas mensuales y una facturación el año pasado de más de 17 millones de euros.

Y todo eso bajo la dirección de los tres fundadores originales (los hermanos Pablo y Alejandro Blanes y Joaquín Cuenca) y sin la necesidad de recurrir a inversión externa en sus 10 años de trayectoria. ¿Y cómo lo han conseguido?

El objetivo de Freepik Company, que seleccionamos como una de las 50 startups más innovadoras en nuestra tercera Lista Emprendedores, es ayudar a los usuarios a que puedan hacer de la forma más fácil posible ilustraciones y diseños de alta calidad. Para ello, su plataforma ya ofrece cerca de seis millones de recursos gráficos.

Para 'consumo' propio

"Inicialmente –finales de 2010, principio de 2011– nuestra idea no era montar un negocio, sino que fue ideado como un pequeño proyecto para uso interno. Los tres nos dedicábamos a hacer páginas web. Alejandro, que era el diseñador, pasaba mucho tiempo buscando ilustraciones en Internet. Teníamos un presupuesto bajo y buscábamos recursos gratuitos para hacer las páginas. Ya existían entonces las páginas de microstocks en fotografía, un concepto que tenía tan solo unos pocos años", recuerda Cuenca, que también fue cofundador de Panoramio, adquirida por Google.

Para solucionar esos dos problemas (tiempo y recursos), empezaron a hacer un buscador de ilustraciones gratuitas. "Conocíamos entre 15 y 20 páginas donde había ilustraciones gratuitas. Las indexamos e hicimos un pequeño buscador". Unos meses después, en noviembre de 2011, decidieron ponerlo en abierto y en muy poco tiempo empezó a generar mucho tráfico.

"Todos los proyectos que habíamos hecho hasta entonces habían funcionado con publicidad. Y también lo hicimos con este proyecto. Al poco tiempo, nos contactó la empresa más grande del sector de microstocks para la afiliación hacia sus fotos e ilustraciones. Es decir, si buscabas algo en nuestro buscador y no lo encontrabas, había publicidad de lo mismo que buscabas, pero de pago. Era el complemento ideal. Y a principios de 2012 empezamos a tener ingresos. E inmediatamente Freepik, prácticamente, se funda a sí misma", sostiene Cuenca.

Mejorar la experiencia del usuario

A partir de ahí, y en base a dos hechos, la compañía no paró de crecer hasta lo que es hoy. Por un lado, "éramos conscientes que teníamos un buscador donde indexábamos contenidos de terceros y una vez que el usuario había identificado lo que quería, le 'mandábamos' a la página de ese tercero para que se lo descargara. El problema que vimos en ese proceso es que la experiencia de ese usuario era bastante mediocre. Mientras estaba dentro de Freepik, la experiencia era buena. La podíamos controlar, pero una vez iba a la página de ese tercero, la ilustración que iba a ser gratis luego resultaba que solo era una o era gratis en baja calidad o era gratis, pero…".

A eso se unió otro factor: "Una de las páginas que teníamos indexada con un millón de recursos nos dijo que no quería estar en nuestra web. De golpe perdimos dos tercios de nuestros contenidos. Es cierto que no lo notamos mucho porque no era contenido que estuviera en las primeras posiciones en las búsquedas, pero sí nos sirvió para darnos cuenta que éramos un gigante con pies de barro. Estábamos en una posición muy débil por si la situación volvía a repetirse", confiesa Cuenca.

Con contenidos propios

En 2014, decidieron hacer ellos mismos los contenidos. "Fuimos conscientes de que era una decisión muy arriesgada. Se nos planteaban varios problemas. Uno, por ejemplo, era si el resto de páginas que teníamos indexadas pudieran pensar que íbamos a beneficiar nuestro contenido en detrimento del suyo. Y otro problema importante es que crear contenido es un negocio distinto al que estábamos haciendo hasta ese momento de intermediario. Fue una situación muy delicada, pero funcionó muy bien".

Cuenca reconoce, no obstante, que, "al principio, nuestro contenido no era de gran calidad, pero fuimos mejorándola y abaratando costes. Y hoy tanto nuestra calidad como el coste de producción no tienen parangón en la industria. Somos los más grandes en eso y nos da una enorme flexibilidad. Es cierto que nuestro contenido propio no es ni mucho menos la mayoría de los contenidos totales que tenemos, pero sí son los que dominan la mayoría de las descargas, así como una gran parte de los contenidos gratuitos. Al ser nuestros, podemos modificarlos y/o crearlos ex profeso para nuestros usuarios. Por ejemplo, podemos mirar en el buscador lo que los usuarios buscan y si no lo tenemos, lo diseñamos ad hoc".

Diversificación

Actualmente, ofrecen casi 6 millones de recursos gráficos. "En la parte de fotografía, es la que más tenemos de terceros: fotos nuestras estarán en torno al 15% y el resto es de terceros, aunque muchas de esas fotos las hemos comprado con derechos propios para utilizarlas como nosotros queramos. Nuestra productora de fotos acaba de cumplir tres años y está compuesta por unas 30 personas. En ilustraciones, estamos en torno al 30% de contenidos propios, pero acapara el 50% de todas las descargas. De iconos y vectores, que cuenta con un portal independiente, que se llama Flaticon, tenemos unos dos millones, de los que en torno al 50% son propios".

Y este crecimiento en la producción de contenidos ha ido acompañado, evidentemente, de un crecimiento del equipo. "Además de las 165 personas que trabajan en plantilla en las dos oficinas que tenemos en Málaga –acaban de abrir una pequeña oficina en Rumanía–, trabajamos con unos 400 freelances (ilustradores autónomos) a los que les hacemos pedidos de contenidos concretos y también trabajamos con unos 4.500 colaboradores externos de todo el mundo a los que les compramos contenidos que han hecho".

Cuenca subraya que lo que les hizo diferente con lo que había cuando dieron el salto al mercado es que "fuimos el primer sitio de microstocks centrado en ilustraciones. Los había de fotografías, pero no tenían ese foco en las ilustraciones. Es cierto que Superstock, por ejemplo, tenía ilustraciones, pero no la cantidad ni el foco tan centrado como nosotros en las ilustraciones. Y otro elemento diferenciador es que no mentíamos con el concepto de 'gratuito'. No había trucos: era gratuito y de calidad… Otros sitios tenían contenidos gratuitos con 'peros', gratis pero solo uno al mes; gratis, pero de baja calidad; gratis pero con registro previo, gratis pero… Todo esto nos generó muchos más visitantes y muchas más descargas en general que a cualquier otra plataforma".

La compañía ha ido diversificando el tipo de contenido que han creado. "Empezamos haciendo ilustraciones, luego añadimos iconos con Flaticon, después añadimos fotografías dentro de Freepik. Intentamos hacer tutoriales para que a la gente le resultase más fácil utilizar estas herramientas, pero no acabó de arrancar. Y ahora estamos en un proyecto que se llama Slidesgo, de presentaciones que se pueden editar online con Google y PowerPoint".

Pero, ¿y por qué gratis?

"Para nosotros, cada descarga es un dato que nos da el usuario de qué cosas valen y cuáles, no. Son datos que usamos para orientar la producción. Y en ese sentido, tenemos más datos que nadie", afirma Cuenca, que matiza el concepto de gratuito: "Si se quiere ver en términos financieros, las descargas gratuitas vienen a ser, de una forma simplificada, como una herramienta de marketing alternativo. Es decir, ayuda a que tu página sea muy conocida. Otra cosa es luego cómo sacarle partido a toda esa información. En general, suele ser mucho más complicado hacer un producto que sea popular que monetizar un producto popular".

En el caso de Freepik, las descargas gratuitas solo exigen al usuario añadir un link a Freepik y atribuir al autor del diseño a cambio de usar sus gráficos. En el caso de la cuenta premium –un plan de un mes, 9,99 euros y un plan de 12 meses, 89,99 euros–, el usuario puede usar los recursos gráficos sin atribuir al autor. Además, tendrá acceso a contenido exclusivo y su límite de descarga se extenderá de 30 a 100 descargas por día.

¿Hacia dónde va Freepik?

"Si recordamos el leitmotiv de nuestra empresa, que es ayudar a que sea más fácil hacer ilustraciones y diseños de alta calidad, tenemos varios desafíos. Uno obvio es seguir incrementando los recursos gráficos que ofrecemos en cantidad y en tipología (vídeos, audios, modelos 3D, brochas…). Otro objetivo es conseguir que al usuario le resulte lo más sencillo posible el uso y la personalización de esas ilustraciones. Y aquí hay un gran ejemplo en el mercado como es Canva, que ha ayudado a que sea más sencillo editar desde el propio navegador. Y, en tercer lugar, también queremos mimar más los mercados internacionales. Es cierto que, desde el principio, lo hemos hecho, pero siempre desde España. Y hay ciertos mercados que no los estamos haciendo tan bien como nos gustaría, como el asiático y el norteamericano", admite Cuenca.

Para Freepik la financiación no ha sido un problema. Siempre han sabido tirar de recursos propios y de reinvertir las ganancias en la mejora del proyecto. "Hasta ahora, nunca hemos recurrido a financiación externa. Y para estos planes de futuro, hoy por hoy, por caja, no necesitamos inversores. Si alguna vez captamos inversores será, más que por el dinero en si, porque sumen mucho valor en nuestro plan de internacionalización para que nos ayuden a convertirnos en una multinacional", afirma Cuenca, que reconoce que, "tradicionalmente, en nuestro ADN no está la idea de salir a comprar empresas, pero sí es algo que queremos hacer, porque, honestamente, en eso no hemos sido buenos. Hay pequeñas productoras que nos parecen interesantes y que deberíamos comprar y ahí si nos valdría alguien externo que nos aporte valor en esa labor".

¿Y que sean ellos los 'comprados' por un grande del mercado? Cuenca, que cuenta con la experiencia de la compra de Panoramio por parte de Google en julio de 2007, asegura que "interés por parte de los grandes por adquirir nuestra empresa ha habido desde hace tiempo. Es una posibilidad que está ahí, pero no te puedo decir qué podría pasar en un futuro".

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