Tecnología al servicio de la belleza

La emprendedora surafricana Kerryne Neufeldt ha sabido competir en el mercado de productos de belleza utilizando los últimos avances tecnológicos y adelantándose a la competencia

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Kerryne Neufeldt ha recibido unos 300.000 euros de diferentes instituciones.

Imagina un producto que sea capaz de cubrir un nicho en el mercado de más de un billón de dólares; un producto con demanda, innovador y que su eficacia se base en una tecnología patentada. Eso es lo que hemos creado con nuestra compañía Eyeslices”, nos cuenta desde su oficina en Suráfica Kerryne Neufeldt, que, en apenas seis años, ha logrado que su empresa alcance unas ventas anuales superiores a los 2,7 millones de euros.

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¿En qué consiste su producto estrella?

A simple vista, son unos parches que alivian los síntomas de la fatiga ocular; sin embargo, la tecnología que utilizan los ha convertido en un producto altamente eficaz que, además, cuenta con la confianza del público. “Utilizando una solución soluble, los parches van liberando sus principios activos poco a poco, aliviando no sólo los ojos cansados, sino también reduciendo hinchazones, ojeras, irritaciones y patas de gallo. Además, los parches son reutilizables”, explica Neufeldt, que, entre los premios más recientes que tiene en su vitrina, se encuentra el Top Technology 100 Award. Para llegar hasta aquí, Neufeldt ha hecho de todo en su empresa: investigar, dirigir, publicitar… y quizás esa haya sido la base de su éxito; conocer su negocio desde sus raíces.

Negocio en la caseta del jardín
Junto a su marido, Neufeldt montó un pequeño taller en el jardín de su casa y allí fue donde le llegó su momento Eureka, después de asegurarse de que ninguno de los productos de belleza para los ojos que había en el mercado funcionaba como prometían. Esta emprendedora escuchó que en una investigación del South Africa Council for Scientific and Industrial Research habían descubierto una solución acuosa que funcionaba como vehículo para los tratamientos de la piel, así que decidió comprar su licencia de explotación, manteniendo así a los imitadores a raya. “Durante estos años hemos recibido unos 300.000 euros de diferentes instituciones, lo que nos ha ayudado a lograr que el proceso de manufacturación –único en el mundo, sostiene Neufeldt– sea viable. Somos capaces de producir 400.000 pares de parches al mes”, afirma esta emprendedora.
Gracias al énfasis que Eyeslices ha puesto en la tecnología, su clientela, mayoritariamente femenina, ha mostrado lealtad al producto y en los dos últimos años se ha expandido a EE UU, México, Dubái y Australia.

www.eyeslices.com

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