La estación de carga que faltaba a la micro-movilidad para cerrar el círculo de la sostenibilidad

Solumpv es una empresa tecnológica de nueva creación que se emplaza en Sevilla y se centra en el diseño y la implementación de soluciones de energía renovable para el sector de la micro movilidad.

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Solum

El próximo 31 de enero, Sevilla se convertirá en la primera ciudad española que disponga de una estación para recargar los patinetes eléctricos alimentada con energía solar. Se trata de una estación de 7 metros cuadrados con capacidad para cargar 15 e-scooters al día. Además de garantizar una movilidad basada en energía 100% renovable, cumple con las normativas legales de la ciudad. El mérito será de la empresa Solum Photovoltaic Innovations S.L, bueno, Solum, como ellos prefieren llamarse de forma abreviada.

Para contar la historia de esta empresa hay que remontarse a los tiempos de sus fundadores en la facultad de Ingeniería de Sevilla, dado que aquí es donde se conocieron y entablaron amistad. Una vez finalizada la carrera, todos fueron contratados por grandes corporaciones y desplazados, con ‘mando en plaza’, a distintos países. Luis Eduardo Muñoz, CEO, estuvo 4 años en Londres como country manager liderando proyectos en fotovoltaica y eólica; Carlos Rodríguez Osorio, COO, fue enviado a Sidney (Australia) como country manager en consultoría fotovoltaica, y Antonio Cabrera, CTO, prosiguió trabajando en investigación y desarrollo haciendo el doctorado en Estocolmo (Suecia).

Así andaban cuando Luis cayó en la reflexión de que se estaba haciendo mucho ruido con las smart cities y las energías limpias, pero que se aportaban pocas soluciones innovadoras para su puesta en marcha. De ello derivó, más adelante, la idea de cubrir los pavimentos urbanos con losas fotovoltaicas que absorbiesen la luz solar y convertirla en fuente energética principal y limpia para las ciudades, en detrimento de la eléctrica.

Comentó la idea a sus antiguos compañeros y éstos aceptaron la invitación de unirse al desarrollo de la tecnología. La única objeción fue que ninguno estaba dispuesto a arriesgar su puesto de trabajo por lo que, todavía entonces, era una quimera. Durante meses, los fundadores de Solum trabajaron en remoto y a horas intempestivas en el diseño de las baldosas hasta lograr tener un MPV. Al objeto de recibir feedback y validar la idea se presentaron a distintos concursos. Ganaron uno de la Universidad de Sevilla que les permitió desplazarse a la Universidad Berkeley (California), mediante un programa de cooperación entre ambas instituciones. Fue allí donde coincidieron con el director técnico del Departamento de Energía de EE.UU quien, para su sorpresa, mostró gran interés por el ingenio. Este fue el empujón definitivo que necesitaron para dejar sus respectivos trabajos y zambullirse en la piscina del emprendimiento.

La catarsis en EIT-Climate-KIC que les condujo a la micro-movilidad

Solum Photovoltaic Innovations S.L se constituye en 2019, una vez que consiguen figurar entre los seleccionados para integrarse en el programa de aceleración de EIT Climate-KIC en España, la iniciativa que impulsa el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) y que ha dado lugar a la creación de una importante Comunidad Europea del conocimiento e innovación en la transición hacia una economía libre de emisiones de carbono.

Solum se incorpora a Climate en la primera fase, la de los tres meses, tiempo más que suficiente para que sufrir lo que Carlos Rodríguez califica de catarsis. “Nosotros llegamos a Climate-KIC muy ilusionados, convencidos de que nuestra misión era cubrir todo el suelo de las ciudades con las losas fotovoltaicas y que la energía resultante se utilizara para cualquier cosa. Los mentores nos hicieron ver que eso era un disparate, al menos a corto y medio plazo, así que nos invitaron a orientarnos a una aplicación concreta. Así es como viramos y decidimos poner el foco en el mercado de la micro-movilidad, empezando por los patinetes eléctricos, que ahora son más tendencia, pero siguiendo luego con el mercado de las motos y las bicis eléctricas”.

“Luego ya en la segunda fase de Climate, la de los seis meses, nos ayudaron a completar el desarrollo tecnológico para introducirlo como un nuevo producto en el mercado que cumpliera tres premisas: responder a una demanda real, impactar de forma positiva en el medio ambiente y activar la economía local, que entre nuestros objetivos está también crear empleo de calidad en Sevilla. En Climate aprendimos a conciliar la visión de negocio con la del impacto social y medioambiental”.

Planes a futuro

Ya se ha dicho que será la capital hispalense la primera en disfrutar de sus estaciones de carga alimentada con energía solar. La segunda será Málaga, con cuyo Ayuntamiento ya han alcanzado un acuerdo. Será entonces cuando empiecen a facturar, pero la idea es propagar su oferta por todas las ciudades, no solo a través de acuerdos con las Administraciones Públicas, sino también con empresas privadas de sharing y otros particulares.

Aunque cuentan con la ayuda de proveedores, son los mismos fundadores de Solum quienes llevan a cabo las tareas de ensamblaje, el tratamiento de las superficies, el control de calidad y la instalación de las estaciones. Subrayar también que éstas disponen de un sistema de anclaje que garantiza la seguridad de los vehículos y su ordenamiento en el paisaje urbano.

El paso por la aceleradora de Climate-KIC ha permitido que el año 2019 haya sido muy fructífero para la nueva empresa sevillana. Además de verificar sus baldosas en un laboratorio independiente y desarrollar su primera estación de carga, tienen varios precontratos a la vista con distintas compañías de movilidad. También otros han contactado con ellos para analizar la posibilidad de replicar el modelo en otras ciudades. Asimismo, Carlos Rodríguez indica que están "en conversaciones con algunos de los proveedores más importantes a nivel internacional, y que aunque no pueden desvelar más por el momento, pronto habrá noticias que sin duda ayudarán a Solum a seguir progresando y creciendo hacia sus objetivos”. No obstante, la lección de pensar en grande, pero con paso corto ya la han aprendido, así que prefieren asentarse primero en una vertical e ir abriendo luego otras opciones.

“La visión de la compañía es convertirse en líder de carga energética limpia para la nueva movilidad con estaciones de energía 100% verde, renovable y reducir las emisiones de CO2. Una nueva movilidad más limpia, sostenible y al alcance de todos solucionando los dos grandes problemas que hasta ahora padecía la micro-movilidad que son la carga, mediante la conexión a la red eléctrica pública, y el estacionamiento”, concluye Carlos Rodríguez.

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