La vuelta de tuerca que le faltaba al delivery en restauración

Han encontrado un ‘gap’ en el delivery de la restauración y es que la comida pierde propiedades en el transcurso del trayecto hasta llegar al cliente. Así solucionan el problema en InMotion Food.

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InMotion Food

InMotion Food saldrá al mercado en el mes de febrero y lo harán con cuatro marcas de restauración: Nugu Burger (hamburguesas gourmet hechas exclusivamente con carne 100% de “Txuleta” de vaca extremeña y que se terminan de cocinar de camino a casa); DeLaAbuela (comida tradicional y casera de calidad, para los que buscan una dieta equilibrada); Huerta Nuestra (ensaladas muy originales y sanas) y Caprinchos (cocina moderna y divertida para compartir a base de raciones, baos, bocatinos y ‘caprinchos’).

Por otro lado, los cuatro restaurantes comparten los tres pilares que ellos denominan “piedras angulares” dentro de la filosofía de la empresa. A saber: todo se cocina orientado a un servicio de delivery, surtirse de los mejores proveedores de materias primas del país y ser lo más sostenibles posible evitando, también, el desperdicio alimentario.

La idea de negocio corresponde a José Luis Domínguez de Posada y Enrique Pérez-Castro, ambos antiguos compañeros de la Universidad Pontificia de Comillas donde cursaron empresariales. La oportunidad la detectaron en lo que se conoce ya como cocina ciega, una tendencia en el delivery y que consiste, básicamente, en la apertura de un establecimiento concebido solo para cocinar y preparar menús para servir en domicilio.

Cierto que el concepto del dark kitchens procede del mundo anglosajón, pero los fundadores de InMotion Food se proponen dar una vuelta de tuerca al modelo. Primero, aportando mucha calidad y variedad a los menús y, segundo, preservando la calidad y preparación de los platos sin que se deterioren en esos, aproximadamente, 30 minutos que transcurren desde que sale el pedido del restaurante hasta que llega a destino.

Para ello, además de rediseñar los procesos en cocina, desarrollan tecnología propia que aplican a toda la cadena de valor, desde que se elaboran hasta llegar al packaging, 100% reciclable y biodegradable, dado que muchos envases los fabrican con caña de azúcar. El objetivo final es mejorar la experiencia del cliente. Borja figura como chef ejecutivo, es decir, jefe de operaciones en cocina con mucha experiencia en el sector pero de la gastronomía, pero también experto en ingeniería informática.

La primera cocina ya está en funcionamiento, en el barrio de Chamberí de Madrid, una nave de alrededor de 120 metros cuadrados en la que actualmente trabajan entre 4 y 5 cocineros profesionales.

Para efectuar la logística, han suscrito acuerdos con los principales operadores de delivery del país: Glovo, Deliveroo, Just Eat y Uber Eats. Los clientes de InMotion Food pueden buscar sus marcas en la plataforma que prefieran, “teniendo en cuenta que cada marca goza de su carácter propio y por ello aparece como un restaurante independiente. El consumidor puede entonces realizar el pedido como en cualquier otro restaurante de la plataforma, pero con la confianza de que su comida llegará en las condiciones óptimas y será de la máxima calidad local”, afirman.

La puesta en marcha del negocio ha requerido de una fuerte inversión motivo por el que han dado entrada como partner a grupo gastronómico que figura como inversor capitalista, aunque prefieren no revelar el nombre. Asimismo, han suscrito acuerdos con diversos proveedores a los que facilitan la entrada en el negocio del delivery. La idea es ir ampliando las marcas de restauración conforme a un modelo predictivo basado en el machine learning que les ayudará a ajustar la oferta a los patrones de consumo de cada barrio y ciudad en los que, progresivamente, vayan abriendo mercado.

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