Quaderno: la empresa que acaba con ‘el dolor’ del IVA digital

Quaderno es una aplicación web que permite a la pymes digitales o no desentenderse del IVA cuando facturan fuera de España. La solución automatiza la facturación y te calcula el IVA que tienes que aplicar en cada país. Así solo tendrás que ocuparte de tu negocio y velar que cobras más que gastas.

Equipo de Quaderno
Quaderno

Posiblemente sea Carlos Hernández uno de los pocos emprendedores a quienes la ley le haya favorecido en su negocio sin pretenderlo. La idea original de este ingeniero informático cuando se puso a desarrollar Quaderno en 2014 era lanzar un producto que ayudara a autónomos y pequeñas empresas a gestionar sus impuestos y automatizar la emisión de facturas.

En este sentido, desarrolló un primer producto orientado a los negocios digitales que automatizaba la emisión de la correspondiente factura cada vez que vendían o abonaban algo a través de las principales pasarelas de pago, como Paypal o Stripe. Posteriormente, integró plugin como el de Woo Comerce, o fulfillment by Amazon que facilita las transacciones en Amazon a vendedores externos. Cualquiera que vendiese por aquí y estuviera suscrito a Quaderno, lo único que tenía que hacer era vender y olvidarse de hacer la factura manual porque la herramienta la hacia automáticamente y la enviaba al cliente.

En esas se hallaban cuando se anunció, para el 1 de enero de 2015, la entrada en vigor de una nueva normativa europea en materia del IVA digital, aplicable a los negocios que comercializaran productos y/o servicios digitales dentro del territorio de la Unión Europea (UE). Conforme a la nueva directiva, los proveedores de dichos servicios tendrían que aplicar a la factura el IVA vigente en el país de residencia del cliente final y no, como se venía haciendo hasta entonces y un determinado umbral, el IVA aplicable en el país del proveedor.

Lo que se perseguía con el cambio de normativa era corregir en lo posible las consecuencias del desequilibrio fiscal dentro de los países de la UE que propiciaba el desembarco de las grandes tecnológicas estadounidenses, tipo Amazon o Google, en países como Irlanda o Luxemburgo, con un IVA bastante más bondadoso que, por ejemplo, Alemania o Hungría. Lo justo era que cada país se beneficiara de los impuestos que soportan sus propios contribuyentes.

Esto, que a priori se ajusta a razón, suponía en realidad un verdadero guirigay para los emprendedores digitales. Ahora, cada vez que vendiesen algo a un país de la UE, tendrían que aplicar un IVA distinto, hasta 27 tipos de IVA con, además, territorios especiales. Pero la cosa se complicó aún más cuando otros mercados se sumaron a la iniciativa de la UE. Rusia, India, Australia, EE.UU…todos querían ya que se les facturase con su propio IVA con el agravante, en el caso de Estados Unidos, de que en total tienen más de 10.000 tipos de IVA que van determinando el Estado, los Condados y las ciudades.

Y mientras que los emprendedores o sus contables se echaban las manos a la cabeza por lo que se les venía encima con el IVA digital, a Carlos Hernández se le abrían mucho los ojos porque, como el mismo dice, “en mi vida lo he visto más claro”.

El Quaderno definitivo

En vista de lo que se avecinaba, Carlos Hernández se apresuró a desarrollar un nuevo producto, en realidad una evolución del primero. Con el foco puesto solo en el impuesto del IVA, creó una herramienta que, además de automatizar la factura, te calculaba el IVA a aplicar en cada país de manera automática. Otra de las funciones es validar que realmente el cliente procede del país que dice una comprobación que también realiza Quaderno. “Con cada venta o devolución, tus clientes recibirán una factura en su idioma y moneda, personalizada con tu imagen de marca y con un aspecto totalmente profesional. Y por supuesto, todas las facturas que genera Quaderno cumplen con las normas oficiales de facturación”, afirman. Asimismo, con los informes de impuestos de Quaderno los emprendedores disponen de toda la información necesaria par cumplimentar sus declaraciones sin riesgo de error y con un notable ahorro de tiempo. Ese es el ‘dolor’ que evita la solución, la cual afectaba a muchos pero que a él, como emprendedor, le permitía crear un “producto altamente escalable, global y fácil de comunicar”. Una alegría. Más en su caso que es y reside en Canarias, donde parece que todo se circunscribe más a lo local.

Que la herramienta calma un dolor lo ponen de manifiesto los más de 1.500 clientes con los que ya cuentan y que ha permitido que la empresa crezca en “puro bootstrapping”. La forma de monetizar es a través del pago de una suscripción mensual en función del volumen de transacciones de cada cliente y sin compromiso de permanencia alguno. Para las startups, dispone de una oferta especial de 49€ con un máximo de 250 transacciones mensuales. Y aquel que objete que no le parece tan barato, oirá a Carlos Hernández responder: “más caro sale un error con Hacienda”.

La fidelización, según el impulsor del proyecto, es total. “Una vez que han probado con Quaderno es muy difícil que lo dejen porque, además de simplificar mucho el trabajo, es muy seguro. Si lo hacen suele ser porque no facturan”. El perfil medio de sus clientes corresponde a pymes y negocios digitales, aunque también crece con los físicos. En cuanto a la procedencia, el 70% de los ingresos provienen de Europa y el resto de otros mercados, con progresiva relevancia del estadounidense. A Hernández “esto de que te llegue un cliente de EE.UU gracias a internet” todavía le sigue pareciendo "algo mágico".

Las expectativas

En lo que respecta a la plantilla, son ya diez las personas que la integran con una estructura muy horizontal, con horario flexible y mucho trabajo en remoto con un equipo de trabaja desde España, Alemania y EE.UU. “Solo trabajamos 5 horas al día y somos rentables”, afirman en la web, aunque Hernández se niega a dar números.

Lo que sí se atreve a vaticinar para el 2020 es un crecimiento en facturación de, al menos, un 40%. Sus esperanzas se sustentan, en parte, atendiendo a la evolución de los años anteriores. Pero también tiene grandes expectativas en la nueva reforma comunitaria del IVA, la cual debería entrar en vigor el 1 de enero de 2021 y que, de la misma forma que en 2015 se aplicó a los productos digitales, se trasladará ahora a los físicos, una vez superen un umbral determinado. Para cuando esto llegue, en Quaderno ya están preparados conocedores, como son, de que los cambios normativos pueden suponer una oportunidad de negocio. No obstante, el sueño de Carlos Hernández acaba con conseguir algún día cerrar todo el ciclo y automatizar el proceso completo hasta hacer la declaración y transferir los fondos del pago del IVA. Claro, que tampoco merece la pena ir muy por delante de la Agencia tributaria.

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