Donde los urbanitas pueden echar una ‘cabezadita’

Considera que ha encontrado un hueco intermedio entre los servicios que pecan por defecto y por exceso. Sus centros permiten desestresarse mientras duermes plácidamente.

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A Nicolás Ronco, la inspiración le llegó durmiendo.

La idea de crear esta cadena de spas le llegó a Nicolás Ronco mientras dormía: “Literalmente lo soñé, no es broma”, asegura este emprendedor de origen turco que, dentro de sus servicios, ofrece cabinas para que los urbanitas estresados neoyorquinos se puedan echar una cabezadita a la hora de la comida.

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“Durante años trabajé en el sector de ventas y marketing, y por mucho que me cuidaba, lo cierto es que siempre me sentía cansado. En un viaje de negocios a Japón, una masajista me salvó de un terrible jetlag y esa fue la semilla para crear Yelospa: ofrecer una mejora en la salud de los urbanitas”, explica Ronco, que abrió su negocio en la Gran Manzana en 2007.

Reorientación del mercado
Una de las razones por las que decidió llevar a cabo su sueño se debió a que la oferta de los spas estaba anticuada, “no había cambiado desde los años 80. O te encontrabas con un servicio cutre y poco profesional o, en el otro extremo, algo demasiado intenso, de manera que acababas la sesión más estresado que habías empezado”, sostiene.
Veinte minutos, y como nuevo. Más o menos este es el concepto. El spa cuenta con cabinas (Yelocabs) en las que relajarte entre 20 y 40 minutos. Al tumbarse en sus sillas ergonómicas antigravedad (las rodillas se quedan a una altura más alta que el pecho) se ralentiza el latido cardiaco y se induce el sueño. Estas pequeñas siestas pueden complementarse con tratamientos rápidos (masajes, reflexología, aromaterapia…) por unos cuantos dólares más. El tratamiento más caro no llega a los 70 dólares (unos 53 euros). “Encontramos un nicho enorme en el mercado corporativo y de hecho tenemos acuerdos con importantes empresas como Yahoo, Google y Hearst, entre otras, para que sus empleados disfruten de nuestros servicios”.

Además, Yelospa ofrece otros servicios más tradicionales para tener clientela durante todo el día y toda la semana, por ejemplo, los sábados por la tarde –cuando la gente no va a la oficina– ofrecen siesta con masaje para cargar las pilas antes de salir de fiesta.
Ronco invirtió algo más de medio millón de euros para empezar el negocio y terminará este año con ingresos de algo más de 750.000 euros; con la apertura de otros centros en los próximos meses (uno de ellos, en Brasil), se muestra optimista de sobrepasar los 3,7 millones de euros en el 2013.

www.yelospa.com

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