Cuando la ingeniería se convierte en un juego... de adultos

Diseñar una refinería es un reto de ingeniería, eso está claro. Como también es un desafío afinar los costes al milímetro. Pero de ahí a que sea entrenido, va un abismo. O lo había. Una empresa de Bilbao propone optimizar proyectos complejos de ingeniería y arquitectura con videojuegos en 4D.

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Lander Amorrortu (izda), junto a su equipo: Estibaliz Amo, Mar Bergaretxe y Dámaso de Castro.

Ocurre con muchas obras de gran envergadura: tienen un presupuesto de 100, por poner un ejemplo, y terminan haciéndose por 140. Nosotros les ofrecemos un videojuego en el que se puede ir viendo cómo se construye el proyecto, analizar cuáles pueden ser las deficiencias con las que nos vamos a ir encontrando, y detectar errores constructivos y de diseño, y al final lo que se va a construir en lugar de costar 100 puede ser 98 o 102, pero no 140”, explica Lander Amorrortu, fundador de Agla4d, la primera empresa especializada en la creación de videojuegos para optimizar –ahorrar costes y tiempo– proyectos complejos de ingeniería y arquitectura. La tecnología de visualización 4D que utilizar ya existía –Walkinside, un desarrollo de una empresa belga que terminó adquiriendo Siemens–. Lo que han hecho ellos ha sido desarrollar una serie de aplicaciones para mejorar el producto y transformar el conocimiento en 4D en consultoría, porque cuando salieron al mercado se dieron cuenta de que tenían un producto bueno, que interesaba, pero que ningún cliente realmente estaba dispuesto a pagar por una licencia. Así que no tenían más remedio que sí, vender tecnología, pero en forma de consultoría.

Consultoría, por ejemplo, para empresas que fabrican casas modulares ecobiotecnológicas, no sólo para el sector petroquímico, proyectos de energías renovables, incluso restaurantes y recintos deportivos. “Cuando nos pusimos a vender, nos encontramos con que el mercado español no está pensado para comprar licencias. Tuvimos que cambiar nuestra estrategia”, reconoce.

Una buena idea

“Pensar en grande es divertido, pero también es lento”, cuenta Amorrortu, curtido en el máster de la finlandesa Team Academy. “Nos dimos cuenta de que había que diversificar y pensar en pequeño. Es una cuestión de liquidez. Como la gente no sabe de realidad virtual y de navegar en tiempo real, lanzamos también maquetas virtuales a bajo coste para despachos de arquitectos y talleres de infografía”, explica Lander Amorrortu, Fundador de 4Glad.

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