El vídeo del futuro, hoy

Se preguntaron cómo sería el vídeo en unos años y lo crearon. Ahora se lo venden a clientes como El Corte Inglés o el Museo del Prado.

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Koldo García, fundador de The Mad Video

"Todo empezó tras una conversación entre amigos sobre el formato del vídeo, que no había evolucionado prácticamente nada desde sus orígenes. Que básicamente continuaba siendo play y stop. La forma de navegar que tenemos en internet, enlazando un contenido con otro, no existía en el vídeo... y, al mismo tiempo, es un formato lleno de información. Pero es imposible acceder a ella. Quisimos darle solución y nació The Mad Video", explica Koldo García, uno de los fundadores de la empresa. Él e Iñaki Arredondo, su otro socio, ya tenían experiencia. The Mad Video nació como una spin off de Madpixel, la empresa madrileña que de la que hablamos en 2010 y que ya entonces le vendía tecnología a Google: su hito (mediático) fue digitalizar catorce obras del Museo del Prado que estuvieron disponibles en formato gigapixel, de alta resolución, en Google Earth.

The Mad Video vive ahora a caballo entre Madrid y San Francisco para expandir su nueva tecnología, una herramienta para etiquetar y compartir el contenido de los vídeos (desde pura información, como dónde está grabado o quién presenta, hasta material publicitario). Con un equipo de quince personas, el desarrollo de producto se hace en Madrid mientras Koldo está establecido en San Francisco. "Vimos qué posibilidades de éxito tenía la idea y que, aunque se hacían cosas parecidas, ninguna hacía nada exactamente igual. En el momento en el que nos pusimos en marcha tuvimos claro que el mercado principal estaba en Estados Unidos. Ahora estamos también intentando llegar a otros mercados como el de Latinoamérica: países como Brasil o México son muy interesantes para una empresa tecnológica", explica. Precisamente estar en San Francisco es lo que les ha llevado a ganar The Startup Conference (otro hito mediático y por el que les hemos visto en medios hace unas semanas), una competición de startups en Silicon Valley.

Líneas de negocio

¿Quiénes son sus clientes? Entidades como El Corte Inglés, para una campaña interactiva, o el Museo del Prado, para un documental interactivo sobre Rubens, ya trabajan con The Mad Video. "También algunas universidades, para formación", cuentan. "Estamos trabajando con retailers que apuestan por el vídeo online y con productores del sector audivisual que generan mucho contenido y quieren monetizarlo". ¿Y el usuario final, ahora que el vídeo, parece, está de moda? "No nacemos con esa idea. La herramienta es gratuita y sí tiene una parte social, pero tiene opciones profesionales". Hay dos líneas: comprarla para funcionalidades avanzadas (métricas de usuarios, etc.) y beneficios compartidos de los productos que se vendan en los vídeos. ¿Que HBO vende bolsos de Sexo en Nueva York a través de los vídeos? Un porcentaje, para The Mad Video.

Tras una primera ronda de financiación entre familiares, amigos y algunos inversores privados en la que se consiguieron 585.000 dólares para montar la empresa y contratar a los primeros miembros, "ahora estamos en mitad de la segunda ronda. Estamos en los 610.000 y con esta esperamos llegar al millón de dólares a final de año".

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