Alervita

Si ya hemos dicho que cada vez hay más ofertas de productos para celíacos y otros segmentos desatendidos hasta ahora en las grandes superficies, resulta más que obvia la oportunidad de crear un comercio capaz de atender a todos los consumidores con alergias ofreciendo una gama de productos que les permita hacer toda la lista de la compra.

“Buscamos dar una variedad amplia de productos y etiquetado para evitar al cliente que ande mirando la composición. Nos preocupa especialmente que se pueda identificar enseguida cuáles son los ingredientes de cada producto. Y puedo decir que, menos Coca-Cola, tenemos de todo”, explica el gerente de Alervita, Javier Martín Vicente.

Las exigencias del consumidor

Que la idea funciona lo demuestra el hecho de que ya haya abierto su segunda tienda en Madrid y que exista un comercio asociado con la misma marca en Valladolid. “Queremos asentar el modelo y esperamos crecer más dentro de un año. El negocio funciona por el boca-oreja y porque hay un grupo de consumidores, los celíacos, que han sido pioneros en exigir productos sin gluten. Y seguirá aumentando esta demanda por parte de los demás clientes con alergias. Ahora hay foros y grupos en Internet en los que se explican las intolerancias. Los afectados van aprendiendo y se organizan. No tienen tanta fuerza como los celíacos pero van más rápido”, añade Martín.

Y sabe muy bien de qué habla porque él creó este tipo de comercio como consumidor afectado (su hijo pequeño era alérgico a la leche, el huevo y el pescado).

Además de la falta de oferta, la mayor información del consumidor indica que estamos en un segmento en auge. “Existen muchos tipos de alergia que antes no se conocían. En la etapa infantil, por ejemplo, hay un índice alto, como la leche y el huevo, que a menudo desaparecen en la edad adulta. Muchas personas que también sufren alergia a los frutos secos y el pescado; a la fructosa. Y, claro, al trigo, que obliga a recurrir a otros cereales, como la quinoa”, continúa.

La oportunidad está, sobre todo, en que estos ingredientes están a menudo en los productos de alimentación tradicionales de forma oculta. “Hay productos que igual no llevan huevo, pero llevan conservantes o ingredientes que derivan del huevo y producen reacción”, continúa su gerente.

Todos los canales y todos los clientes

“Enviamos a toda España incluso productos congelados. Y hemos introducido líneas ecológicas y bio porque vemos que se puede cubrir esa necesidad de no tener alérgenos ni tantos conservantes. Hay que tener en cuenta que estos productos a veces tienen más conservantes que los habituales. También ofrecemos otros servicios, como nutrición, comida macrobiótica, ecológica…”, completa Martín Vicente.

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